jueves, 1 de enero de 2015

Valle de Alcudia y Sierra Madrona




Empecemos el año con una entrada intensa. Lo mejor es que todo esto que vais a ver es de una sola salida que hice el día 22 de diciembre en un sector manchego de la Sierra Morena más desconocida y salvaje.

Hace dos cursos tenía como zona de campeo el Parque Natural Valle de Alcudia y Sierra Madrona, allá donde termina Córdoba al norte de su provincia y comienza la de Ciudad Real con la vecina Jaén muy cerca, un lugar muy especial que no he olvidado y me decidí a visitar con la intención de ver grullas en sus dehesas y rapaces en la serranía.
Para ello tuve que atravesar el colindante Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro, que siempre me decepcionó bastante con sus omnipresentes vallados privados y el cazurrismo de la gente con respecto a la naturaleza. Tras ver un tejón atropellado justo en un tramo de carretera donde había un cartel avisando del paso de linces ibéricos, cosa que tiene mucha traca, llegué a la frontera manchega con el pueblo de Fuencaliente, y de allí a atravesar los puertos de montaña para pasar la primera parte de la jornada entre trompeteos de grullas y encinares.

No hubo suerte en el carril donde vi las grullas (Grus grus) de cerca en 2013, pero al ir al carril de La Venta de la Inés ya mejoró el asunto notablemente. Este otoño pasado no las había visto, y fue un estreno en toda regla de la entrada oficial del invierno según el calendario, con sus ordenados bandos trompeteantes y sus erguidas figuras entre el fresco verdor de la dehesa invernal, nutriéndose bien de esas bellotas que tan importantes son para nuestro jamón ibérico.






















Sólo por esto ya merecía la pena la visita, ¿verdad? Pero esto sólo acaba de empezar. 
Uno de los aspectos que más me gustan de este parque natural es la rapidez y facilidad con la que pasas de disfrutar de las damas grises del invierno ibérico a contemplar todo el esplendor de Sierra Morena. 
Escogí para ello la subida al Monte Abulagoso (1.301 metros), muy cerca del área recreativa del Almirez en el Puerto de Valderrepisa; lo bueno de tener ya pateada la zona de antemano es que así pude escoger un recorrido productivo en fauna y bonito paisajísticamente.
De la dehesa de encinas pasé al pie de monte con pinares de repoblación, que al ir subiendo se transforman en un monte mediterráneo precioso e impresionante, primero con un bosque de roble melojo y madroños en un canchal, y luego mezclándose esos dos árboles con quejigos, encinas, alcornoques, enebros y jaras, teniendo además los enebros y madroños un estupendo porte arbóreo como podéis ver en la primera foto.









En mi opinión, Despeñaperros (en Jaén) y Sierra Madrona comparten ser unos sectores de Sierra Morena muy agrestes y llenos de fauna emblemática sin la odiosa restricción de los vallados cinegéticos que asolan el resto de la cordillera en general, pudiendo pasear entre espectaculares vistas mientras te sobrevuelan rapaces muy señeras de nuestra fauna.
Justo esa mañana coincidí con mucho tráfico de esas autopistas aéreas que toman las aves planeadoras, viendo muchísimos buitres negros (Aegypius monachus) de las cercanas colonias de cría, incluso más que los buitres leonados (Gyps fulvus), que también cuentan con dos buenas buitreras cerca de allí.
Para colmo, hubo un momento en que un nutrido bando llegó volando de frente mientras me comía el bocadillo, pasándome por encima de tal manera que oía el silbido del aire en sus plumas.












Y no se queda ahí la cosa, porque las grandes águilas se sumaron a la fiesta, pues entre los buitres aparecieron dos adultos de águila imperial (Aquila adalberti) y cuatro águilas reales (Aquila chrysaetos) de distintas edades.  Un juvenil de águila real me regaló el momentazo del día pasando ante mis asombradas narices, dejándome ver muy bien su feroz mirada, su melena dorada, su fuerte pico ganchudo y sus poderosas garras que dejan atrás al resto de rapaces europeas. Así no hubo manera de comerme el bocata de una sola vez, con algún bicharraco apareciendo de pronto a cada rato, ni siquiera dejaron de salirme al paso mientras hacía la bajada de regreso.

















El broche final lo pusieron un azor (Accipiter gentilis) que cicleaba a gran altura junto a los buitres y un par de cabras monteses (Capra pyrenaica) observando desde sus atalayas rocosas.








También pude ver un pico menor en vuelo, una observación muy buena (si además tenemos en cuenta que es sólo la segunda vez que veo uno), y también ciervas, cuervos, rabilargos, arrendajos, avefrías, abubillas, currucas rabilargas, petirrojos y un buen etc. Al repertorio mostrado se unen en época estival el águila calzada, la culebrera, el milano negro, el alimoche y la cigüeña negra, ¡casi nada! Para acabar voy a dejar un par de enlaces de 2013 en el que muestro el mismo recorrido por este monte durante la primavera, y acabaréis de ver por qué este parque natural es uno de mis preferidos sin ninguna duda:


http://entreviajesypollos.blogspot.com.es/2013/05/subida-al-monte-abulagoso.html

http://entreviajesypollos.blogspot.com.es/2013/06/y-asi-pase-yo-el-dia-mundial-del-medio.html



10 comentarios:

  1. Ya veo que estuviste bien entretenido!!que pasada de grullas,y ya si te digo la real y la imperial...buf!
    Enhorabuena y un abrazote

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    1. Y tanto, Diego, hubo un momento en que no podía ni sentarme tranquilo a comer, jajaja.
      ¡Un abrazo!

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  2. Que entrada más buena Carlos! El valle de Alcudia es una pasada, me alegro mucho de haberlo podido ver brevemente cuando fui a Córdoba. Espero que el 2015 sea un año de buenos avistamientos, feliz año! Un abrazo

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    1. No se me olvida que me animé a subir a verlo porque tú me dijiste que habías visto grullas al pasar.
      Igualmente, seguro que este año estará a la altura o será incluso mejor. ¡Aquí os espero dentro de poco!

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  3. La virgen carlitos. No te quedó nada por ver. Lo de la real debio de ser la leche. Impresionante salida y entrada. Un fuerte abraso de linse y feliz 2015 sinegético.

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    1. La verdad es que esa ruta casi siempre me ha salido a pedir de boca, es uno de los sitios más increíbles que conozco.
      ¡Que tengas un 2015 lleno de cosas sinegéticas!

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  4. Grullas, tu tópico de invierno jeje...
    Vaya momentazo el de la real no? Si no te cabe en el encuadre jaja, te debió pasar más carca que los buitres del Candina ;-)
    Saludos

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    1. Se nota que me encantan, jajaja, desde niño tengo esa imagen de los bandos en vuelo de grullas reclamando sobre los campos nublados.
      Pensé que el águila cambiaría de dirección como siempre hacen, peeeero... momentaco.
      ¡Saludos!

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  5. Yo tenía también el mono de las grullas y me fui a Gallocanta, las había a montones. Estos días he estado observando pero, sin fotografía; me dio por ahí, como pasando unos días de relajamiento total.

    La aventura de ese día de observación fue total, basta con la firma de las imágenes...
    Creo que me hubiera atragantado con el bocadillo con tanto flujo aviar.
    El otro día, mientras miraba con desolación lo vacío de buitres que estaba el cortado situado frente a mi casa en el pueblo (no se veía ninguna pareja en su oquedad) apareció un macho de águila real sorprendiéndome con unos vuelos territoriales que me quitaron la mala hostia del momento. El caso es, que llevo tres días viéndola frente a casa y me estoy haciendo demasiadas ilusiones. En fin, que ganas tengo de lo que sea...

    Saludos

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    1. Me has recordado a la primera vez que fui a ver grullas en sus salidas y entradas al dormidero, me llegué a olvidar de la cámara porque me quedaba embobado viéndolas pasar volando en formación continuamente.
      Qué pintaza tiene eso del águila, pero pintaza...
      ¡Saludos!

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