domingo, 17 de agosto de 2014

Excursiones bien acompañado por Asturias y Cantabria




En esta entrada voy a reunir dos salidas con amigos que hice en julio durante mi estancia a orillas del Cantábrico. Empezaré por la que fue la última en realidad, el día 31, cuando fui a Asturias a pasar el día junto a dos amigos con los que ya me habéis visto compartir excursiones por Daimiel y otros enclaves manchegos.
Nuestra primera parada fue el Santuario de la Virgen de Lugás, con la iglesia de la foto de arriba y de cuyos capiteles os muestro un par de ejemplos. Me contaron que llegó a ser en el pasado competencia directa de Covadonga en cuanto a afluencia de peregrinos, cosa que desconocía totalmente.





Desde allí nos fuimos a Amandi, lugar escogido por mí porque tenía muchas ganas de volver (estuve allí en 2012 también) a disfrutar de esta bella estampa románica de la iglesia de San Juan de Amandi que me gustó desde el primer momento, con ese pórtico en el que es imposible que no quiera echar un largo rato.






Pila con cruz de la Orden del Temple

Además, allí se me ofreció intentar ver al mirlo acuático (Cinclus cinclus), especie que no es raro ver en el Río Linares (nombre que comparte con una localidad de mi tierra, curiosamente). Tuvimos suerte porque vimos un par de ejemplares, una pareja de martines pescadores y varias lavanderas cascadeñas.






En Villaviciosa tenía ganas de ver la iglesia de Santa María de la Oliva, con otra muestra de interesantes capiteles y bastantes cruces paté labradas en sus muros.
La Ría de Villaviciosa no está en su mejor momento en verano, pero aun así vimos un grupete de espátulas (Platalea leucorodia) y un archibebe claro (Tringa nebularia) comiendo junto a dos andarríos grandes (Tringa ochropus).









Fuimos a comernos un buen cachopo (dos filetes de ternera rebozados con jamón serrano y queso dentro, una cosa riquísima y enorme) junto a unas racioncitas de picadillo y chorizo criollo, comidas muy light como podéis comprobar, pero después dimos un buen paseo por Sebrayo en un refrescante ambiente forestal de ribera entre currucas capirotadas, agateadores, diversas libélulas y mariposas como la pavo real (sin fotografiar) y la de los muros (Pararge aegeria), además de acercarnos al faro de Luces junto a alcaudones dorsirrojos y un cuco.









El último lugar fue la iglesia de San Antolín de Bedón, con un aspecto muy abandonado pero no exento de atractivo, terminando el día igual que lo empezamos: con Románico.





Pulga de arena (Talitrus saltator)

Saltamontes verde (Tettigonia viridissima)


Pasemos a la segunda parte de la entrada, con la salida que hicimos los tres juntos con Alberto Benito el día 26 por la comarca de Liébana (Cantabria).
Empezamos por el monasterio de Santo Toribio de Liébana (primera foto), donde ya había estado yo en el 2006, y de allí nos dirigimos a Mogrovejo, pequeño pueblo cuyo casco urbano tiene la categoría de Bien de Interés Cultural. 
Tuvimos avistamientos de alcotán, águilas calzadas, azor (este último dándose caña con una de las calzadas), alcaudón dorsirrojo y escribano hortelano.





Calimorfa (Euplagia quadripunctaria)

Pandora (Argynnis pandora)




En el entorno de los Picos de Europa y el pueblo de Vega de Liébana empezamos un par de recorridos con idea de ver picos medianos, que no acudieron a la cita, pero bajo una piedra apareció una falsa viuda negra (Steatoda paykulliana) con los capullos de su puesta, y vimos un carbonero palustre (Parus palustris) que supuso una especie nueva de ave para mí. 
Otros avistamientos interesantes fueron una mariposa C-blanca (Polygonia c-album), una doncella común (Melitaea athalia), un par de gavilanes (Accipiter nisus) y un joven mirlo acuático.




No es tan fatal como la verdadera viuda negra, pero su picadura
     también se las trae









Para despedir la salida por este marco incomparable por el que nos guió Alberto, nada mejor que una vista de estos vastos parajes agrestes donde moran el oso pardo, el urogallo y el lobo. Muchas gracias a todos por vuestra compañía y por llevarme por estos sitios.



13 comentarios:

  1. Como te lo has pasado chaval durante las vacatas. Que maravilla. Pues nada a disfrutar de la afición. Un abraso de linse

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me lo he pasado como los cosacos, y ahora mismo sigo bicheando y viendo cosas chulas por la tierra serrana, ya iréis viendo.
      ¡Un abrazo de linse!

      Eliminar
  2. Qué bien sacaste al escribano palustre, bribón. Espero que lo pasaras bien en ambas excursiones, llenas especialmente de paisajes y patrimonio pero sin olvidarnos de tus aves.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al final me salió bien el acercamiento al carbonero. Me lo pasé muy bien los dos días, gracias por no olvidaros de la pinceladita de naturaleza :P

      PD: cachopo y tarta de manzana con almendra... ñam.

      Eliminar
  3. Yo también babeo algo incluso, cuando veo las ruinas de alguna pequeña ermita románica perdida en lo alto de algún cañón y, cuanto agradezco que hasta ella no lleguen los gilipollas del spray.
    Veo que el joven acuático te ha permitido que lo inmortalices, cosa que con los de mi pueblo no se puede ni harto de vino. Salen en estampida, e incluso, al volar a ras de agua, dividen el río como lo hizo Moisés con las aguas del mar.
    Sigue disfrutando.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Larga es la estela de los gilipollas del spray, que llega a torres del homenaje de castillos y paredes con pinturas rupestres.
      Estos mirlos acuáticos de Amandi deben estar acostumbrados a los paseantes porque van mucho a su aire, aunque el segundo ejemplar sí se piró volando a la primera de cambio.
      Gracias, ¡saludos!

      Eliminar
  4. Muy bonita excursión y ya veo que te gusta la piedra!!
    Supongo que respirar 'norte" vendrá bien para tus saturadas pupilas de moritos flamencos y perdiceras...jeje
    Saludos camperos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uf, no lo sabes bien, me encantan las viejas piedras. En julio estuve por Navarra viendo cosillas en Ujué, Marcilla y Artajona, me gustó mucho.
      Estuvo muy bien el cambio antes de volver a las culebreras y venados.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  5. Está muy bien eso de combinar piedra y naturaleza.. Muy bonitas fotos.. La zona es un lujo para la vista.. Saluditos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es genial cuando se pueden combinar aficiones de esta manera, y más en marcos así y con esa compañía.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  6. Excelente crónica de ambas jornadas. Me alegro de que lo pasases bien en ambas, y que en Villaviciosa disfrutases tanto de la arquitectura como del mirlo :)
    Ambas excursiones quedarán bien guardadas entre los recuerdos de este verano!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tenía ganas de ir a Villaviciosa más por lo monumental y el resultado ha sido más que satisfactorio (bueno, y para comerme esa deliciosa gordosidad empanada, jajaja).
      Gracias como siempre :D

      Eliminar
  7. ¡Enhorabuena Carlos! por la entrada, pero, dedícate a los pájaros y deja las iglesias que es lo mío (me vas a quitar el trabajo jajaja).
    El año pasado anduve yo por allí, este año toca Valle de Ordesa, en un par de semanas estaré por allí.
    Muy buena entrada.
    Un saludo

    ResponderEliminar