jueves, 10 de julio de 2014

Recuerdos de Doñana, 2ª parte: arrozales llenos de vida




Me da mucha pena escribir esta entrada porque es el último relato de mis salidas por la Doñana sevillana, sobre todo porque esta segunda parte está centrada en el que ha sido mi lugar habitual de campeo: el paraje natural del Brazo del Este.

A lo largo del curso habéis visto cómo estos cultivos de arroz (alternados con unos pocos de algodón y girasoles) están llenos de aves acuáticas que acuden aquí a alimentarse o que viven en los carrizales que se forman en los meandros del que fue brazo del Guadalquivir en tiempos. 
Las espátulas (Platalea leucorodia) han sido una de las especialidades de la zona, dejándose ver casi siempre, y no pocas veces con cercanía y calidad de avistamientos.





Ejemplar juvenil acuclillado en curiosa postura



Quizás los calamones (Porphyrio porphyrio) y los moritos (Plegadis falcinellus) han sido los emblemas del paraje, siendo abundantísimos de ver, pero para esta entrada me voy a centrar más en otra ave que se ha visto de maravilla durante la primavera y el comienzo del verano, y no es otra que la grácil y elegante canastera (Glareola pratincola), que con sus vuelos de golondrina y sus graciosos reclamos hace amenísimas las salidas pajareras. Es una especie tan descarada que resulta todo un placer para la fotografía.
















Otros maestros del vuelo son los pertenecientes a la familia de los estérnidos, que se parecen mucho en estructura de alas y cola a las canasteras como resultado de evoluciones encaminadas por la misma senda.
Las pagazas piconegras (Gelochidon nilotica) no siempre aparecen, pero en los últimos días pude ver un gran bando en compañía de gaviotas reidoras (Larus ridibundus).





Mucho más habituales de ver son los fumareles, sobre todo el fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida), y en menor medida el común (Chlidonias niger), aunque se ha estado viendo desde el paso migratorio hasta ahora mismo.





Acarreando material para el nido




El representante más pequeño, el charrancito (Sternula albifrons), suele aparecer pescando en los canales, cerniéndose sobre ellos para lanzar tremendos picados contra los pececillos.








Para mi sorpresa, justo el último día me encontré de pronto con el representante más grande de la familia: la pagaza piquirroja (Hydropogne caspia), un charrán enorme con tamaño de gaviota grande. Fijaos en el tremendo pico.





Que no falten las garzas. Los martinetes (Nycticorax nycticorax) abundan refugiados en los tarajes durante parte del día, y al atardecer se ven bien repartidos por los campos.






La garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) va según el día, unas veces sólo ves uno o dos ejemplares, y en otras ocasiones te las encuentras mucho. Así ha sido los dos últimos días, disfrutando al fin de adultos con los bonitos colores de cría, luciendo esos picos de intenso color azul y un vivo tono verde cerca de los ojos.








Desde el primer día que pude ver un avetorillo (Ixobrychus minutus), han ido apareciendo casi siempre que he ido por allí. Se veían machos y hembras en las mismas zonas de cañas, aunque siempre de forma fugaz como ellos acostumbran.





Los campos inundados han sido una tentación para las limícolas, que tienen aquí suelos fangosos donde hundir sus picos en busca de alimento. Mejor los voy nombrando en cada foto, por comodidad.


Cigüeñuela (Himantopus himantopus) y archibebe común (Tringa totanus)

Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Combatiente (Philomachus pugnax)

Combatiente, archibebe común y cigüeñuela

Andarríos bastardo, combatiente y chorlitejo patinegro


Bando de archibebes comunes

Destaco las preciosas avocetas (Recurvirostra avosetta), una aguja colinegra (Limosa limosa) que se dejó ver de cerca y un alcaraván (Burhinus oedicnemus) que apareció al atardecer.





Este desafortunado joven tenía una pata en mal estado





Cierro la entrada con las nuevas generaciones del humedal, ya que vi pollos de cigüeñuela y de canastera, muy parecidos y revelando su origen limícola común, aunque las dos especies no se parezcan nada al llegar a adultas. La última foto muestra a las canasteras defendiendo activamente (de manera similar a las avefrías, con las que se unían a veces) sus pollos contra una hambrienta garcilla bueyera (Bubulcus ibis) que intentaba echar el pico a alguno.
Esto no fue un hecho aislado, en las últimas salidas siempre he visto garcillas bueyeras intentando depredar pollos de canastera, con la consecuente explosión de adultos furiosos tirándoles pasadas, mostrando así el carácter oportunista de la garcilla, que para mí es un equivalente de las gaviotas en el mundo de las garzas (carroñean, comen despojos, depredan roedores y pollos de otras aves, se aprovechan de los recursos de los seres humanos).






Espero que os guste, siendo la última entrada de un lugar que me fue muy especial para mí durante meses, aunque espero que no sea la última entrada rotundamente, porque aún puedo recomponer algo interesante a partir del gran archivo sin mostrar que tengo guardado... el tiempo dirá.


12 comentarios:

  1. joe vaya fotones de un monton de especies!!!me ha encantado especialmente la de la colinegra y los pollitos de cigueñuela!!
    enhorabuena y un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, lo mejor es la cantidad de especies como bien dices. La aguja se quedó cerca comiendo sin hacerme caso.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  2. Pues un gran final para la saga sevillana, con fotazas de calidad de un buen repertorio de especies molonas!
    Siempre da pena abandonar un sitio así, pero bueno habrá que conocer lugares nuevos jeje
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay muchos sitios en Andalucía que dan un juego enorme, cruzo dedos para acabar en alguno de ellos. Dos veces he estado a punto de que me toque de nuevo Cazorla-Segura, quién sabe si para otra vez... huy, huy...
      ¡Saludos!

      Eliminar
  3. Impresionante carlitos. Lo del brazo del este no tiene parangón. Que diversi9dad de esoecies. esas canasteras las has afeitao macho. Precioso. desando ya ver donde te mandan el próximo curso para poder seguir conociendo sitios de esa hermosa Andalucía tuya. ahora disfruta de tus vacaciones. un abraso de linse

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esperemos que el mes que viene me den un destino chulo. Aquí he disfrutado como un cosaco, estas salidas han sido impagables y muy sinegéticas.
      ¡Un abrazo de linse!

      Eliminar
  4. Un gran repaso de este nuevo capítulo que se abrió en septiembre, en ese caso de aventuras sevillanas. Espero que el próximo año puedas también gozar de la cercanía a Doñana para que estas aventuras continúen. Saludos, Carlos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un capítulo que ha dejado muchísima huella, ha sido el apogeo del humedal para un hombre de secano como yo.
      Muchas gracias, ojalá los dioses te oigan.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  5. Impresiona el excepcional abanico de especies que pueblan el sur ibérico. No salgo de mi asombro imaginándome un asiento, telescopio y horas dejando que todas las aves pasen frente a mí sin ninguna prisa. Todo es fantástico por esas tierras en lo que a naturaleza se refiere.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te imagino perfectamente y sé que lo pasarías estupendamente, viendo cómo comen las espátulas, el avetorillo que asoma la cabecita entre los juncos, el paseo del calamón, el trasiego de avocetas, el limicoleo, etc...
      ¡Saludos!

      Eliminar
  6. menuda entrada,unas fotos estupendas,un saludo

    ResponderEliminar