martes, 2 de septiembre de 2014

Nueva etapa en la Sierra de Segura




Elijo la peña del Cambrón, a medias entre Jaén y Albacete, como imagen icónica para mí de esta comarca segureña a la que he vuelto ahora mismo.
Hace tres años llegué aquí con la Canon 1000D y el objetivo de 300mm que entonces usaba, conociendo estas serranías que me dejaron huella, con sus parajes impresionantes llenos de águilas calzadas, culebreras, águilas reales e imperiales, roqueros solitarios, zorros, ardillas, lepidópteros surtidos, halcones peregrinos, buitres leonados, vencejos reales, etc... y aquí estoy de vuelta en uno de esos giros curiosos de la vida.

Este curso me ha tocado destino en Siles, pueblo de la misma zona que conocí, y un día de agosto en el que vine a buscar alojamiento ya me di una pequeña vuelta para ver qué bicheaba. 
Sin mucha dificultad vi, por ejemplo, una culebrera (Circaetus gallicus), un lejano halcón peregrino (Falco peregrinus), arrendajos (Garrulus glandarius) y un bando migratorio de abejarucos (Merops apiaster).
Me parece llamativa esta imagen de un abejaruco en un pino.







La cercanía con la Sierra de Cazorla fue tentadora para una excursión con mi hermano menor en la que el objetivo era disfrutar de sus dos castillos más emblemáticos al mismo tiempo que de su rica fauna.
En el paraje del Chorro volaban distintas águilas calzadas (Hieraaetus pennatus), buitres leonados (Gyps fulvus) y numerosos bandos vocingleros de vencejos reales (Apus melba).
Tenía especial interés en esta última especie, tan difícil de fotografiar en vuelo que resulta un interesante reto, además de ser de mis aves preferidas.














En el pueblo de La Iruela nos sorprendieron tres cabras montesas (Capra pyrenaica) en los riscos del castillo, de las que sólo pude fotografiar a este joven macho que estaba bastante a gusto comiendo madroños.








Dije que fuimos a ver los castillos, y es que el castillo de La Yedra brinda varias de las estampas más fotogénicas y clásicas del pueblo de Cazorla.
Este castillo tiene su propia leyenda, la de La Tragantía, una princesa mora que quedó oculta en la fortaleza al llegar las tropas cristianas. Al no advertir éstos su presencia y no poder ir su padre a rescatarla, acabó por transformarse en la oscuridad de las húmedas mazmorras en una criatura medio reptiliana que se lamenta en las noches de San Juan.
Actualmente alberga el museo de artes y costumbres del Alto Guadalquivir.





Ruinas de Santa María



Ruinas del castillo de Las Cinco Esquinas

La segunda fortaleza a visitar es el impresionante castillo roquero de La Iruela, que llegó a ser sede de la Orden del Temple. Su estado ruinoso no le resta atractivo, incluso tiene un especial encanto del romanticismo con su impresionante ubicación amoldada perfectamente a los riscos sobre los que se encarama.
Para mí estos dos castillos están entre los mejores de la provincia de Jaén, la región con más fortalezas, murallas y torres de Europa, ¡casi nada!
Y sin olvidar que estamos hablando también de la provincia con mayor extensión de espacios protegidos del país, y más concretamente en esta entrada del mayor parque natural de España y segundo de Europa.




Anfiteatro de reciente construcción para eventos culturales






Estos dos días he empezado a reunir nuevo material y vivencias con la naturaleza segureña, no tardaré mucho en compartirlo con vosotros. Mientras tanto espero que os haya gustado esta entrada que muestra de una sentada dos de las bazas más fuertes de la provincia de Jaén.


14 comentarios:

  1. como siempre una entrada estupenda,como disfruto con tus relatos y fotos,un saludo

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    1. Muchas gracias, me alegra que sea lo que transmiten estas salidas.
      ¡Saludos!

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  2. Qué buenas las fotos del Vencejo real! Vaya mano que tuviste, con lo dificultosos que son de pillarlos así de bien.
    Me quedo con la foto del Abejaruco entre el pino, que quiere imitar a un Trepador azul, jajaja.

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    1. Me gustan tantísimo que me pongo muy cabezón para intentar sacarlos lo mejor que pueda. Al abejaruco le dijeron que podía ser lo que quisiera en la vida, y cumplió su sueño de ser un trepador azul, jajajajaja.

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  3. Muy bonita imágenes de esta bella zona.. Qué no conozco por cierto.. ;-)))

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    1. Es un sitio muy especial que te encantará si te animas a conocerlo. De entrada ya tienes guía gratis para darte indicaciones como mínimo :D

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  4. Ofú, que paisajes y que castillos. Disfruta mucho de esta nueva etapa, seguro que nos esperan grandes entradas este curso! Un abrazo.

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    1. Estoy muy contento, ha empezado muy bien la cosa y ya hay entrada emosionante para dentro de poquito. ¡Abrazo!

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  5. Suerte en tu nuevo destino. A la vez conocido y desconocido para ti, seguro que le sacarás mucho jugo como siempre. Espero que nos pongas esa rapaz que te falta en tu barra lateral.

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    1. Muchísimas gracias, tú sabes con detalle lo mucho que adoro esta tierra. Los vastos espacios nuevos va a estar combinados con visitas a mi anterior "local patch". ¿Aparecerá por fin el deseado pajarraco?

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  6. preciosa entrada Carlos! me encanta el abejaruco en el pino jaja y el leonado en el peñasco.
    gracias por pasar comentar, seguro que anduvimos cerca cuando estuve en doñana jaja
    saludos

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    1. Es la primera vez que trinco un abejaruco en un pino, están migrando y ahora aparecen en pinares altos de la sierra.
      Pues no debiste andar muy lejos de mí, eh, jajaja.
      ¡Saludos!

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    2. Vaya, no sólo la vaca ríe, sino la cabra también. Están muy logradas esas capturas de los vencejos reales. Me imagino que te habrás tomado tu tiempo; tiempo del que carezco últimamente por el trabajo. SIgue aprovechándolo así de bien.

      Saludos.

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    3. ¡Si es que estaba como una cabra el animal!
      Iba con mi hermano menor y, si por mí fuera, me habría quedado aún más tiempo probando con los vencejos, jaja. En ese cortado pasan volando a tu altura en bandos bastante numerosos, de modo que es de los mejores lugares donde probar con ellos.
      ¡Saludos!

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