martes, 13 de mayo de 2014

De Navaseca a Consuegra, pasando por los Montes de Toledo


Volvemos a la carga con una de las magníficas quedadas manchegas que son ya tradición en compañía de dos buenos amigos míos. El punto de partida fue, como suele ser últimamente, en la laguna de Navaseca, donde el viernes día 9 había una tranquilidad absoluta y las aves dieron mucho juego, desde las habituales gaviotas reidoras (Larus ridibundus) y los numerosos fumareles cariblancos (Chlidonias hybrida) a los muy reclamantes carriceros tordales (Acrocephalus arundinaceus).






Las anátidas tuvieron como protagonistas a las malvasías cabeciblancas (Oxyura leucocephala), que llegan a ser prácticamente tan sencillas de ver como los porrones comunes (Aythya ferina). También fue destacada la aparición de un ejemplar del raro porrón pardo (Aythya nyroca).





El tercer pato (en orden de cercanía) parece ser un híbrido



Y qué decir de los flamencos (Phoenicopterus roseus)... esta vez se portaron de maravilla, tal vez por estar nosotros tres solos allí, pero el caso es que los avistamientos fueron de mucha calidad y hasta pasaron volando ante nuestras narices para posarse en la laguna.
En las fotos se puede ver que hay dos individuos anillados, uno es un joven con código P55 y un adulto en cuya anilla se puede leer XBL, aunque no es nada descartable que haya otra letra que no pueda leerse por estar sumergida.











Por supuesto que vimos muchas más especies, como fumarel común (al menos un ejemplar con seguridad), pato colorado, ánade friso, carricero común, cigüeñuela, abubilla, avoceta, zampullín cuellinegro, andarríos chico, chorlitejo grande, y oímos los grititos de un rascón.
Mención especial para una especie que fue nueva para nosotros, el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), que dejo en compañía de un insecto rarísimo y esos azulados caballitos del diablo que hemos visto en otras ocasiones.




Enallagma cyathigerium


Antes de que llegara el mediodía pusimos rumbo hacia Villarrubia de los Ojos para recorrer una carretera que transcurre por un sector de los Montes de Toledo hasta Urda, sintiéndome como "en casa" al encontrarnos con un puro entorno de monte mediterráneo como el que conozco tan bien en Despeñaperros o Sierra Madrona, con sus suelos cuarcíticos y pizarrosos de tonos rojizos, sus jarales, sus encinas salpicadas de quejigos, sus cantuesos, el canto del cuco, el vuelo del buitre leonado y el grito del arrendajo.


Ciervos a la sombra





La última etapa del viaje, y lo bastante jugosa como para durase toda la tarde, fue el pueblo de Consuegra. El pueblo no es atractivo en sí, pero su castillo y sus molinos son un poderoso reclamo para el visitante.
Después de una buena comilona que incluyó un par de especialidades manchegas como las migas y el gazpacho (plato caliente de carne que no tiene nada que ver con el gazpacho andaluz, ojo), fuimos directos al castillo, que tiene una grúa que fastidia enormemente las fotografías porque es imposible evitar que aparezca en todas las perspectivas... pero es una magnífica fortaleza de la Orden de Malta en la que había que atravesar hasta siete puertas si se quería conseguir ganarla. 








No es el típico castillo ruinoso del que sólo se puede ver su muralla y la torre desde fuera, se puede visitar por dentro y recorrer la torre albarrana y sus dependencias como la capilla y los aljibes, con un toque de decoración medieval para dar ambientación.








La vida salvaje tiene presencia aquí, viendo alguna mariposa chupaleche (Iphiclides podalirius), como la de la foto con sus alas muy destrozadas, o los cernícalos primilla (Falco naumanni) que crían en las oquedades del castillo.








He mencionado antes los molinos de viento, que han sido utilizados en la antigüedad en muchos lugares, pero particularmente han dado fama a la región manchega y los de Consuegra conforman un paisaje de especial belleza austera. Uno de ellos es utilizado como oficina de información y se puede visitar (con la entrada del castillo) su parte superior y ver cómo funcionaban sus colosales mecanismos.












Despedimos la calurosísima tarde con unos hojaldres de Guarromán que traje de mi tierra, y con ese tremendísimo calor que hacía volvimos a nuestros respectivos hogares, satisfechos con una nueva quedada manchega de éxito.
Aprovecho para recomendaros una visita a sus respectivos blogs, por supuesto:


http://relatosdeunacamara.blogspot.com/

http://naturalezayviajes2.wordpress.com/


10 comentarios:

  1. Bufff, peazo de entrada!!!. El único pero es no haber estado allí.

    Un abraso!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente cierto, lo único que faltó fue vuestra presencia para estar todos los sentinelas. Tengo muchas ganas de que vengáis a la próxima, ahora que hemos establecido las jornadas con mañana de pajareo y tarde cultural.
      ¡Un abrazo sinegético!

      Eliminar
  2. Excelente reportaje Carlos,las capturas son estupendas.Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Si señor combinando viajes y pollos, como debe de ser. un abraso de linse. me encanto la entrada como siempre

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una de esas entradas al estilo del título primerizo del blog, jejeje. Muchas gracias, sentinela, ¡un abrazo de linse para ti también!

      Eliminar
  4. Hola Carlos,

    muy buena entrada, variadita de verdad, buenas fotos como siempre. Ese insecto habrá que investigarlo a ver, no vaya a convertirse en un allien vs predator... jaja. Esa grúa no pinta nada ahí jaja, deberían haber hecho unos andamios de madera y cuerdas, para no desentonar jejeje.

    Salu2 Linse de la Mancha! jjjj

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya me han avisado de que el insecto horripilante es una larva de libélula, ese terrible predador del mundo subacuático en miniatura.
      Tenemos que ir con espadas y mazas a quitar la grúa, eso no puede ser.
      ¡Saludos manchegos!

      Eliminar
  5. Espectacular entrada, tanto como la excursión.
    Un gustazo que lo hayas pasado tan bien, sin duda habrá que repetir en un futuro. Todavía mucho territorio manchego por recorrer :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La excursión lo merecía, por supuestísimo. Nos han quedado unos muy buenos cartuchos para usar la próxima vez, pero eso sólo lo sabremos nosotros y el meseteño se tendrá que esperar para saberlo, jajajajaja.

      Eliminar