lunes, 20 de octubre de 2014

Pelo y pluma


El Cambrón envuelto en niebla matutina


No sólo destacan las aves en la Sierra de Segura, que obviamente son el grupo de vertebrados más sencillo de observar, también los mamíferos forman parte del gran atractivo de estas enormes serranías, como vais a poder conforme avance la entrada.
Algunas mañanas intento fotografiar los murciélagos que aún revolotean cerca de mi piso antes de que el sol asome del todo, aunque no se puede conseguir gran cosa como os podéis suponer. A las aves habituales que veo desde mi terraza, como el buitre leonado (Gyps fulvus) o el roquero solitario (Monticola solitarius), se unió el día 7 el avión roquero (Ptyonoprogne rupestris) como nueva especie avistada.









Pero ese mismo día me esperaba algo muchísimo mejor. Estando en mi salón oí un enorme alboroto de lavanderas blancas que rápidamente me hizo pensar que habían visto a un odiado depredador, así que salí corriendo a la terraza con la cámara y vi, en efecto, a la rapaz que más aterroriza a las pequeñas avecillas: el gavilán (Accipiter nisus).
Esta gran hembra estaba aturdida ante tal hostigamiento hasta que pudo tomar más altura y salir zumbando de allí, la pobre.








Pasando a las salidas bicheras propiamente, me desplazo hacia atrás, el día 2, en un día muy nublado que escogí como salida de mamíferos por si aquí también daba el mismo resultado que en Andújar cuando escojo este tipo de días para poder ver ciervos y gamos con facilidad. Tuve suerte porque, llegando al cruce que lleva a la aldea de Moralejos, vi un grupete de cabras montesas (Capra pyrenaica) muy cerca de la carreterilla que lleva al pueblo de Segura de la Sierra.














Más adelante encontré una ardilla (Sciurus vulgaris), siempre tan representativa de la comarca y simpática para los lugareños, y aproveché para tomar algunas fotos de Segura de la Sierra (su castillo y la torre de su iglesia) y de las vistas que hay allí del pueblo de Orcera.
Volviendo a Siles vi, cuando estaba cayendo una buena tormenta, a una pobre culebrera (Circaetus gallicus) aguantando estoicamente mientras yo tuve la suerte de ir ya en el coche. Vi tres en total ese día, pero no fueron las últimas del año como llegué a pensar, cosa que ya veréis en otra entrada próxima.









El día 9, que llegó soleado y brillante, quise tentar la suerte repitiendo el mismo tipo de salida, pero sólo me llevé un macho de gavilán sobrevolando el castillo, una ardilla, algunas golondrinas comunes (Hirundo rustica) en migración y numerosos cuervos (Corvus corax) alrededor del Navalperal, mientras que los árboles caducifolios ya se visten de otoño.








Como podéis ver, los mamíferos empiezan a dar juego en estas salidas segureñas, y estoy muy contento de decir que parece que los vais a poder ver a menudo por este blog. Os adelanto que hoy por fin he visto un macho de cabra montés, aunque muy de lejos, pero por algo se empieza... tiempo al tiempo...
Ah, y para no perder los clásicos, una luna especialmente brillante tras lo limpio que quedó el cielo con las abundantes lluvias.




10 comentarios:

  1. UFf levantarme y leer tu entrada antes de irme s currar. Que mas puedo pedir. Esas cabritas molan tela. Pronto me tendrás por allí para fotografiarla. Un abrasote felino

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    1. ¡Pues me alegra un montón saber que hayas empezado así el día! Espero poder enseñarte a estas amigas, o incluso a sus maridos si logro topar con ellos de una vez.
      ¡Un abrazo de linse!

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  2. Hola Carlos,

    una entrada completísima sí señor, además vaya fotacos ¿no? jeje. Me gustan las fotos que se pillan de forma inesperada, las que te encuentran a tí en vez de tú a ellas. Los cabritillos están de 10. De fenología creo que ya he terminado por este año, hoy no he visto a los aviones roqueros aunque esperaré esta semana aún por si acaso.

    Salu2!

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    1. La fenología aún nos puede sorprender un poco, en la entrada que he publicado hoy salen algunas aves viajeras que no esperaba ver más hasta el año que viene.
      Gracias, amigo, espero que sigas con esas buenas rachas que estás teniendo últimamente.
      ¡Saludos!

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  3. Veo que va a haber mucho más pelo que pluma al menos en estos meses fríos. Aunque seguro que nos llevamos muchas gratas sorpresas en forma de aves, con tus buenas fotos de siempre.

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    1. Al final se están volviendo bastante habituales estas semanas, y por mí genial. Yo imagino que cualquier día cae una de esas sorpresas pajariles que ya conocemos (aunque esta tarde te ha tocado a ti, truhán).

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  4. Por si fuera interesante o de utilidad para ti o para los lectores de tu web, tengo publicado el siguiente blog:
    plantararboles.blogspot.com.es
    Se trata de una manual breve y sencillo para que los amantes del monte y del campo podamos reforestar, casi sobre la marcha, aprovechando las semillas que nos dan los árboles y arbustos autóctonos de nuestra propia región.
    Salud,
    José Luis Sáez Sáez

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    1. Pues yo tomo buena nota, espero que en mi mano esté poder dispersar los enebros, quejigos y melojos que veo en mis paseos.
      ¡Saludos!

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  5. Cuánto motivan las cabras en el monte. Antes, en los años ochenta no había nada en muchos lugares de campeo aragonés por lo que se tenía que caminar duro y sin prisas para echarse algo a los prismáticos. Hoy en día, espero que dure, ves a las cabras con una facilidad pasmosa. Las cabras son preciosas y dan al monte mucha vida y mucha vistosidad. Por fortuna, otras especies también han recuperado sus lugares originales.
    Tu terraza se parece bastante a la mía. La vas a disfrutar mucho.

    Saludos.

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    1. Con lo críticas que llegaron a verse aquí cuando era niño, y ahora aparecen en prácticamente todos los montes y picos que me estoy pateando estas semanas. Que sigan así, que tienes toda la razón con que hacen el monte muy vivo, representado bien el medio en el se mueven como nadie.
      Tenemos unas terrazas muy dadas a regalitos pajariles, vaya.
      ¡Saludos!

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