martes, 24 de diciembre de 2013

Extremadura viva




Por fin puedo ir poniéndome al día con material acumulado, y una muy importante entrada que tenía pendiente era la del fin de semana del 13 al 15 de diciembre en Torre de Miguel Sesmero, Badajoz, el terruño de Jero Milán que tanto disfrutamos en su blog y nos encanta visitar en persona para ver en vivo esa naturaleza variada y fabulosa que tiene a su alcance.

Así fue como Lolo Mata tuvo la idea a inicios de esa semana de ir para allá desde tierras del Cid a disfrutar de las grullas invernantes de la zona, llevando consigo a Isra Yáñez y avisándome a mí para que me uniera desde mi destino sevillano. Yo llegué el último, casi para el atardecer, y tras los saludos y abrazos de rigor en la casa rural La Fábrica nos dirigimos los cinco (nosotros cuatro y Jorge Milán, el hijo de Jero) a esperar a las grullas (Grus grus) que se congregan en los campos antes de irse a su dormidero en la Laguna Grande de La Albuera.
Es la repera cómo se lo montan para hacer en poco tiempo un escondite improvisado con redes de camuflaje y ramas tras una gran encina, sin que las hermosas zancudas ni nos vieran.

Aquí fue cuando llegó uno de mis mejores momentos en la naturaleza, cuando la oscuridad ya empezaba a engullir la escasísima luz del crepúsculo y llegó un enorme bando con decenas de grullas justo por encima de nuestra encina, pasando a pocos metros con un estruendo de reclamos trompeteantes y el sonido del aire al batir sus alas... esto ha pasado a ser una de mis experiencias preferidas, para mi gusto estuvo a la altura de cuando he tenido encuentros cercanos con las grandes águilas o cuando los buitres negros han hecho círculos a escasos cuatro metros de mi cabeza, mucho ojo.






La mañana del sábado tocó madrugón para ir a esperar la salida de las grullas al amanecer, después de dormir a gusto (que se lo digan a Isra con mis ronquidos) tras el calorcito de la chimenea de leña y probar las riquísimas setas burgalesas, a pesar del famoso gallo que se pone a cantar en medio de la noche.
La mañana llegó nublada, pero también queda bastante curioso y resultón ver las imágenes de estas aves en la niebla, además del siempre grato espectáculo de ver partir los bandos de aves (tras haberlas visto posadas en la laguna) con sus clamorosos reclamos.
Después dimos un paseo en el que los cielos nublados no nos quisieron abandonar, observando milanos reales (Milvus milvus), aguilucho pálido (Circus cyaneus), tres avutardas (Otis tarda), trigueros (Miliaria calandra), gorriones morunos (Passer hispaniolensis), chorlitos dorados (Pluvialis apricaria), pardillos (Carduelis cannabina) o cogujadas montesinas (Galerida theklae).
















La niebla dio lugar a una bonita estampa con el castillo de Nogales en el horizonte tras las dehesas con ganadería bovina (Lolo estuvo fino al avisarme, sabiendo que me gustaría).
Al abrirse el cielo tuvimos la suerte de los rayos del sol nos regalaran con todos los reflejos iridiscentes del plumaje de una confiada avefría (Vanellus vanellus) que estuvo comiendo al lado del camino.







Por la tarde, después de una buena comilona con migas extremeñas regadas con vino tinto, tocó volver a la Laguna Grande a ver llegar a las grullas, deleitándonos después con una brillantísima luna llena y la flamante presencia de Venus.








El domingo volvimos a salir tempranito, para ir de nuevo a recibir el amanecer en la dehesa, esta vez con Jorge Barrena acompañándonos. Además de a las grullas, estuvimos disfrutando de los patos cuchara (Anas clypeata), correlimos comunes (Calidris alpina), cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo), combatientes (Philomachus pugnax) y agujas colinegras (Limosa limosa).
Yo nunca había visto un bando grande de combatientes (preciosos en esos tonos blancos), ni mucho menos volando con las encinas como telón de fondo.












Combatientes llegando junto a las cercetas comunes

Bando mixto de combatientes y agujas colinegras


Jero nos llevó entonces al lugar donde pone el comedero para rapaces, y comprobamos cómo los ratoneros y milanos están muy pendientes (tunantes que son), además de alguna garcilla bueyera (Bubulcus ibis), para después dar una vuelta en coche en la que observamos grullas posadas y especies como la liebre (Lepus granatensis) y el meloncillo (Herpestes ichneumon), mamífero que se estrena ante mi cámara.
En esa zona de los meloncillos y la liebre vimos muchas plumas de avutarda por el suelo, indicando así una zona querenciosa para esas preciosas gigantes de las llanuras agrícolas.











A la hora de comer tuvimos, añadidos a nuestras ricas viandas, jamón, queso al romero y empanada, para rematar junto a Javi Conejero el buen yantar que disfrutamos durante esos días. Yo me marchaba para Sevilla esa misma tarde, no sin antes ver a las grullas en el ocaso antes de despedirme de todos y quedarme con un muy buen sabor de boca, con muchísimas ganas de volver y mi agradecimiento, tanto a Jero y familia por su buenísima acogida como al resto de amigos por su compañía y risas.
¡Decidme ahora si no es merecedor el blog de Jero Milán de llamarse Extremadura viva!

Acabo con una pequeña lista de otras especies vistas, por supuesto:

- Alcaudón real.
- Abubilla.
- Somormujo lavanco.
- Garza real.
- Lavandera cascadeña.
- Buitrón.
- Aguilucho lagunero.
- Elanio azul.







10 comentarios:

  1. Impresionante tu manera de describir lo ocurrido estos días carlitos. Una verdadera gozada haber podido contar con vuestra presencia una vez más. Sin duda que esa bandada de grullas rozandonos, literalmente, la cabeza ha sido uno de los grandes momentos vividos en plena natura y que haya sido al lado de amigos como vosotros, lo hace un momento aún mucho más mágico. Veros hablar así de mi tierra es algo que me emociona sobre manera. sois unos cracks como fotógrafos y como personas sois, utilizando una expresión tuya, la repera. Cuidate mucho y no dudes que yo iré en cuanto pueda a disfrutar de tu tierra y con quien mejor para enseñarmela que con un hijo de sierra Morena. Un fuerte abrazo, feliz navidad y nos vemos pronto linse.

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    1. Espero haber reflejado aunque sea un poco lo que se vive en el terruño, con esa naturaleza extremeña latiendo en plena temporada fría. El momento del bando enorme yendo al dormidero fue emocionante como pocos, hacía mucho que no me quedaba así de embobado...
      Yo esperaré con mucho gusto que vengáis a conocer Sierra Morena con vuestros ojos, algunos días he estado planeando rutas donde poder ver a muchos de mis amiguetes, no digo más, jejeje.
      ¡¡Feliz navidad desde la tierra del linse, un abrazo!!

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  2. Estupenda entrada de vuestro fin de semana en el terruño , muy interesante.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias, Ángel, ya sólo me quedas tú por saludar personalmente.
      ¡Saludos!

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  3. Menudo partido que le habeis sacado a la visita al terruño,desde luego que has conseguido transmitir la riqueza natural de Extremadura,si duda este año tengo que volver a visitarla,un abrazo

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    1. Tienes también la suerte de conocer la naturaleza extremeña,siempre dejando muy buen sabor de boca.
      ¡Un abrazo!

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  4. Joe, con Extremadura. Y eso que has visitado una mínima parte de la comunidad, no me quiero ni imaginar el resto.
    Las fotos de la avefría, de lujo.

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  5. Es la gran baza de Torre de Miguel Sesmero, que dentro de su área tienes dehesas, lagunas, monte y llanos esteparios... para no aburrirse uno por falta de variedad, vamos.
    Gracias :D

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  6. Definitivamente tengo que empezar a ahorrar para irme un fin de semana Extremadura, entre los pollos, lo que leo de sus pueblos, su gastronomía y tal, me habéis convencido :D
    Excelente que os habéis marcado, espero que lo pasaseis bien bien!!

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    1. Y segurísimo que te encanta, conociéndote, con variados escenarios y buena gastronomía :D
      ¡Nos lo pasamos como enanos!

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