domingo, 21 de julio de 2013

Naturaleza alpina en Picos de Europa




El pasado lunes día 15 tuve una de las mejores salidas que he vivido en el Parque Nacional de los Picos de Europa (aparte queda la polémica sobre si debe considerarse como parque nacional un lugar donde permiten la matanza de lobos). Puedo afirmar que fue una jornada completísima con especies alpinas novedosas para mí, y encima para colmo yendo un grupito de pajareros con muchas ganas de disfrutar de una buena excursión, pues fui con Ramón y Silvia, Alberto Benito y Miguel Rodríguez.


El viaje en sí ya era un placer al ir viendo esos tremendos paisajes agrestes del tipo que tanto me encantan y atraen irremisiblemente, y nada más llegar a Fuente Dé subimos a esas alturas espectaculares para empezar a conocer su particular fauna. 
Contábamos con ver las chovas piquigualdas con seguridad, y otras aves para la lista eran el acentor alpino, el gorrión alpino y quizás el treparriscos, además de mi pequeña esperanza de ver algún quebrantahuesos trotamundos... cosa que no ocurrió, pero en cambio tuve una grata sorpresa al descubrir a una collalba gris (Oenanthe oenanthe) hostigando sin parar a una comadreja (Mustela nivalis) de modo que la hacía ocultarse desesperadamente bajo las rocas, hasta conseguir huir finalmente del acoso del gallardo pajarillo.









Nuestros jóvenes compañeros se afanaban en buscar las avecillas alpinas y lo conseguían con soltura, localizando pronto prados con presencia de gorriones alpinos, mientras que otras personas se dedican a formar las letras de su nombre con las rocas del lugar... aparte de otro tipo de palabras...





He hablado de las especies objetivo, y allá vamos con ellas. El treparriscos (Tichodroma muraria) era la especie con la que menos contaba, dada la dificultad de dar con un animal tan pequeño en tan vastos espacios, dada su costumbre de buscar alimento mientras se encarama por las altas paredes rocosas; y así es como pensé que tal vez lo vería si se diera el caso, de lejos en los farallones, pero la fortuna quiso que un ejemplar pasara volando y se posara a nuestra misma altura en los bloques de rocas junto al camino...
Fue una maravilla verlo por primera vez en mi vida y a esa buena distancia, disfrutando de su vuelo mariposeante como si fuera una pequeña abubilla de las montañas, y encima tuvimos a dos ejemplares distintos al parecer.
No son para menos las otras dos especies. Al acentor alpino (Prunella collaris) ya tuve el placer de conocerlo en la Sierra de Segura, pero no a esa cercana distancia que nos obsequió, mientras que los gorriones alpinos (Montifringila nivalis) fueron una completa novedad y también se dejaron fotografiar muy bien después de varios encuentros frustrantemente lejanos.











Es inevitable no hablar de las chovas piquigualdas (Pyrrhocorax graculus), tan fáciles de ver de cerca. Como buenos córvidos que son, se han adaptado muy descaradamente a la presencia humana y se acercan a los grupos de excursionistas que degustan sus bocadillos en busca de migajas, sobras y regalitos. Así fue con nosotros, llegando a ser tan sinvergüenzas que casi birlaron el bocata de Ramón por todo el morro.
Muchas de ellas están anilladas y hemos reunido los códigos de 7 de ellas, aunque no se mueven mucho y sólo se les registra por Cantabria, Asturias y León (si no recuerdo mal).
















Las rapaces fueron escasas, aunque no esperaba más. Vimos muchos buitres leonados (Gyps fulvus), una pareja de alimoches (Neophron percnopterus) y una gran hembra subadulta de águila real (Aquila chrysaetos) hostigada por unos pocos cuervos con ganas de bronca ante su ancestral enemiga (comprensible, porque la gran rapaz puede apresar un cuervo con la misma naturalidad con la que un gavilán atrapa un pajarillo).
He de decir que al águila la vimos en el entorno del pueblo de Cabañes, una zona donde también vimos papamoscas grises y algún colirrojo real.







También los herpetos nos brindaron una especialidad montañera, cuando nos acercamos a una charca de aguas heladas y Miguel comenzó a encontrar y coger tritones alpinos (Ichthyosaura alpestris).
También vimos renacuajos que pueden ser con seguridad de sapo partero común, además de bastantes puestas de huevos.













Estos prados alpinos ofrecen una bonita flora que ya nombraré bien cuando me echen una mano, mientras que no pocos lepidópteros revoloteaban en torno. Una de las mariposas más bonitas y frecuentes fue la ortiguera (Aglais urticae).








Otras especies vistas fueron:

- Bisbita alpino.
- Colirrojo tizón.
- Colirrojo real (me pareció ver uno volando, y Silvia vio uno posado).
- Papamoscas gris.
- Jilguero.
- Verdecillo.
- Tarabilla común.
- Escribano montesino.
- Cuervo.
- Chova piquirroja.
- Roquero rojo (vi pasar volando una pequeña ave emitiendo reclamos propios de roqueros).
- Mirlo acuático (visto por Alberto y Miguel).

En definitiva, una grandísima (y agotadora) salida montañera con nuevas especies, paisajes de postal y acompañado por amigos que saben disfrutar de la naturaleza. 
¡Pronto veréis más!


14 comentarios:

  1. Eso, yo desquiciándome para avisaros de que hay gorriones alpinos y en vez de venir vas y nos sacas una foto para ponerla en el blog jajajaja. Para el treparriscos ya sabia la zona, pero no sabia que se dejase ver tan bien, y despues de estar nosotros se lo comente a conocidos que no tardaron en ir a verlo y también lo vieron de maravilla, asi que debe ser habitual verlo cerca del suelo en esa zona. Al final le sacaste una buena serie a la comadreja, es alucinante el espíritu guerrero de la collalba gris.
    Salu2

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    1. Está genial tener fichada una zona de treparriscos donde resulta que se ve así de bien, ¡con lo difícil que lo imaginaba yo!
      Si al final voy a ver muchos pájaros difíciles antes que al quebrantahuesos, ya verás...
      ¡Saludos!

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  2. Excelente reportaje,que envidia ese Treparriscos.Las capturas estupendas.Un abrazo

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    1. Gracias, el treparriscos fue un plato fuerte sin ninguna duda.
      ¡Saludos!

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  3. Wonderful pictures, great natural face :) Regards

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  4. Como lo habeis tenido que pasar. Habrá sido la repera. solo le falta una cosa a esta estupenda serie.....
    haber estado yo allí,jjjaa
    Un abraso de linse

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    1. ¡¡Hombre!! Pues la verdad es que sí, habría faltado otro sentinela de naturalesa más que eres tú.
      ¡Abrazos de linse!

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  5. Hola Carlos,

    una de las entradas que más me ha gustado. Algo nuevo, lleno de grandes fotos, nuevas especies, otros paisajes, curiosidades, compañía nueva...

    El trepa lo tenemos también cerquita de aquí pero sólo en invierno, muy buenas observaciones.

    Salu2.

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    1. Me alegra muchísimo que haya gustado tanto.
      Ramón me estuvo hablando del treparriscos de Quintanilla, y yo le dije que tuvimos uno en una presa de Andújar durante un invierno (y yo no lo vi, para no variar).
      ¡Saludos!

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  6. Reconozco Carlos que estás sembrao...eso, sembrao...
    No te has dejado practicamente nada rebuscando en los maravillosos Picos de Europa.
    Me gustan todas las especies: la comadreja es un portento a la hora de rastrear, como los indios, entre las rocas y los gorriones alpinos con su coloración nupcial son también reálmente atractivos pero, aunque este treparriscos ha salido algo desaliñado, no deja de ser un ave preciosa. En el anuario ornitológico de Aragón en 1991, tuve la inmensa fortuna de localizar un treparriscos en un pueblo de Teruel con el plumaje nupcial el 23 de Abril; me quedé impactado...
    Muy buena jornada.

    Saludos.

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    1. Fue lo bueno de ir con alguien de la zona, si no fuera por él no hubiese visto al trepa.
      Impresionante cita la tuya, en plena primavera y en un pueblo, ¡guau!
      En definitva, un mundo precioso y desconocido para mí ese medio alpino.
      ¡Saludos!

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  7. Una preciosa excursion. Yo tengo una en mente hacer una parecida pero en el Pirineo.
    Esa secuencia mustelido ave es de las buenas!!
    Saludos campereos.

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    1. Imagina la sorpresa cuando vi la comadreja al enfocar la collalba...
      Me encantaría ver los Pirineos alguna vez, menudas excursionazas tienen que salir de ahí, pufffffffffffff...
      ¡Saludos!

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