domingo, 23 de noviembre de 2014

No sólo aves



Tengo por aquí guardadas algunas fotos segureñas del día 15 de octubre que vienen al pelo para responder a una pregunta que a veces me hacen en persona: ¿Sólo te gustan las aves? O en su defecto: ¿Sólo haces fotos de pájaros?

Obviamente la respuesta es no, es entonces cuando uno explica que le gustan mucho los mamíferos, reptiles, insectos y demás animales, pero las aves son las que mejor se pueden observar. Sus hábitats mayoritariamente diurnos y su capacidad de vuelo hacen que se dejen ver mucho más que el resto de vertebrados (que llegan a ser odiosamente huidizos), de modo que es por ello que acaban siendo el grupo estrella cuando uno se aficiona a salir a disfrutar de la naturaleza, existiendo abundante bibliografía y guías especializadas de identificación, incluso dándose el fenómeno de los pajareros que salen al campo con las aves en mente... como yo mismo, sirviendo de ejemplo mi temporada pasada yendo a los humedales sevillanos a ver aves exclusivamente.

No obstante, disfruto siempre que puedo de los otros animales, como cuando tengo buenas oportunidades con los mamíferos, cosa que no es rara en mis salidas por Jaén.
Precisamente, la tarde del mencionado 15 de octubre estuvo muy centrada en mamíferos, siendo un día nublado que poquísimo juego me iba a poder dar con las aves. Para comenzar, tenemos ni más ni menos que mi mejor sesión hasta la fecha con una ardilla (Sciurus vulgaris) en las afueras de Siles, donde se nota que les dan de comer porque una se acercó a mirarme un buen rato.
Son monísimas, pero de cerca se les aprecian unas garras tremendas, y llegas a ver también esos enormes dientes naranjas (no es el caso en estas fotos), poderosa herramienta de los roedores.















Después me dirigí hacia el pueblo de Segura por si tenía ocasión de disfrutar del mamífero que está apareciendo mucho últimamente en mis entradas de la sierra: la cabra montés (Capra pyrenaica).
Estaban en el mismo entorno del castillo, comiendo tan tranquilas en las rocas de su cerro, tan sólo hembras con chivos y algunos ejemplares jóvenes, porque a los machos adultos aún no los había visto por esas fechas.

Una anécdota graciosa sucedió cuando un grupo de paseantes pasó con cautela por mi lado para saber qué miraba yo con mi cámara, y empezaron a comentar que eran ciervos, agregando que estaban con la berrea al oírse de fondo los mugidos de las vacas en las casas de campo.













Curiosamente, al regresar a casa sí que vi unos cuantos ciervos (Cervus elaphus) verdaderos en la zona de Las Acebeas, cuando la oscuridad ya estaba muy presente.




Para completar la entrada, unas fotos tomadas en días diferentes servirán para ilustrar lo mucho que gusta también el mundo en miniatura de otras clases animales menores. Yo creo que todos los amantes de los animales hemos disfrutado muchísimo en nuestra infancia con los artrópodos, siendo incluso nuestros primeros pasos en la observación directa e identificación de especies.
Sirva de ejemplo esta libélula Sympetrum striolatum fotografiada en Torres de Albanchez, temible depredador a pequeña escala del que nos podemos fijar en sus fascinantes ojos compuestos y en esas antenas que, de tan poco uso como tienen, acaban por ser de reducido tamaño.
Como representación del mundo reptiliano, escojo una lagartija verdosa (Podarcis virescens) soleándose a sus anchas en las afueras de Orcera, porque todo nos llama la atención, ya sea un ave de majestuoso vuelo o una pequeña lagartija de movimientos furtivos.








6 comentarios:

  1. Reconócelo Carlos, esa ardilla se merecía la mitad de tu bocadillo de jamón por las fotazas que has conseguido; por lo menos, algo para que se compre lo que quiera. Me apasiona la agilidad de tosos los mamíferos trepadores por su enorme capacidad de ascender y descender sin aparente esfuerzo. Me paro siempre, por supuesto, para ver estas escenas.
    Una vez con un rebaño de cabras con sus recentales nos miramos fijamente, me senté para clavar mis codos sobre mis rodillas y sujetar mejor los prismáticos y, ellas, hicieron lo mismo. Allí me clavé media mañana.

    Saludos.

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    1. Si la vuelvo a ver le regalaré una bolsa de castañas, por maja y colaboradora.
      Ayer tuve un par de cabras y un chivo como compañeros mientras observaba dos acentores alpinos, estaban pastando a no muchos metros de mí con bastante tranquilidad y parsimonia.
      ¡Saludos!

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  2. Peaso ardilla, ya eres además del linse de bailen, un bonito roedor.jajajaja. Abrasos felinos carlitos-

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    1. Soy el linse de Bailén y la ardilla de Segura, jajajaja, un título más para la saca.
      ¡Un abrazo de linse!

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  3. Muy fuerte lo de la gente que te dijeron que eran ciervos, eeeeh. Y eso que eran gente de campo, imagínate los de ciudad. Preciosa sesión la de la ardilla! Un saludo!

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    1. Encima es que una de las cabras pequeñas hacía "beeeeh" mientras ellos seguían diciendo que eran ciervos, si es queeee... Pero en fin, es una más para la la larga lista encabezada por el "qué montón de halcones" de Sepúlveda.
      ¡Saludos!

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