martes, 6 de enero de 2015

Un poco de pajareo urbano en Córdoba




Estas navidades pasé unos días en Córdoba por motivos familiares, en esa ciudad espectacular y monumental que siempre es un placer visitar.
Era inevitable escaparme algunos ratos para pajarear en el río, el Guadalquivir a su paso por los llamados Sotos de la Albolafia, paraje con categoría de Monumento Natural que acoge una nutrida comunidad de aves y otros animales en lo que es un buen ejemplo de cómo debería ser un gran río a su paso por una ciudad (aunque siempre haya cosas que dejen que desear).

Además de pequeñajos como el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) y el andarríos chico (Actitis hypoleucos), son muy fáciles de ver el omnipresente ánade real (Anas platyrhynchos), el cormorán grande (Phalacrocorax carbo) y la gaviota sombría (Larus fuscus), siendo estos dos últimos invernantes.
















Las ardeidas tienen una notable presencia. Además de garcillas bueyeras que acuden en enormes cantidades a su dormidero al atardecer, hay mucha garceta común (Egretta garzetta) y garza real (Ardea cinerea), pero para mí los inquilinos que más gusta ver son los martinetes (Nycticorax nycticorax).
Es el martinete una garza estival que en algunos lugares del sur peninsular se queda a pasar el invierno en vez de migrar, y sus hábitos nocturnos hacen que ahora mismo sólo se puedan observar ejemplares mientras reposan en la arboleda fluvial, será luego en la temporada de cría cuando sea posible verlos volar a la luz del día.


















Todas estas especies se pueden observar cómodamente desde los puentes, como también sucedió con la que fue el ave estrella para mi hermano y para mí, el martín pescador (Alcedo atthis).
El color del pico, naranja en la parte inferior, nos dice que era una hembra.








Hay otros dos habitantes de categoría que no pude ver, el calamón y la nutria, pero otra vez será, o eso espero. No voy a acabar sin dejar un puñado de imágenes del Guadalquivir, y del puente romano con la torre de La Calahorra y al fondo la famosa mezquita-catedral, porque el gran río andaluz deja rica vida natural y mucho arte a su paso.
Mucho ojo, que se avecinan un par de entradas sobre aves acuáticas muy jugosas y generosas, algunos ya sabéis dónde estuve y qué cosas vi...







2 comentarios:

  1. Desde luego, nada mejor y mas agradecido que los humedales para sacar un buen abanico de fotografías bien destacables. Lo tengo pendiente y, no tardaré en hacer una visita a un importante espacio natural con buen surtido de aves acuáticas.
    El martín pescador siempre sale como es; tan chulo como la pana de colores.

    Saludos.

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    1. Me pica la curiosidad, imagino que no tardaremos mucho en saber virtualmente cuál es ese humedal al que irás.
      Yo de momento ya fui hace poco a nuestro gran humedal por excelencia, cosa que acaba de salir publicada ahora mismo.
      ¡Saludos!

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