domingo, 24 de noviembre de 2013

El gavilán, ese fantasma de los bosques




El pirata de la espesura... así llamaba el doctor Félix Rodríguez de la Fuente al gallardo azor... un epíteto que también podríamos adjudicar sin problemas a su primo menor, el intrépido y ágil gavilán (Accipiter nisus).
Se diría que es una versión reducida del azor en base a su mayor especialización ornitófaga, pero conservando igualmente esa morfología que han adquirido ambas aves del género Accipiter para adaptarse a la depredación en medios forestales, lo que lo convirtió en una potencial ave de cetrería.

A diferencia de otras rapaces de su familia, con grandes alas muy veleras y suma facilidad para el planeo, el gavilán evolucionó hasta tener unas alas cortas y redondeadas para poder volar y perseguir a sus presas entre el ramaje del bosque, así como una cola larga que le sirva de eficiente timón en esos quiebros repentinos. Quien haya tenido la suerte de cruzarse con un gavilán en medio de la espesura habrá comprobado la facilidad con que éste se escabulle sin perder velocidad.
Sirvan de ejemplo estos dos ejemplares; el primero muestra escasa envergadura incluso de frente, y el otro nos enseña la buena longitud caudal.


Joven gavilán en Sierra de Segura (Jaén).

Gavilán adulto en Rubayo (Cantabria).


A esto hay que unirle la especialización en sus garras, con tarsos finos y dedos largos con almohadillas para sujetar mejor a los pájaros (como también las tiene el halcón peregrino, otro predador ornitófago), y ya tenemos al terror de los pajarillos forestales. Al menos así es en el macho, que resulta una rapaz bastante pequeña, mientras que la hembra no tanto, debido a que se trata a uno de esos casos en los que la hembra es mucho mayor que el macho como adaptación a trocear presas consistentes para sus pollos.
Mientras que el macho suele depredar en páridos, gorriones y demás pajarillos, la hembra puede desenvolverse con aves mayores como las palomas, o incluso con otras aves competidoras como el mochuelo (del que he visto desplumaderos en territorio de cría de gavilanes). Cerca de sus nidos he podido encontrar plumas de palomas, mirlos, pajarillos como el petirrojo, e incluso las bonitas plumas del ruidoso arrendajo.
No obstante, hay que tener cuidado, existiendo tantas rapaces de tamaño superior que a su vez pueden convertir al bravo gavilán en presa, como muestra esta foto de la Sierra de Segura en la que algún otro predador alado se dio una comilona con un joven gavilán en el mismo territorio donde estaba su nido (son pocos los pollos que sobreviven, de hecho).




No obstante, no temen salir a enfrentarse a otras rapaces si se acercan a su territorio, hasta en un par de ocasiones he llegado a verlos pegarle pasadas a la enorme águila imperial. Una de esas dos veces ocurrió cerca de La Venta del Charco (Córdoba), como atestiguan estas fotos del pasado mes de febrero:





Ya que hablaba de machos y hembras, también es reseñable que también se distinguen muy bien por el color (como con los aguiluchos y cernícalos), teniendo el macho un bonito color anaranjado en la cara y la pechuga, mientras que la hembra es sencillamente grisácea. No acaban ahí los rasgos, la hembra tiene una ceja blanca de la que el macho carece (no como los azores), y éste a su vez desarrolla con la edad unos ojos rojizos que llegan al rojo intenso si consigue cumplir muchos años en la dura vida salvaje (otra diferencia entre sexos que no tiene el azor).


Gavilana en Elechas (Cantabria).

Además de la ceja blanca, también muestra la típica mancha
blanca en la nuca de los gavilanes.

Macho adulto en Despeñaperros (Jaén) portando una presa.
Nótese el intenso color naranja y los ojos rojos.


 Los individuos jóvenes, por su parte, son de modestos tonos marrones hasta que con las sucesivas mudas adoptan los colores adultos, y tienen el iris de color amarillo. A cualquier edad muestran siempre el característico barreado en las partes inferiores de su cuerpo.



Adulto en Rubayo (Cantabria).

Joven en Sierra de Segura (Jaén).


 Mención aparte se merece distinguir de forma más clara con los azores, siendo el ave con la que mayor confusión presenta su correcta identificación cuando no discernimos con seguridad si se puede tratar de un macho pequeño de azor o de una gran hembra de gavilán.
La mayor corpulencia de los azores no puede ser siempre visible, y menos cuando vuelan tan lejos como suelen, pero hay más pistas.  El gavilán tiene una cabeza pequeña que sobresale mucho menos que la del azor, es estrecho de cintura, su cola es más larga y con los ángulos menos redondeados, sus alas no tienen un borde posterior con una forma de S tan acusada, y su vuelo es más rápido con planeos más breves en los que pierden algo de altura, a diferencia del azor con su vuelo más potente y estable.
Podríamos decir que el gavilán aletea de forma parecida a un cernícalo mientras que el azor parece una paloma torcaz o un córvido.
El cernícalo también puede ser motivo de confusión, pero para ello nos fijaremos en la anchura de las alas y el color del dorso (no siempre está claro que el ave tenga las alas redondeadas, cuando un gavilán persigue a una presa sus alas pueden parecer puntiagudas).

Para imaginarnos mejor una situación con una rapaz volando alto o a lo lejos, lo ideal es representarlo con fotos lejanas y más bien malas. Las tres primeras son de azores (hembra la primera y macho el resto), y las otras dos de una gavilana.









Con los juveniles resulta más fácil, porque los gavilanes tienen desde el principio el plumaje barreado mientras que los azores lucen un moteado vertical durante ese período.


Volantón de gavilán en Despeñaperros (Jaén).

Volantón de azor en Despeñaperros (Jaén).


Habiendo expuesto brevemente cómo reconocer al gavilán, ya podemos pasar a dónde encontrarlo. En verdad es una especie muy ubicua, que puede aparecer incluso en huertos, olivares y estepas cerealistas sin un gran árbol a la vista, pero no olvidemos que el bosque es su medio preferido, escogiendo en las zonas donde más he campeado y he visto ejemplares (Sierra Morena oriental y Sierra de Segura) los pinares cercanos a zonas despejadas. 
Se sienten a gusto en pinares densos, pero a diferencia del azor no precisan de árboles de muy gran porte porque pueden anidar perfectamente en pinos de tronco delgado, aunque altos, eso sí, en los que escogen la horquilla que forma una rama con el tronco para hacer un nido mucho menor que la enorme masa de ramas que construye el azor.


Nido de gavilanes en Sierra de Segura (Jaén).
Fotografía tomada en invierno, sin las aves allí. 

Típico hábitat de gavilanes en Despeñaperros (Jaén).


Pese a ser una de las seis rapaces más abundantes y ampliamente distribuidas de Europa, su detección no es siempre fácil y pasa desapercibido. Al menos se deja ver con más facilidad que el azor, y no es raro encontrarlo planeando sobre el bosque o la campiña, sobre en invierno cuando nuestro país acoge a los invernantes europeos que se unen a nuestra población.
Recomiendo prestar atención cuando un ave de modesto tamaño vuela en círculos con unos breves planeos (con las alas rectas) tras unos rápidos aleteos, algo muy típico en ellos. Y mucho ojo a las laderas de apretados pinares surcadas por encajonados arroyos o vaguadas.


Distribución en nuestro país, sin olvidar que puede haber más cuadrículas.


Y con esto cierro la entrada dedicada a una de mis aves preferidas y emblemáticas de mis paseos camperos. No sin antes recomendar alguna lectura por si apetece saber más:

- El arte de cetrería. Félix Rodríguez de la Fuente.
- Aves rapaces de la Península Ibérica, Baleares y Canarias. Antonio Manzanares.
- Guía de las aves del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Humberto Gacio Iovino.
- Guía de aves. España, Europa y región mediterránea. Lars Svensson.
- Guía de campo de las aves de España y Europa. Rob Hume.

Enlaces:

http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/gavilan_comun_tcm7-21769.pdf

http://www.pajaricos.es/mas/masgavilancomun.htm




14 comentarios:

  1. Bonita entrada dedicada a esta bella rapaz.Un abrazo

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    1. Gracias, este bonito bribonzuelo se merecía entrada propia.
      ¡Saludos!

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  2. Creo que voy a dejar de usar la Guía Svensson!!
    No se podía exponer mejor al gavilán, ha sido de mucha ayuda, sobretodo porque me cuesta distinguir al gavilán con el azor en vuelo y a distancia, me costaba... después de leer la entrada ya no.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias, aunque en la Svensson salen algunos datos que coinciden con lo que he puesto, jejejeje.
      Hace dos años yo también tenía dudas en la distancia, pero lo bonito es que la naturaleza te enseña ella misma con ejemplos en el campo.
      ¡Saludos!

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  3. Hola Carlos,

    una entrada muy didáctica sobre estas dos especies que tantos quebraderos de cabeza me producen a mí a veces ya que como bien dices, la mayoría de las veces las veremos volando alto.

    Se nota que las conoces bien y las tienes muy vistas porque sabes cosas que no encuentro en mi guía y para identificarlas me van a venir de perlas; la comparación de sus vuelos con el "cerni" y el cuervo me será muy útil y lo del tamaño de la cabeza también. Lo de las alas cortas y más largas sí que lo sabía pero a veces es complicado apreciarlo según cómo veas al ave, si te pasa por encima o no.

    Un saludo y gracias x la info jeje.

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    1. Para mí es una de las parejas de aves rapaces que más fastidian cuando las ves de lejos para distinguir.
      Efectivamente se nota cuando algo forma parte de nuestro campeo habitual y de lo que amamos. Luego, en cambio, ponme a intentar reconocer limícolas de lejos con distintos plumajes y seguro que meto muchísimo la gamba, jajajaja.
      ¡Saludos!

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  4. Impresionante master sobre el gavilán carlitos. Eres un m,aquina, uno de los mejores ornitólogos que conozco. Es un gustazo compartir sesión contigo, aprende uno multitud de cosas.
    Un abraso de linse que espero darte muy pronto en persona

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    1. Muchas gracias, Jeroncho, y sin olvidar lo que aprendo yo directa e indirectamente con vosotros y vuestras conversaciones.
      Llegará ese abrazote de linse mientras grulleamos y compartimos anécdotas.

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  5. Jaja... me arriesgo y, seguro que siendo un admirador del gavilán, lo eres también del esmerejón; menudo par de piratas sin miramientos.
    Capto la pasión que desborda tu entrada y tengo tantas observaciones del gavilán, todas ellas interesantísimas, que no daría abasto con mi parcela de comentario. Hay una imagen en mi mente de un gavilán planeando lentamente entre un soto galería y un enorme bando de mitos abucheándole, nunca lo olvidaré. También, un gavilán cruzando entre dos personas que hacíamos senderismo a tres metros uno del otro mientras la rapaz perseguía a un escribano montesino. La rapaz se empotró contra el rosal silvestre donde se ocultó el pajarillo. Otra ocasión hablando con una persona apoyados los brazos sobre el techo del coche, un gavilán persiguiendo a un mirlo, venía de frente y tuve que agacharme pensando que se estampaba contra mi cara. Están locos estos gavilanes...
    Seguro Carlos que no pararíamos de sacar historietas.

    Saludos y agradecido por la entrada.

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    1. El esmerejón también me parece un valiente truhán, jajaja, un amigo cetrero me contó que un macho se lanzó a tirarle pasadas a su águila de Harris... sin gritar como los cernícalos y lanzándose de frente de manera temeraria.
      Muchas gracias a ti por compartir anécdotas gavilaneras. Puedo corresponderte comentando aquel ejemplar joven que pasó volando ante mí en medio de un pueblo mientras lo acosaban las lavanderas, otro que se lanzó a intentar quitarle la presa (un pajarillo) a un cernícalo, los no pocos que casi se estampan conmigo cuando aparecen de pronto entre los árboles, etc... son unos cafres cuando persiguen algo.
      ¡Saludos!

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  6. Una entrada muy buena que tendre que tener a mano para tenerla como guia , muy interesante y muy buena explicacion .
    Un saludo

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    1. Y mucho me alegraría si fuera de utilidad, Ángel.
      ¡Saludos!

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  7. Que bueno, con todo detalle! Se nota que es una especie que ocupa un lugar especial en "tu ranking", que te gusta y que conoces a fondo.
    Salu2

    PD: por cierto, para gavilanes bonitos los de Cantabria, eh? Jeje

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    1. Hombreeee, cuando una especie es querida queda muy reflejado. Tiene guasa que veo a los gavilanes más que a otras especies que supuestamente son más visibles.
      Los gavilanes cántabros son guapísimos, la foto de la hembrota es de mis preferidas :D
      ¡Saludos!

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