jueves, 11 de septiembre de 2014

Retales de aquí y allá


Llego a acumular bastantes fotografías que se quedan sin salir en entradas de blog, por no encajar en ninguna más que nada, pero aquí les brindo la oportunidad de aparecer y compartirlas con vosotros.
Unas por puramente bonitas, otras por aparecer una especie concreta, y otras por el momento vivido.

Empiezo con una mariposa chupaleche (Iphiclides podalirius) que apareció mientras hacía una visita al castillo de Alcalá la Real el 9 de julio. Sólo llevaba el objetivo corto, pero se dejó acercar muchísimo y el resultado me gustó sobradamente.







Yendo a ver otro castillo, el de Calatrava la Nueva en tierras manchegas el 22 de agosto, tuve la sorpresa de ver varios ejemplares de collalba negra (Oenanthe leucura) cuando mi hermano me dijo "mira, un pájaro con la cola blanca". Se ve que les gustan los castillos, porque en 2011 vi otra en el de La Calahorra (provincia de Granada).
También había un pollo volantón de avión roquero (Ptyonoprogne rupestris) que aparté de un camino transitado para dejarlo a mejor resguardo (sus padres no tardaron en atenderle al irme).







Estas fotos que ahora vienen sí que tienen más tiempo, siendo de la primavera pasada en Sevilla. Desde la ventana de mi habitación escuchaba algunas mañanas el canto de una abubilla (Upupa epops), que pudo ser convenientemente retratada cuando el sol empezó a salir más temprano. ¿Se pueden tener mejores buenos días en medio de una capital?
Allí me entretenía bastante probando a sacar los vencejos pálidos (Apus pallidus) en vuelo, así como alguna golondrina común (Hirundo rustica) e incluso algún frustrante intento con los murciélagos. Con todos estos devoradores de insectos me podía permitir dormir con la ventana abierta sin temor al peñazo que dan los mosquitos, ya podría tomar nota mucha gente.











Por último nos iremos a Despeñaperros, reuniendo algunas de las aves que vi en unos cuantos paseos serranos de agosto, como el águila calzada (Hieraaetus pennatus), el milano negro (Milvus migrans), el avión roquero y los siempre presentes buitres leonados (Gyps fulvus).











Muy cerca de allí estuvo el último momento de esta serie, cuando el día 6 de septiembre (vamos, el sábado pasado) se dejó ver un buen ejemplo de las migraciones en la zona conocida como La Aliseda.
Algunos abejeros (Pernis apivorus) cicleaban sobre los pinares y me gustó mucho cuando uno de ellos se dejó echar el ojo junto a una joven culebrera (Circaetus gallicus), sumándose luego un par de calzadas que me dieron la oportunidad de tener las tres especies en el mismo encuadre.
Normalmente las calzadas son las más pendencieras, pero en esta ocasión era la culebrera la que tenía ojeriza con el abejero, cosa curiosa.






Mientras tanto tengo ya casi a punto la próxima entrega de las salidas por la Sierra de Segura, ¡ojo!

6 comentarios:

  1. Eres único. de retales como tu lo llamas sacas una foto así. Eres un fiera. un abrasom de linse

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Algunas me gustan tanto que tenía que enseñarlas. Gracias, Jeroncho, ¡abrazo de linse!

      Eliminar
  2. Hay que ver con que sonrisa se despidió de ti el avión roquero, muy agradecido él por tu labor solidaria.
    Con los retales se hacen también magníficos mosaicos.


    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mientras llevaba el pollo en la mano se acercó una familia a preguntarme por la especie, sin gritos ni tontadas, da gusto encontrar gente con interés y curiosidad.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  3. Yo flipo con la facilidad que tienes para pillar las golondrinas, los vencejos o los aviones... porque yo no he pillado uno bien en mi vida y mira que lo intento xd Pero vamos que viendo tu galería pajaril supongo que serán muuuuchas horas de práctica.

    Enhorabuena!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mucha práctica y cabezonería, jajajaja. Los murciélagos ya son para matarse, cosa más difícil...
      ¡Gracias!

      Eliminar