jueves, 19 de junio de 2014

Una vida entre pináculos y gárgolas




Como ya contaba en una entrada de hace pocos meses, nuestras ciudades albergan una porción de fauna silvestre que no pasa desapercibida para el observador atento, estando presentes en una capital como Sevilla jilgueros, verdecillos, verderones, abubillas, petirrojos, cogujadas comunes, vencejos común y pálido, golondrinas común y dáurica, zampullines chicos, gallinetas, carboneros comunes, herrerillos comunes, buitrones, y hasta incluso el halcón peregrino.
Una especie muy carismática la he dejado para esta entrada concreta, por su encanto particular y por el añadido que tiene su lugar de residencia. Hablo de los cernícalos primilla (Falco naumanni) de la colonia de la catedral de Sevilla, conjunto gótico con añadidos renacentistas y barrocos y unos recuerdos de su pasado como construcción musulmana con la Giralda (antiguo alminar) y el patio de los naranjos.

Ver los vuelos de esta colonia de cría no es tan satisfactorio en cercanía de observaciones como con la maravillosa y espectacular colonia de Torre de Miguel Sesmero (click en esta entrada para recordarla), pasando volando altos al ser una construcción tan enorme, pero compensa echar el rato ante tan magnífica arquitectura. Estos halconcitos escogen normalmente edificios históricos y artísticos, sufriendo a veces las consecuencias de las restauraciones que no tienen en cuenta su necesidad de huecos para anidar, pero el número de parejas ha aumentado y esperemos que los planes de conservación los sigan ayudando tras el triste declive que los asoló en décadas pasadas.










Grajillas (Corvus monedula)




















Si encima tenemos al lado los Reales Alcázares, mejor aún para pasar una tarde gratificante para la vista en el centro urbano.
Espero que os haya gustado esta mezcla de turismo histórico-artístico y ornitológico, dentro de poco vendré con entornos muy agrestes y salvajes.








8 comentarios:

  1. Menudos habitantes tienen en esa memorable catedral y su entorno. Además, parece que vuelan bastante más bajo de lo que cabría esperar, mucho mejor para tu gozo.
    ¿De aquel halcón no has vuelto a saber?

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    1. Sí, por lo menos no pasan siempre a la altura de los tejados y hay algunos que van más bajos. La última vez que pasé por la Plaza de España no vi ni rastro de halcones, aunque me quedó claro que seguro que andan por allí.

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  2. Chuli entrada, sí señor. Si es que también se puede "bichear" en la ciudad. Bonitas fotos de la ciudad, habrá alguna entrada homenaje a Sevilla en general? :D

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    1. Se pueden ver cosas molonas, como las águilas calzadas que algunas veces sobrevuelan el puerto, el centro o mi barrio.
      Aquella entrada que puse en invierno puede ser la homenajeadora a Sevilla, porque las zonas famosas no me han parecido que tengan calles especialmente bonitas, pero no descarto que salga algo chulo si lo veo.

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  3. Pues me recuerdan inevitablemente a los del terruño aunque estos parecen de más alcurnia. Un abraso de linse.

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    1. Los del terruño son los mejores, así de claro lo digo, son los que mejor me lo han hecho pasar y disfrutar ;)
      ¡Abrazos de linse!

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  4. Hola Carlos,

    bonita entrada que refleja muy bien la interacción del hombre con la Naturaleza. Creo que se deberían cuidar más los espacios urbanos donde los animales han establecido sus viviendas y darles un poco más de protección.

    Unas murallas muy chulas.

    Salu2 Linse!

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    1. Así es, Isra, se nota mucho cuando se mira por estos vecinos nuestros. Como muestra la comparación de Sevilla con otras ciudades donde los primillas no abundan por el poco cuidado que se tiene con los edificios históricos.
      ¡Saludos!

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