jueves, 12 de diciembre de 2013

Águila moteada, ruinas medievales y laguna volcánica en una gran jornada


Entorno de la laguna de La Posadilla


Sí señor, todo lo del título se corresponde a una única salida campera, todo junto en el pasado sábado 7 con dos amigos y mi hermano.
Acostumbrados a nuestras quedadas en Daimiel, esta vez nos fuimos directamente a la laguna de Navaseca, que de primeras ofrecía un aspecto muy soso en comparación con el bullir de vida que hemos encontrado en otras ocasiones. Para empezar, sólo había un flamenco (un pollo) y cuatro malvasías, y las demás especies eran escasas.
De todos modos siempre se deja ver algo, como bisbitas comunes (Anthus pratensis), patos cuchara (Anas clypeata), un grupo de ánsares comunes (Anser anser), o los abundantes aguiluchos laguneros (Circus aeroginosus).







A esto sumemos otras especies como (no pongo lista completa, obviando muchas especies comunes):

- Agachadiza común.
- Azulón.
- Cerceta común.
- Garza real.
- Calamón.
- Pardillo común.
- Zampullín chico.
- Bisbita alpino.
- Chorlitejo grande.

En un campo donde abundaban los fringílidos (sobre todo jilgueros), unos tipos estuvieron toda la mañana sentados y esperando algo. Dejo esta fotografía porque mucho me temo que estuvieran capturando pajarillos... a ver qué os parece.
Considero, si es así el caso, muy patético seguir con estas prácticas hoy día, y más aún que se use la palabra "tradición" para defender este tipo de cosas.




En fin... pasemos a la protagonista ornítica de la jornada. Un observador con su telescopio nos avisó de que había un águila moteada (Aquila clanga) posada en un pino de la laguna... ¡¡me dejó echar un vistazo y así era!! Hizo un breve vuelo en el que pudimos determinar además que se trataba de un joven.
Estamos acostumbrados a encontrarnos sorpresillas siempre que venimos, pero ver a una rapaz de la Europa oriental y rareza en nuestro país... eso ya es el colmo, lo nunca esperado.
No es la primera ni la última cita de invernada de esta bonita rapaz que pasa en sus países de origen por unos apuros parecidos a los que tienen aquí algunas rapaces como el milano real.






Estas fotos fueron tomadas en el momento en que remontaba una térmica mientras un aguilucho lagunero le metía caña. No debió gustar nada el nuevo pajarraco del humedal, por lo visto, porque recibió más acosos.






Otras protagonistas de la mañana fueron las grullas (Grus grus), cuando unos nutridos bandos aparecieron en los campos cercanos al Guadiana. Ver las ordenadas filas y escuadras de estas elegantes zancudas con sus característicos coros de trompeteos es una de las escenas más entrañables de nuestra cultura campestre europea.
En esa zona del río y por el camino también se dejaron ver avefrías, cormoranes grandes y unos buenos números de cigüeñas blancas.










Tras una buena comida (con el jamón ibérico capitaneando el asunto) en la localidad de Carrión de Calatrava, empezamos así la exploración de nuevos territorios manchegos. 
Estuvimos de acuerdo al planear la salida en visitar las ruinas del castillo de Calatrava la Vieja, aunque al llegar nos encontramos con el decepcionante panorama de una alambrada que cierra la fortaleza al público, excepto para una visita guiada que se estaba realizando en su interior...
De todos modos, mereció la pena verla desde fuera y sentir el pálpito de esos tiempos medievales de acero y fuego durante la Reconquista, con los vuelos y sonidos de las grajillas (Corvus monedula) y la simpática aparición de un mochuelo (Athene noctua) que se aventuró a cazar y comer una presa a muy pocos metros de nosotros.











La siguiente y última parada de nuestra salida, pasando al lado de las ruinas de Alarcos (tan conectadas con la batalla de Las Navas de Tolosa de mi tierra), era la laguna de La Posadilla cerca de Poblete, con la peculiaridad de tener origen volcánico, en un precioso y relajante entorno que combinaba tierras de labor, retamares, monte con encinas y cortados rocosos.
Allí nos recibió una joven gavilana (Accipiter nisus) con la sensacional luz de la tarde mientras intentábamos en vano buscar un ángulo donde el contraluz no fastidiara la panorámica de la laguna.








Así soy yo. El avistamiento del águila moteada ya sería motivo de entrada específica, pero a mí me gustó la jornada entera y espero que os haya gustado, porque yo desde luego me lo pasé en grande.



16 comentarios:

  1. Yo encantado si te lo pasaste en grande en este tour turístico por la zona de Ciudad Real sin parar por las Tablas de Daimiel. Más variedad en paisajes aunque menos en aves, aunque creo que mereció.
    Y nos volvimos a casa con una rareza, no está nada pero que nada mal.

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    1. Pero realmente bien, esta salida fue muy variada e interesante, genial para echar un buen sábado y conocer mejor una de mis provincias vecinas.
      Y si le unimos la observación de un ave de fuera de nuestras fronteras, pues un broche para alucinar...

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  2. Carlitos, carlitos el señor de las rapaces aunque estas sean aloctonas. Eres un figura chaval. Mañana te doy un abrazo para celebrarlo.
    Uno grande de linse

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    1. Las rapaces me quieren, jajaja.
      Encantadísimo de haber echado otra buena jornada en tu terruño con tan buena compañía y buenas viandas.
      ¡Un abrazote de linse!

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  3. La soberbia del águila moteada desmontada por la irascibilidad del aguilucho lagunero. Hay que ver que mala folla.
    Las grullas salen preciosas, bueno, como son ellas. El mochuelo muy interesante con su secuencia de caza, por fortuna, tuve también la ocasión de ver uno durante bastante rato en la misma situación pero, con una niebla bastante densa.

    Saludos.

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    1. Se nota que al lagunero no le gustó encontrarse con otra rapaz de humedal más grande que ella, menudos ensañamientos, tirando con las garras en vez de dar meras pasadas.
      Voy a echar un vistazo al amigo mochuelo, siempre tan agradecidos ellos para posar.
      ¡Saludos!

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  4. Yo necesita unas jornadas camperas todas las semanas o cada dos, con bocadillo de jamón ibérico incluido!! Sin ese manjar la excursión se habría quedado un poco huérfana. Que guapo sale el mochuelo, menos mal que lo viste!
    Espero que pasaseis un bien día, habrá que seguir descubriendo sitios, un saludo :)

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    1. Muy de acuerdo, las jornadas sinegéticas sientan de maravilla al espíritu, al cuerpo si hay jamoncito :D
      Ya te dije que acabaríamos por dar con un mochu, y menos mal que no tardó demasiado (a pesar de que la señora de al lado no tuviera mi pizca de discreción).
      Seguiremos pateando Ciudad Real, ¡saludos!

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  5. Hola Carlos,

    espectacular el avistamiento de la moteada. Como espectaculares las fotos de las grullas y del mochu.

    Grande linse!

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    1. Ellos mismos son espectaculares por naturaleza, nunca mejor dicho, y si lo unimos a las parajes tan guapos que conocí es ya la repera.
      ¡Grasias, grasias!

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  6. Por mucho que se camuflen, vuelen o estén resguardados... No se te pasa ni un pájaro!! Los ves todos y más.
    Además de saber captar las sensaciones que trasmite el propio paisaje

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    1. Disfrutar del paisaje y del entorno es clave, así es, y sus habitantes ya se irán asomando a saludarte.
      Intento pescar todo lo que se mueva, jeje. ¡A la vuelta de navidad ya nos daremos una vuelta por la parte esteparia y las lagunas!
      ¡Saludos!

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  7. Rareza buena donde las haya! Y encima rapaz para darte el gusto, jeje.
    No hace falta estar en la costa para ver rarezas, y con tu puñetera suerte menos ;)
    Salu2

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    1. Es que las rapaces tienen muy buen rollito conmigo, mi primera rareza no podía ser un pajarillo minúsculo, jajaja.
      Anda, que tú tienes suerte todos los años, pillín.
      ¡Saludos!

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