domingo, 22 de septiembre de 2013

Primera entrada sevillana: pajareando en el Brazo del Este




 Por fin os voy a poder enseñar algo de lo que llevo visto durante mi inicial estancia en Sevilla, seleccionando lo que me pareció mejor en las tres salidas que hice por el paraje natural del Brazo del Este durante las tardes de los días 2, 6 y 12 de este mes.
En un vivo ejemplo de cómo el hombre, a diferencia de los animales que se adaptan al medio, más bien acaba por modificar el entorno a sus necesidades. Así fue como una zona de aves esteparias como sisones, ortegas y alcaravanes se transformó en un entorno húmedo que desplazó a esas especies mientras que atrajo y benefició a otras distintas, como garzas y calamones.

El cambio con mis habituales zonas de campeo en la sierra es notable, al sustituir mis montes mediterráneos y pinares rocosos por los arrozales y la poderosa presencia del Guadalquivir, el gran río andaluz. Aquí da la inicial sensación de soledad cuando ves por delante horizontes como el de la primera fotografía  de arriba, con un vasto recorrido abierto por delante... pero engaña mucho, porque al poco tiempo empiezan a aparecer las aves en los canales, en los carrizos, por los cultivos, e incluso al mismo lado del camino.

Abundan las aves ligadas a estos entornos, como garcetas comunes, garcillas bueyeras o andarríos, pero también otras más llamativas. Destaco la numerosa y gratificante presencia de calamones (Porphyrio porphyrio) y moritos (Plegadis falcinellus).
Los calamones tienen aquí la que posiblemente sea su mayor población europea, sólo hay que esperar un corto rato en los lugares indicados y pronto empezarás a oír sus extraños reclamos y los verás volar de un lado a otro entre la vegetación acuática, como persiguiéndose.
Los moritos, por su parte, se ven en cantidades enormes, siendo una estampa habitual que pasen numerosos bandos en vuelo por el horizonte.






Morito anillado, 0757




Las ardeidas son el grupo que más fácilmente se avista durante un paseo. Además de las garcetas comunes y garcillas bueyeras ya mencionadas, la garza real (Ardea cinerea) es la otra especie más visible y común, pareciendo como si alguien se dedicara a propósito a colocar una en cada canal. Menos sencilla de avistar pero igualmente frecuente es su prima la garza imperial (Ardea purpurea), más tímida y ligada a las masas de juncos y carrizos. Una tarde me sorprendió ver a lo lejos la silueta de una enorme garza blanca, que no pudo ser otra cosa que la garceta grande (Egretta alba).


Garza real adulta

Garza real joven

Garza imperial adulta

Garza imperial joven

Garceta grande


Eso en cuanto a garzas de gran porte, porque entre las de tamaño más modesto me encantó encontrarme con un nutrido grupo de martinetes (Nycticorax nycticorax) con pinta de estar de paso y con bastantes garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides).




Martinetes adultos con un juvenil



Martinete joven con avión





Las anátidas aún se hacen de rogar, pero aparte de los típicos azulones he podido ver patos cuchara (Anas clypeata) y una cerceta carretona (Anas querquedula)... gran sorpresa esta última. Aunque la foto de los cucharas esté a contraluz, se ve que el macho (derecha) ya empieza a tener verde la cabeza y no tardará en mudar a su precioso plumaje invernal.






 Recordaréis que cuando fui a Daimiel en agosto tenía ganas de ver el paso migratorio de las limícolas, y empecé a ver cosas. Pues aquí he seguido con ello. Aparte de las cigüeñuelas (Himantopus himantopus) tan habituales en casi cualquier charca, vi avefrías (Vanellus vanellus), agachadizas comunes (Gallinago gallinago), agujas colinegras (Limosa limosa), combatientes (Philomachus pugnax), andarríos bastardos (Tringa glareola) y correlimos de Temminck (Calidris temminckii).
Esta última especie es nueva para mí, y como no estaba seguro de lo que era pregunté a varias personas. Ismael fue el primero en señalarme el Temminck, y después Miguel y Alberto me lo confirmaron del todo.


Cigüeñuela

Avefría con moritos

Agachadiza común 

Correlimos de Temminck

Avefría

Cigüeñuela con agujas colinegras

Combatiente

Agachadiza común

Andarríos bastardo

Combatiente con aguja colinegra



No falta la presencia de aves que acuden aquí a alimentarse en el agua o a cazar. Tenía muchas ganas por ejemplo de disfrutar de las cigüeñas negras (Ciconia nigra), y al menos pude ver un ejemplar sobrevolando el paraje hacia el oeste. Esta preciosa zancuda la asocio con las masas forestales y embalses de mi tierra, así como también sucede con el águila calzada (Hieraaetus pennatus), con este individuo que intentó dar caza a una focha con un tremendo picado.
Más propio de estos entornos es el aguilucho lagunero (Circus aeroginosus), como este joven macho que aún tiene que mudar bastante para empezar a tener los colores de los adultos, o una hembra que portaba en las garras una garceta... ¡y luego tienen escasa fama de cazadores!
También vi muy a lo lejos algo que tenía toda la pinta de águila pescadora... ésa ya caerá tarde o temprano.







Acabo con los más pequeños habitantes, aunque el primero de ellos estaba allí de paso: una lavandera boyera (Motacilla flava). No como los carriceros comunes (Acrocephalus scirpaeus), unidos completamente a estos hábitats, mientras que los vistosos tejedores de cabeza negra (Ploceus melocephalus) y el amarillo (Euplectes afer) son especies exóticas que han sido introducidas artificialmente mediante individuos que se fugaron de la vida en cautividad, fenómeno que también he observado en la ciudad con las cotorras argentinas y los picos de coral.
Añado la numerosa observación de bandos migradores de avión zapador.







 Diría que esto es todo de momento, pero aún tengo que enseñar lo que vi este sábado en otro lugar distinto e igualmente interesante. ¡Hasta pronto!

16 comentarios:

  1. Menudo cambio! Aunque no te vas a aburrir, esa zona tiene un gran potencial. Espero que también te venga bien lo te pasó Ismael de ese libro que vio de Sevilla. A seguir viendo cosas chulas, un saludo!!

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    1. ¡Ya te digo! Este ambiente también me está gustando mucho, salgo menos pero cuando lo hago veo muchas cosas.
      Gracias por el atlas de invernantes, ¡saludos! :D

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  2. Hola Carlos,

    una pedazo de entrada con todas las letras. La cantidad de especies es alucinante, y menudas fotazas... esto promete, ¡y mucho!.

    Enhorabuena y a seguir indagando.

    Salu2.

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    1. Gracias, Isra, voy a disfrutar mucho viendo especies que antes eran "raras" para mí. Tengo varios objetivos propuestos para el curso, y el pillín de Ramón ya se sabe algunos... jeje.
      ¡Saludos!

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  3. Menudo lugar con el que te has encontrado este año. Y un poco más abajo nuestro humedal por excelencia. Y al norte, tu querida sierra con sus águilas, y si te animas, los flamencos y avutardas de Osuna...
    Este año te tendrás que desplazar más, pero vas a tener mucha más diversidad, desde luego.

    Y tú con los moritos, de casi no verlos a verlos a cientos...

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    1. Y tanto... antes nos emocionábamos viendo un morito aislado en los humedales manchegos, y ahora mira, por todos lados y a patadas.
      Cuando baje un poco la temperatura ya iré a conocer la franja sevillana de Sierra Morena, ¡eso es inevitable!

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  4. Que buen lugar de pajareo,las capturas son estupendas,me a gustado especialmente la captura del grupo de Martinetes en vuelo.Un abrazo

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    1. Y era un espectáculo ver pasar ese bando enorme de martinetes, en la foto sólo se ve un trocito de lo que era en realidad.
      ¡Saludos!

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  5. Dios mio Carlitos eres un puto fiera, vayas donde vayas exprimes todo al máximo, esos moritos y esos martinetes, caguen eres uno de los mejores pajareros que conozco.... mejor dicho eres el mejor. madre mía este curso va a ser movidito, si señor.
    Abrasos de linse. MAQUINÓNNNNNNNN!!!!!!

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    1. He de decir que me estuve informando mucho antes de venir, jejeje, pero me ruborizo igualmente. Tanto en cuestión de humedales como de la sierra. Estoy de acuerdo que esto se avecina movidito, ¡me gusta!
      Muchas grasias, ¡un abraso de linse!

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  6. El aguilucho lagunero, a lo somarda saca tajada de todos los lares. El bicho no se conforma con lagunear, sino que, además, como el resto de aguiluchos, prospecta carreteras y zonas llanas secas en busca de lo que sea. El documento me ha gustado ¡Ojo con el lagunero!...

    Saludos

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    1. Menudo elemento está hecho el lagunero.
      Lo he visto en olivares, sobre campos de cereal (en las térmicas con los buitres) y hasta sobrevolando laderas de monte bajo, y sin ser migraciones. Bastante más tunante que sus primos.
      ¡Saludos!

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  7. Un lugar idilico! Esa zona junto con deltebre son las mas importantes de Iberia para muchas especies que has fotografiado.
    Preciosa foto delos MArtinetes en vuelo (la luz era perfecta) y ese Aguilucho con la Garceta (yo creo que se la abara encontrado muerta.....tiene gran fuerza y pico terrible...). Felicidades por el Temnick.
    Tambien muy cuiroso como se adaptan esas exoticas!
    Saludos camperos.

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    1. ¡Vaya que sí! Los dos santuarios ibéricos para estas aves. Con los martinetes tuve suerte de dar con ese bando por la tarde, porque los otros días los veo cuando ya oscurece (vamos, lo que viene siendo normal en ellos fuera de la época de cría).
      Es muy posible que tengas razón con el aguilucho, no les hacen ascos precisamente a la carroña, aunque sigue llamándome la atención verlo volar con ese lastre (aunque las garzas así son todo alas, patas y cuello, con poca masa corporal),
      ¡Saludos!

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  8. Menuda cantidad de especies , de las ardeidas has visto todas .
    Son bonitos tambien los exoticos que has puesto aunque no se si son malos para las especies de aqui.
    Un saludo.

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    1. Ojalá tenga suerte de ver un avetoro algún día, es la última garza que me queda por ver, aunque debe ser muy difícil.
      A los tejedores los veía perseguir y expulsar a unos pajarillos marrones de los carrizales, aunque no sé si serían pájaros autóctonos (cosa negativa en ese caso) o jóvenes de su misma especie.
      ¡Saludos!

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