jueves, 29 de mayo de 2014

La riqueza del Brazo del Este, primera parte: anátidas, limícolas y estérnidos




Los días 18, 22 y 25 de este mes me han dado muchas alegrías en el paraje del Brazo del Este, tanto por calidad y variedad de avistamientos como por novedades muy agradecidas, de manera que estoy realmente satisfecho por haber elegido esta zona como mi "local patch" (vocablo que usan los pajareros británicos para referirse al lugar habitual donde sales a observar aves) para este curso.
Tanto que los tres días han dado material como para que esta entrada fuera demasiado colosal y pantagruélica, siendo lo mejor dividirla en dos partes según el tipo de especies.

Los campos están actualmente inundados para el próximo cultivo de arroz, por lo que ahora el ambiente es más fresco y lozano, incluso con brisa como si estuvieras en la costa o en un gran lago, y muchas aves acuáticas se dejan ver bastante volando de un lado a otro.




Las anátidas normalmente no me han dado mucho juego aquí, estando siempre muy alejadas y resguardadas en los recodos del Brazo, aunque al menos he anotado durante estos meses un buen repertorio. Los más habituales son (aparte del azulón, claro) los porrones comunes (Aythya ferina), seguidos por los ánades frisos (Anas strepera). Los vistosos patos colorados (Netta rufina) han sido más generosos al dejarse ver mejor que meses atrás, pero la novedad llegó al ver junto a Javier Pérez (me acompañó la tarde del día 25) una pareja de cercetas pardillas (Marmaronetta angustirostris), amenazada especie mediterránea que aún no había podido ver por aquí.











De limícolas no ha estado nada mal la cosa tampoco, hay una cita de correlimos culiblanco (especie americana) en el paraje, y por supuesto que yo no lo he visto, pero disfruté igualmente al ver un correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) volando junto a chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula), sobre todo porque fue una sorpresa al no verlo hasta mirar la pantalla de la cámara.
Al chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) lo he visto por primera vez en el lugar, no así como las avocetas (Recurvirostra avosetta), más habituales de avistar y escuchar, siendo éstas hostigadas en vuelo por su prima la cigüeñuela (Himantopus himantopus), cosa curiosa al creer yo que se toleraban bien.













Hay una limícola que quiero tratar aparte porque me gusta particularmente: la canastera (Glareola pratincola). Es una gozada ver sus vuelos livianos y rápidos que les permiten una alimentación basada en insectos voladores, pero cuando ves lo confiadas que son al posarse cerca de ti es imposible no disfrutar de estas aves tan bonitas. Es el colmo lo descaradas que son, llegando a venir volando de frente a posarse ante ti.
De lejos se las ve posadas en parejas por los campos, recordándome un poco a las avefrías, y llamándome la atención que uno de los miembros de la pareja suele agacharse y levantar la parte posterior del cuerpo (no conozco nada del cortejo de esta especie).

















Para el final he dejado el grupo que más interesante ha estado: los estérnidos (charranes y similares). Llevaba bastante tiempo sin ver pagazas piconegras (Gelochidon nilotica) por aquí, hasta que las vimos en un carril que sale desde Los Chapatales, observando cómo una joven gaviota perseguía a una pagaza que llevaba algo gordo en su pico... pero desde luego no pudo ser capar de dar alcance a tan fabuloso volador.





Lo que más me ha gustado ha sido ver que los charrancitos (Sternula albifrons) también forman parte del plantel de aves del Brazo, sobre todo porque se trata de una especie nueva que he visto por primera vez estas semanas, y he de decir que me encanta ver el vuelo de pesca de nuestro charrán más pequeño, con sus breves cernidos y sus tremendas zambullidas tras el debido picado.










Los estérnidos más numerosos son los fumareles, eso lo habéis visto en otras entradas. Parece que hay un buen paso migratorio, porque los avistamientos de fumarel común (Chlidonias niger) no han sido pocos, y cruzo los dedos por conseguir ver entre ellos algún fumarel aliblanco... ojalá...
Los fumareles cariblancos (Chlidonias hybrida) son numerosos y espectaculares de ver, pero para esta ocasión sólo pondré un par de fotos para dejar más cancha a los comunes (o quizás habría que decir "comunes").






Las dos especies juntas



Se hace raro leerme una entrada del Brazo del este sin calamones, espátulas o garzas, ¿verdad? Pero todo eso saldrá en la segunda parte, y más, cuando dentro de pocos días publique esa segunda tanda que contendrá alguna interesante especie.