viernes, 9 de agosto de 2013

Volviendo a la tierra del lince


Al fondo, Baños de la Encina


Puedo ya mostrar algo de lo visto en la semana que llevo de regreso en mi tierra, y voy a comenzar con la Sierra de Andújar con ocasión de haber visto de nuevo al felino más amenazado del mundo...

Tras el tiempo pasado en Cantabria, vuelvo a los paseos por zonas de encinar y monte bajo donde no es difícil avistar ciervos (Cervus elaphus), tanto ciervas con crías como los grandes venados que pronto atronarán la sierra con los bramidos de la berrea.












Otros ungulados vistos han sido unos pocos machos de gamo (Dama dama) luciendo sus grandes cuernas en forma de palas y un grupito de muflones (Ovis musimon) en la lejanía.





Todo esto bajo la mirada de los muchos ojos que tiene el monte, como por ejemplo el mochuelo (Athene noctua) haciendo gala de la flexibilidad del cuello de las rapaces nocturnas, o el esquivo pito real (Picus viridis).





Viendo el secarral de las fotos anteriores ya os podéis hacer idea del calor en Jaén en pleno agosto, por lo que una tarde opté por pasear junto al río Jándula en una salida más fresca, al igual que debió pensar una cierva que apareció junto a la orilla opuesta.
Hay posibilidades de ver nutrias, o incluso al mismísimo lince... y no vi a ninguno de los dos. Pero sí disfruté (aunque lejos) de un martín pescador (Alcedo atthis) dando de comer a otro que imagino que será su pollo crecidito, y de un martinete (Nycticorax nycticorax) con pinta de estar de paso.











Al caer la tarde, un par de bultos sobre una roca granítica casi me dio un susto (en el buen sentido)... ¿¿linces?? Pero al enfocar nerviosamente comprobé que sólo se trataba de una familia de perdices (Alectoris rufa).




Quiso la fortuna que unos días más tarde, justamente ayer en el día de mi 32 cumpleaños, la naturaleza me hiciera un regalo en forma de avistamiento del lince ibérico (Lynx pardinus).
Los rabilargos fueron nuestros aliados, ya que los gritos de alarma al ver al gran gato hicieron que pudiéramos descubrirlo. Lástima que pronto se metiera entre los arbustos y no me dejara hacerle un retrato decente, pero... ¡¡lo vimos!! Un gustazo ver por cuarta vez al animal más emblemático de nuestra fauna.






 Menuda forma de regresar a casa... ¡con lince incluido! Dentro de poco iremos viendo en otras entradas más cosas que he ido viendo...

4 comentarios:

  1. Impresionante carlitos. estas cosas solo te pasan a ti. Madre mia. Saludos y abarasos de linse

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  2. Ay, Jero, si te digo que hoy he estado a punto de volver a ver otro lince... había dos coches parados y cuando pasé a su lado me dijeron que habían estado viendo uno.
    ¡Abrazo de linse!

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  3. Soy Aurora, he hecho cambios y tengo un blog "nuevo".
    Menuda sesión les has hecho a los ciervos, unas fotos muy sinegéticas sí señor.. me entran remordimientos pero el choricito de venado estaba tan rico.. jum.
    La foto del mochu bien guapa y lo del lince ya de potrudo supremo, enhorabuena! ;)
    Un saludo

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    1. ¡Lo vi! Y me llamó mucho la atención ver que se pueden importar entradas de un blog a otro (si lo hubieran sabido muchos que empiezan de cero).
      Los ciervos tienen la culpa, si no estuvieran tan ricos... jeje. Son, como ves, salidas totalmente sinegéticas.
      ¡Saludos!

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