domingo, 7 de septiembre de 2014

Primera semana en Siles




Vuelvo a la carga con mucho que enseñar, porque la primera semana viviendo de nuevo en la Sierra de Segura ha dado mucho juego (no podía ser menos).
En el mismo pueblo de Siles ya hago avistamientos de fauna, cuando desde mi terraza veo carboneros y herrerillos, murciélagos por la noche, y alguna cosilla como una culebrera en la distancia o un bando de abejeros al ocaso.
Pero lo más frecuente es ver águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) a diario, que están estos días muy locuaces y y reclaman mucho en pareja, y en las afueras e incluso por medio del pueblo no es raro encontrarte con alguna ardilla (Sciurus vulgaris). En un parque (ecoparque, por cierto) encontré una mariposa chupaleche (Iphiclides podalirius) de segunda generación, de modo que tuve el gustazo de fotografiar un ejemplar en buen estado y sin ninguna rotura en sus alas.






Vistas del Puntal desde el pueblo


Pasando ya al pajareo puro y duro, tuve dos buenas salidas dedicadas a ello. El día 3 fui hacia Las Acebeas por curiosidad y, como quien no quiere la cosa, acabé subiendo a la cima del Navalperal (1.618m). El primer tramo de bosque es fresco y agradable, y la subida es espectacular con estas vistazas que os muestro:


Calares de Morillas y de Nava del Espino

Cerros de las Mentiras y de la Sima

Cerro Pedregoso, Los Caralejos y Calar del Mundo

Una vez arriba, el entorno es impresionante, una inmensidad se abre ante la vista, pudiéndose ver El Yelmo, El Cambrón y pueblos como Torres de Albanchez y Cortijos Nuevos, entre tantas otras cosas.
Ya en la subida fui viendo aves como el águila calzada o el cernícalo vulgar, pero en la cima tuve un magnífico encuentro con tres jóvenes halcones peregrinos (Falco peregrinus) nacidos este año, que no paraban de pasar a toda velocidad, haciendo picados increíbles y dando mucha caña a los cuervos.











Este cuervo se unió al macarrerío hostigando a un buitre



Junto a los citados y muy abundantes cuervos (Corvus corax), había chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) y una culebrera (Circaetus gallicus) que se cruzó con un águila calzada, además de algunos buitres leonados y un bando de abejeros que planeaba muy alto en dirección sur.









Al día siguiente opté por pasear por Las Acebeas, un bosque húmedo que se conservó tras la última glaciación, siendo un tesoro botánico porque resulta más parecido a los bosques del centro de Europa que lo que podemos encontrar aquí tan al sur. Pude así ver en mi paseo muchos acebos, avellanos, abedules y hiedra entre los pinares, que cobijan a numerosos paseriformes (reyezuelos listados, trepadores azules, agateadores comunes, herrerillos capuchinos, carboneros comunes, chochines, etc) y a especies típicas del bosque como picos picapinos (Dendrocopos major) y ardillas. En un depósito de agua había un buen número de ranas comunes (Pelophylax perezi) de diversos tamaños.








A la derecha podéis ver un nadador de espalda



Una vez pasado el tramo más oscuro del bosque, llegué a un sendero que comunica con la ruta de la Peña del Olivar, disfrutando de vistas más abiertas que me permitieron ver algunos abejeros (Pernis apivorus) en su periplo hacia tierras africanas, además de otros migradores cuando apareció un gran bando de aviones y golondrinas comunes en el que había asociados bastantes vencejos reales (Apus melba). 
El águila calzada  no podía faltar, siendo una especie muy abundante en estas sierras, hasta que dentro de poco nos abandone al migrar y echemos de menos su figura blanca y sus reclamos cantarines.







Otras especies que se dejaron ver fueron ciervos, un gamo, una hembra de gavilán, arrendajos y mariposas como la banda acodada.
Para ser fiel a mi estilo despido la entrada con un atardecer, en este caso de Siles con El Cambrón al fondo, aunque no ha sido fácil elegir porque esta tierra está llena de verdaderas postales.




12 comentarios:

  1. Espectacular Carlos!!! esa subida al monte...no sé yo si la haré algún día :). Sorprendente lo del bosque, es cierto que parece laurisilva en el entorno del monte mediterráneo. Eso no me lo quiero perder. Ni todo lo demás... ;). Bonita y variadísima entrada, como siempre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La subida no es de color de rosa, vaya, pero por lo menos no es la salvajada del monte Candina, jajaja.
      Y ya verás cuando empiece a enseñar la pinta que tendrá en otoño con multitud de frutos rojos en ese bosque húmedo tan particular.
      ¡Gracias por pasarte por aquí! :D

      Eliminar
  2. como siempre una entrada magnifica,un saludo

    ResponderEliminar
  3. Hola Carlos,

    espectacular tu nuevo sitio de campeo, lleno de variedad y posibilidades que vas a exprimir como tú sabes. Deseando ver ya las próximas entradas.

    Salu2 Linse!!!

    PD: Hemos hablado mucho de tí en el encuentro jeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Poquito a poquito iré recorriendo el repertorio de senderos que tengo fichados, a ver qué va apareciendo por allí y si me encuentro con algún grandullón de la sierra.

      PD: con razón me pitaban los oídos, jajaja. Qué sinegéticos sois.

      Eliminar
  4. Muy interesante el paraje de las Acebeas, seguro que ahora en otoño te va a dar bastante juego. Por lo demás pedazo de vistas, ofúuu, sin palabras

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tengo ganas de ver ese toque de color rojo en un bosque de por sí bonito.
      Y eso que no es la cima más alta del parque, en el Yelmo y el Banderillas debe ser tremendo lo que se podrá ver.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  5. Los peregrinos como de costumbre metiéndole caña de la buena a cualquier bicho que vuele... Menudos son!
    Hay que ver qué guapa está esa chupaleche fotografiada a ras de suelo. Bastante jodido lo ponen ya de por sí para sacarles una foto dorsal!
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece que las ganas de bronca son inherentes al género Falco, jajaja, no fallan.
      Me tiré bastante rato con la mariposa, y creo que difícilmente voy a volver a tener esa combinación de suerte de encontrar una con las alas enteras y que se quede quieta así de bien.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  6. Cambias de lugar pero no de posibilidades. Desde luego, la variedad faunística sigue siendo tu fuerte a la hora de buscar entre todos los biotopos posibles.
    Me imagino que pronto estarás habituado a este maravilloso espacio natural.
    Una secuencia espectacular Carlos.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esta comarca tiene un tesoro natural que espero poder ir mostrando a mi humilde manera. Hace tres años lo pasé en grande en otro pueblo distinto de esta zona y espero no tardar mucho en cogerle el punto a Siles.
      ¡Gracias!

      Eliminar