lunes, 23 de junio de 2014

Cazorla y Segura, espectaculares como siempre





Tal como dejé caer en la anterior entrada, hoy le toca el turno a terrenos más agrestes, hablando ni más ni menos que de los fabulosos dominios de la Sierra de Cazorla, que conforma junto a las vecinas sierras de Segura y Las Villas el parque natural más extenso de nuestra geografía.
El día 30 de mayo me lancé a una excursión en solitario para disfrutar de su vasta extensión de naturaleza abrupta y de sus paisajes espectaculares, partiendo como siempre desde el pueblo de La Iruela con su imponente castillo templario y viendo especies como águilas calzadas (Hieraaetus pennatus), cuervos (Corvus corax), vencejos reales (Apus melba), buitres leonados (Gyps fulvus) y chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax), y mamíferos sin fotografiar como ciervos y ardillas.



La Iruela









Entre sus masas de pinos y quercíneas aparecían vistas tan emblemáticas como los Poyos de la Mesa (dos primeras fotos) y el Estrecho de los Perales (tercera foto), además de los inmensos cortados donde anidaron los últimos quebrantahuesos que vivían allí libres antes de su reciente reintroducción.
Fue en el Estrecho de los Perales cuando tuve un encuentro con un lepidóptero protegido: la doncella de ondas rojas (Euphydryas aurinia). Por supuesto que vi más mariposas interesantes, como por ejemplo la chupaleche y la cleopatra, pero no quisieron saber nada de fotos, y sigo sin haber visto aún la deseada y endémica mariposa isabelina.











Hay que señalar que oí con frecuencia a los piquituertos en muchos puntos de mi recorrido, llegando a ver machos con sus tonos rojizos, aunque no aguantara ninguno ante la cámara. Los que sí se dejaron ver mejor fueron los gorriones chillones (Petronia petronia), una lejanísima águila real (Aquila chrysaetos) y un ratonero común (Buteo buteo) con un curioso tono rojizo en su cola.
Aquí debo hacer un inciso, porque he consultado y me han dicho que hay citas de ratoneros moros (especie rara en nuestro país, con la cola así) justo por la zona donde vi este individuo, así como ejemplares de ratonero común con la cola particularmente rojiza (lo que será este ejemplar con más probabilidad). El lugar del avistamiento es más que reseñable, porque se trata de los Campos de Hernán Perea, la altiplanicie más extensa de toda España, un vastísimo espacio donde la soledad y la total serenidad se palpan y respiran absolutamente, personalmente pienso que es un lugar muy recomendable.
Esperaba ver algún quebrantahuesos por ser zona propicia donde patrullan en busca de carroñas, y volvieron a darme plantón como siempre, pero estuve viendo buitres leonados, culebreras y cernícalos.









Ganado muy bien vigilado






No atravesé los campos de Hernán Perea del todo y di la vuelta (aunque planeo hacerlo en otra ocasión, llegando así hasta la Sierra de Segura), y al deshacer el camino hice una larga parada en la Cerrada del Utrero, impresionante cañón calizo donde las chovas piquirrojas, aviones roqueros y vencejos reales te hacen acrobacias y vuelos velocísimos ante tus narices, y los buitres leonados de la colonia de cría bien merecían unas fotos.
Y ojo al momento del cuervo hostigando a un buitre.


Peonías



Vistas desde el puerto de Las Palomas













Para el final reservé un sitio que me gusta desde la primera vez que fui hace dos años, El Chorro, ese cortado sobrecogedor al que se llega desde La Iruela y bordeando el pueblo de Cazorla desde las alturas, hasta llegar a ese enclave con vistas a Quesada y la campiña olivarera, con los inmensos pinares y riscos a las espaldas.
Me dieron la bienvenida unos jovenzuelos muy simpáticos, pues estaba aquello lleno de pollos volanderos de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) y un pequeño gamo (Dama dama) se asomó a curiosear, mientras que oía reclamos de águilas calzadas desde el pinar, aunque lo que destaca es su comunidad de aves rupícolas. Entre ellas están los vencejos reales, los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus) y las chovas piquirrojas, por supuesto, y los buitres leonados como protagonistas al verlos pasar volando bajo tu posición para entrar a sus nidos en la pared caliza, o planeando a escasos metros de tu cabeza como muestran las últimas fotos (la lástima era tener el contraluz a esas horas).
Otros inquilinos son las grajillas y cuervos, y otros que ese día no se dejaron ver, como el alimoche o el halcón peregrino.



Cazorla con su castillo de La Yedra





















Aunque me quedara (como siempre) sin ver al quebrantahuesos ni otros objetivos ambiciosos (alimoche, águila perdicera, mariposa isabelina, lagartja de Valverde, macho montés) lo pasé en grande. Faltan especies carismáticas de Sierra Morena como lo son la cigüeña negra, el águila imperial (aunque se ve cada vez más por Segura) y el buitre negro, pero esos inmensos terrenos sin vallados ni restricciones valen lo inefable. Pronto voy a volver si es posible, tengo una cosilla pendiente muy interesante...


14 comentarios:

  1. Hola Carlos,

    pedazo entradón de los tuyos. Unos parajes espectaculares. Fotones de vuelos increíbles, y la del buitre posado en el roquedo es genial. Aunque no he visto nunca uno, creo que es un moro también, esa cola ocre sin barrado...

    Salu2 Linse!

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    1. Es sospechoso sin duda, pero de momento lo seguiré tomando por un ratonero común por su físico rechoncho y más "alicorto" que el de su primo moro, aunque quién sabe...
      ¡Saludos!

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  2. Ufffffff... fiquei de queixo caído... sem palavras... parabéns!

    Beijo.

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    1. Muchas gracias, estar allí sí que deja a uno boquiabierto y sin palabras, jeje.
      ¡Saludos!

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  3. he tenido el gusto enorme de encontrar tu blog, gracias a mi amiga Teca,,,felicidades magníficas fotos,,,saludos.

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    1. Gracias por pasar por aquí, el gusto es mío.
      ¡Saludos!

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  4. Anda que no tengo ganas yo de conocer semejante sitio. ESPECTACULAR!!!!! Carlitos. Un abraso de linse

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    1. Y lo que te gustará conocerlo, Jeroncho, disfrutarías un burrada.
      ¡Abrazo de linse!

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  5. Fantástica ruta que hiciste! Unas fotos tremendas como nos tienes acostumbrados, pero yo esta vez me quedo con la imagen en primer plano del Vencejo real, buenísima!

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    1. No veas lo que costó trincar uno bien, pasaban volando como flechas y ninguno se quedaba planeando frente al viento como sucede otras veces, buf.
      ¡Saludotes!

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  6. Una entrada espectacular, menudos paisajes los de Cazorla, y que pueblos más bonitos tiene. Un abrazo!

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    1. A ver si para la próxima saco también otros pueblos que aún no tengo en foto, e incluso aldeas resultonas.
      ¡Abrazos, sentinela!

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  7. No serán habituales las cigüeñas negras, buitres negros ni águilas imperiales, pero desde mi punto de vista la espectacularidad del paisaje más todas las especies avistadas (que no son pocas) no le desmerecen frente a la cercana Sierra Morena, a la vez tan similiares y a la vez tan diferentes.
    Tú preferirás las marismas del Guadalquivir, pero otro año por aquí sería digno de ver en este blog, y seguro que darías con esos quebrantahuesos.

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    1. Las masas calizas de esta sierra y las cuarcitas de Sierra Morena son distintas y parecidas, haciendo que salir por Jaén no sea siempre lo mismo y tengamos un tesoro enorme.
      Estos dos últimos años he estado a un paso de ir a trabajar allí (aldea de La Matea y La Iruela), a lo mejor a la tercera...

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