viernes, 1 de noviembre de 2013

Primer contacto con la Sierra Morena sevillana: Guadalcanal


 


 Llevaba semanas esperando el ansiado primer encuentro con el sector sevillano de Sierra Morena, zona que desconozco totalmente al igual que toda el área occidental de la cordillera en general (salvo una pequeña excursión por Aracena en mi adolescencia).
Tengo en mente muchos sitios a los que ir, pero mi primer objetivo iba a ser claramente Guadalcanal por una serie de atractivos que vais a ir viendo...
Y así me puse en marcha el domingo 27 desde la capital sevillana con la intención de atravesar toda la sierra hasta el norte de la misma, casi llegando a Extremadura. Mi inicial impresión fue positiva cuando empecé a ver el monte bajo con lentiscos y acebuches, dando paso a las dehesas de encinas y alcornoques al llegar al pueblo de El Pedroso, pasando por el bonito y blanco Cazalla de la Sierra y viendo los pinares y zonas de monte mediterráneo. Así hasta llegar al fin a Guadalcanal, zona donde el paisaje se transforma en el entorno de la ermita de Guaditoca, donde los llanos ganaderos y los retamares albergan tal abundancia de conejos que las grandes águilas se ven magnéticamente atraídas.

Las observaciones a mi llegada fueron propias de los entornos esteparios que he conocido cuando visito los llanos cerealistas de Madrid, con perdices rojas (Alectoris rufa), pitos reales (Picus viridis) que se posan directamente en las retamas, cogujadas montesinas (Galerida theklae) y grajillas (Corvus monedula). No es un medio lleno del color y olores de mi acostumbrada serranía más forestal, pero sin embargo se podía ver cierta nota de color otoñal en los escaramujos.










Pero pasemos al plato fuerte... los llanos de Guaditoca son conocidos por ser un escenario donde aseguran que no cuesta ver varios ejemplares distintos de águilas, tanto parejas locales como jóvenes en dispersión, siendo una de las áreas más importantes que hay para esto último.
Yo mismo lo pude comprobar observando cuatro pollos de águila imperial (Aquila adalberti) en la zona de retamas y pastos, y una pareja adulta de la misma especie en los encinares que llevan al santuario, además de una lejana pero siempre grata observación de una joven hembra de águila real (Aquila chrysaetos).









 Una sorpresa del día llegó en forma de aparición inesperada de un precioso macho de cernícalo primilla (Falco naumanni), que se llevó las patas al pico mientras me sobrevolaba y luego se unió a la que parecía su pareja. Una cita tardía de esta especie estival que coincidió con la numerosa presencia de milanos reales invernantes.







Las observaciones más numerosas fueron las de buitres, que no paraban de sobrevolar los campos ganaderos hacia el norte, tanto negros (Aegypius monachus) como leonados (Gyps fulvus). Incluso había muchísimos en la carreterilla que lleva hasta allí, posándose en un lugar fuera del alcance de mi vista, y con una odiosa propiedad privada cerrada a cal y canto por medio. Fue la única nota negativa junto con los constantes tiros de los cazadores rompiendo la tranquilidad.








No todo son rapaces, claro, y disfruté de aves invernantes como la avefría (Vanellus vanellus) junto a otras especies más montaraces como el roquero solitario (Monticola solitarius) y la chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax).







 Se me escapó encontrar al pico menor entre los habitantes más atractivos del lugar, pero estuve entretenido con otros pequeños inquilinos como la rana común (Pelophylax perezi), el galápago leproso (Mauremys leprosa) y artrópodos como este miriápodo y esta oruga. Reseñable también la presencia de mariposas como la limonera (o la cleopatra, que aún no lo tengo claro).



Santuario de Guaditoca






Para no perder las buenas costumbres, dejo la lista de las otras especies observadas, que son muchas más de las que he mostrado en fotografías, y son igualmente interesantes en no pocos casos:

- Conejo.
- Rabilargo.
- Urraca.
- Milano real (abundante).
- Triguero.
- Alcaudón real.
- Alcaraván (escuchado).
- Curruca rabilarga.
- Archibebe común (escuchado).
- Ruiseñor bastardo (escuchado).
- Aguilucho lagunero (macho).
- Ratonero.
- Garza real.
- Cuervo.
- Abubilla.
- Collalba gris (por color, tamaño y fechas no es descartable la subespecie leucorhoa).
- Buitrón.
- Tarabilla común.
- Agachadiza común.
- Cernícalo vulgar.

Con este gran sabor de boca y muchas ganas de volver me despedí, no sin antes echar un ojo a la parte monumental del cercano pueblo de Alanís como podéis ver en las fotos finales. Dentro de poco habrá otra salida muy buena por la zona, pero eso ya lo veréis en su momento...









14 comentarios:

  1. En parte recuerda a esta parte de Madrid, aunque nos faltan esas colinas con monte mediterráneo (sólo enu n aparte llega a haber algo parecido, y casi todo privado) y alguna de las especies mencionadas, como chovas piquirrojas, roqueros solitarios o rabilargos (hasta que llegue el día que los vea, je, je).

    Por otra parte, ese lugar te va a dar mucho juego con las águilas y los buitres. En cuanto localices bien los lugares por los que se mueven más y sepas cómo llegar, conseguirás fotazas.

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    1. Me iba acordando todo el rato de la ZEPA 139, el único sitio hasta la fecha donde había visto pitos reales en las retamas.
      Si esto era la primera visita, espero que más adelante haya sorpresas de las que me gustan.

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  2. Menos mal que ayer pude salir de mi cuarto, que llevaba allí confinada toda la semana, porque con un entradón así me habría dado un parraque.
    Menuda variedad, esperaremos ansiosos nuevas aventuras por esta zona desconocida de campeo ;)

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    1. Uf, así estuve yo cuando por el mal tiempo no pude salir durante semana y pico.
      Habéis tenido una salida muy chula, que me la fue contando un pajarito con gafas :P

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  3. mucha variedad en esa salida Carlos
    saludos

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    1. La fauna serrana junto con cosillas casi esteparias, da mucho juego esto y me ha gustado.
      ¡Saludos!

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  4. Hola Carlos,

    bonitas fotos y especies. Un lugar interesante sin duda.

    Salu2.

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    1. ¡Gracias! Llevaba semanas queriendo ir y ha merecido mucho la pena, tengo que volver.
      ¡Saludos!

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  5. Tus entradas son una maravilla Carlitos, lo describes de tal manera que parece que yo iba de la mano. Un abraso de linse MONSTRUOOOO!!!!!!!!

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    1. Muchas gracias, me alegra que te gusten mis paseos virtuales, pero más te gustará cuando te patees estas sierras personalmente mientras te doy el tostón hablando de todos los bichos.
      ¡Un abrazo de linse!

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  6. Consigues transportarme al lugar! Muchas gracias! Es una zona de mi propia provincia que ni conozco.
    Felicidades por tu blog!
    Por cierto por mi zona de campeo permanecen los Cernícalos primillas, la mayoría vienen del norte y por aquí se quedan, ahora mismo hay por el mismo núcleo urbano de Osuna y Estepa varios volando, y por la Campiña y la ZEPA siguen cerniéndose.

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    1. Muchísimas gracias a ti por este comentario tan grato.
      Y también por el dato de los primillas, hasta ahora yo sólo sabía de su presencia invernal en puntos de Cádiz. Tu zona de campiña es algo que tengo en la mira y cualquier día habrá que bichearla bien.
      ¡Saludos!

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  7. Tengo la impresión de que la población de pito real no es tan común como antes, sin embargo, la de picapinos ha crecido bastante. Me alegra ver al pito real entre tus fotos, puesto que para mi es uno de lo pícidos mas bellos. El caso es que ya no los veo con la frecuencia de antaño.

    Saludos.

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    1. Hasta ahora no lo había pensado, en vista de que los pitos reales se ven y oyen mucho en los encinares y dehesas de mi tierra. Pero, pensándolo bien, casi no los he percibido en las áreas boscosas donde sí abunda el picapinos.
      ¡Saludos!

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