jueves, 24 de abril de 2014

Sierra de Segura, un magnífico regreso


Torres de Albanchez


Muchos de vosotros sabéis bien que yo estuve trabajando durante el curso 2011-2012 en plena Sierra de Segura cuando en Torres de Albanchez me necesitaron para estar en su sección de Villarrodrigo, pequeño pueblo que está a un paso de salir de Jaén y entrar en Albacete. Un curso inolvidable, por supuesto, junto a los mejores compañeros que he tenido hasta ahora, y en un marco natural perfecto para alguien con mis gustos e inquietudes.
Segura siempre está a la sombra de la vecina Cazorla, que copa todo el prestigio al contar con enclaves carismáticos y mucho gancho turístico, mientras que Segura queda más olvidada y tiene sus masas forestales bastantes maltratadas por la enorme extensión de olivares. Pero sus fauna es igual de fascinante, y uno cuenta allí con la libertad de poder patear libremente vastísimas extensiones de bosque y monte mediterráneo... ¿no es eso algo que no se puede hacer en muchos parques famosos de todo el país, tan llenos de vallas? Pues aquí sí que puedes.

Volviendo a rememorar mis experiencias de hace dos años, cuando justamente empecé este blog con las fotografías de lo que iba viendo por allí, el pasado viernes 18 he vuelto allí para bichear y me he reencontrado con las especies que más me hacían disfrutar, pues aquello es un verdadero punto caliente para ciertas especies de rapaces. En primavera abundan los avistamientos de águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) y culebreras (Circaetus gallicus), y pude ver a ambas nada más llegar, con una culebrera sobrevolando la zona mientras aparcaba y las calzadas con sus despliegues de cortejo.
Este ejemplar de calzada de las dos primeras fotos pertenece a una pareja que ya salió en entradas antiguas del blog, como aquí por ejemplo, siendo una verdadera alegría ver algo parecido a un viejo amigo, mientras emitía sus musicales reclamos de celo y esos "pip-pip" que suelen preceder a unos picados impresionantes.
En lo alto del cerro eché en falta ver mi pareja más querida, una con un macho de fase clara y hembra de fase oscura, aunque al macho sí lo vi rondando su territorio de cría y un ejemplar oscuro me sobrevoló de pronto, aunque no fuera aquella hembra.











Las culebreras estuvieron representadas por al menos tres individuos distintos, llegando uno de ellos a ciclear junto a cuatro calzadas, dejando patente el tamaño considerable de esta rapaz que suele dejarse ver en bosques con grandes claros y llanos anexos.






La subida fue entretenida como habéis visto, y me llamó la atención encontrarme con senderistas (de los responsables, a diferencia de aquellos que van llenando todo de basura y no paran de gritar) después de haber comprobado que al fin han señalizado la existencia de rutas circulares por este cerro.
No obstante, estuve a solas la mayor parte del tiempo para poder saborear bien estas vistas serranas, junto a pequeños habitantes del monte como la lagartija colilarga (Psammodromus algirus) y un nutrido surtido de lepidópteros.
Las mariposas escogen los claros de estas cimas rocosas para practicar el comportamiento conocido como "hill-topping", que consiste en que los machos se congregan allí en las horas calurosas para enfrentarse y luchar por el predominio de la zona ante las hembras. De ese modo pude ver muchos ejemplares de saltacercas (Lasiommata megera), macaón (Papilio machaon) y chupaleche (Iphiclides podalirius) como especies más numerosas en sus refriegas y persecuciones, aunque también se dejaron ver otras como la vanesa de los cardos y la arlequín.






Macaón con las alas muy desgastadas




Merece mucho la pena invertir largos ratos de espera y descanso en los amplios miradores naturales de estas laderas (como el de la primera foto, uno de mis preferidos), porque nunca sabes qué podrá pasar por allí volando. Ese día vi al inquieto herrerillo común (Parus caeruleus) mientras se oían los sonidos de los abejarucos y los vencejos reales (Apus melba) me pasaron a escasos metros cortando el aire con su tremenda velocidad, que por algo son de los animales más veloces del mundo, y emitiendo esos reclamos que se asemejan a trinos más que a los griteríos de los demás vencejos. La hembra de la pareja local de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) salió indignada al ver muchas grandes aves planeadoras como el buitre leonado (Gyps fulvus) o un bandito de cinco cigüeñas blancas (Ciconia ciconia), que no hay que olvidar que los cernícalos son los amos y señores del cerro.










La cima está coronada por formaciones rocosas que aún conservan restos del antiguo castillo que dominaba el pueblo, el castillo de La Yedra (no hay que confundirlo con la fortaleza del mismo nombre en Cazorla), y hoy día los únicos "ejércitos" que dominan sus ruinas son los rebaños de ovejas y cabras. Aprovecho el inciso para comentar que el cordero segureño cuenta con Denominación de Origen y recomiendo mucho probarlo a quien pase por la comarca.
Hasta hace bien poco no tenía ni remota idea sobre orquídeas, y no es de extrañar que ahora, dos años más tarde, me haya dado cuenta de que allí crecen algunas. En este cerro encontré un ejemplar de Ophrys lutea, que identifiqué gracias a la ayuda de Javi Conejero, gran conocedor (y fotógrafo) de estas flores.








Después del merecido bocadillo tocó cambiar de escenario, yendo hacia ese collado que tantas veces aparece en entradas viejas del blog, como por ejemplo aquí, y pasar un rato de espera y observación en ese ambiente forestal tan intacto de pinos, enebros, encinas, quejigos y matorral como jara blanca, romero, retama y rosal silvestre.
Aquí es donde solía tener encuentros con el gavilán, el azor, el águila real o el águila imperial, aunque ese día no hubo suerte y me tuve que conformar con una fotografía de ardilla (Sciurus vulgaris segurae) de la subespecie de la zona y avistamientos de cuervos, ratoneros, calzadas y paseriformes.



El Cambrón

Pedanía de Fuente Carrasca





La última parada antes de volver a casa fue Villarrodrigo, donde encontré bastantes orquídeas de la especie mencionada más arriba, además de una nueva cuando vi una Ophrys speculum (esta vez fue Jero Milán, otro pedazo fotógrafo y conocedor de esta flora, quien le dio nombre) junto a ellas.


Bienservida, primer pueblo albaceteño en la distancia



Villarrodrigo

Espero sinceramente que os haya gustado, porque no os imagináis lo que supuso para mí volver a campear por esta tierra que tan importante fue para mí desde septiembre de 2011 hasta julio de 2012; donde el roquero solitario canta por las mañanas desde la vieja torre medieval, el cárabo te sobrevuela en silencio algunas noches, el zorro pasea descaradamente por medio de la calle, el gavilán persigue estorninos y gorriones sobre los tejados, la culebrera caza reptiles al lado de las casas y la garduña hace incursiones nocturnas.

12 comentarios:

  1. "Espero sinceramente que os haya gustado..."
    Uffffffffffffffffffffffffffff...
    Pois você não imagina o quanto sonhei e imaginei com esta entrada, a cada palavra que lia da sua belíssima vivência de campo. E quanta imagem bonita compartilhada com a gente, tantas espécies diferentes, preciosas... para mim, um delírio, após um dia exaustivo de trabalho dentro de um escritório.
    Muchas gracias, maestro!
    Parabéns pela entrada (a cada dia melhor...)

    P.S. - Fico imaginando a dupla que você e o Javier fariam num desses passeios na natureza... sairiam muitas histórias fabulosas, com certeza!!! :)

    Beijo.

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    1. ¡Gracias a ti! Es una alegría que una modesta entrada mía compense un duro día de trabajo. Salir al campo es una verdadera terapia para olvidar todo y disfrutar del espectáculo viviente.
      Ir con Javier debe ser tan entretenido como instructivo, de eso estoy seguro.
      ¡Saludos!

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  2. una entradad de las clasicas tuyas....paisajes duros y con roca, y con bien de rapaces.
    Ese vencejo real lo has pillado de diez....
    Saludos camperos.

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    1. La verdad es que esto ha sido como un flashback a aquellas entradas mías de hace dos años, cuando iba formando el blog, jejejeje. Estuve ensayando con los vencejos comunes una semana antes, no podía volverme sin una foto decente.
      ¡Saludos!

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  3. Buf, ese vencejo...
    Después de tanta marisma ya te tocaba monte, y lo has hecho en este lugar al que ya has ido demostrando con el tiempo el valor que tiene para ti.
    Esas mismas orquídeas también las he visto por mi pueblo, qué bonitas son (como todas las orquídeas). Yo sinceramente no puedo pasar de largo sin sacarles alguna foto, jeje.
    No sabía que el término "hill-topping" se emplease para referirse a ese comportamiento de las mariposas, muy curioso!!
    Salu2

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    1. Tengo bastante de monte (orquídeas incluidas) reservado para ir alternando con los bichos acuáticos, jejeje. Yo hasta tiempos recientes tampoco conocía que esas luchas de las mariposas tenían su nombre.
      ¡Saludos!

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  4. Estarás encantado con tu destino de este año, pero se te ve que disfrutas mucho más en estos ambientes serranos llenos de diversidad tanto de fauna como de flora.
    Una pena que hace un par de años no conocieras tanto de orquídeas, porque seguro que hay más especies por allí.

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    1. Segura siempre formará parte importante de mi vida, esas vivencias diarias no tenían precio.
      Fijo que hubiera ido sacando especies de orquídeas hace dos años, aunque también es un placer volver y descubrir cosas nuevas que antes no veía.

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  5. Este año estoy contento por que de nuevo, podré subirme alguna cervecilla a la terraza de casa mientras observo a la pareja de calzadas posadas cerca del nido, como entran y salen del pinar y, como hostigan a los moscones que aciertan a pasar por su zona de nidificación ¿Qué mas se puede pedir?
    Muy buena serie Carlos; con los vencejos reales ya tengo contacto también, pasan como meteoros cerca de casa.

    Saludos.

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    1. Qué lujo, ver desde casa las acrobacias y escaramuzas de esas piratas es algo que conocí y me encantaba, pero con los vencejos reales no puedo decir lo mismo y he de ir hasta las alturas pétreas si quiero verlos.
      Toma buenos tragos a su salud.
      ¡Saludos!

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  6. Hola Carlos,

    más madera! Otra entrada en la que se respira Naturaleza, variedad, paisajes... Y cómo no, ilustrado con buenas fotos, como siempre.

    Salu2 Linse!

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    1. ¡Gracias! Me gusta que sirva un poco para que haga de ventana a mi tierra, y que podáis ver por dónde me muevo y lo que vivo.
      ¡Saludos linseros!

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