miércoles, 12 de junio de 2013

Y así pasé yo el Día Mundial del Medio Ambiente





Como bien sabéis, el pasado día 5 de junio fue el Día Mundial del Medio Ambiente, tal como se viene celebrando desde 1973.
Tuve a bien pasar el día en una de las zonas con mejores valores naturales que tengo a mano, la agreste y espectacular Sierra Madrona, tan preciosa y desbordante de vida como parte de Sierra Morena que es.
Escogí en concreto el entorno del monte Abulagoso, que ya enseñé en esta entrada, con su ladera de umbría repleta de robles melojos en pleno verdor, sus pinares salpicados de matorral mediterráneo, sus alturas con enebros y aromas a romero y cantueso... y su variada y singular fauna, cómo no, pues es uno de esos lugares de la cordillera Mariánica donde disfrutar del vuelo de buitres leonado y negro, águilas imperial y real, culebreras y águilas calzadas, gavilanes y azores, cigüeñas negras y alimoches, incluso el lobo y el lince aún campean por estas sierras.


Como hacía bastante calor a las horas de la tarde a las que salí, consideré prudente esperar un poco antes de la ascensión mientras me entretenía con el micromundo de los artrópodos, un universo en miniatura que me atrae desde que era niño. Algunas especies las reconozco, pero con otras... pues nada, como la mariposa de la última foto, porque la familia de los licénidos me parece un pequeño dolor de cabeza a la hora de idenfificar.



Escama de borde ensangrentado (Diacrisia sannio).

Hormiga león (Myrmeleon formicarius).

Esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum),

Esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum),




El rato con los insectos fue entretenidísimo, pero iba siendo hora de subir la ladera por sus pinares que van dejando paso a canchales salpicados de robles y madroños, hasta alcanzar una zona de matorral bajo muy despejada que tenía en mente como atalaya para esperar a las aves veleras tomando las térmicas.
Así con esa idea me senté pacientemente bajo la sombra de un grueso enebro, disfrutando de los olores, sonidos y vistas del valle que se abrían ante mí, sintiéndome muy privilegiado.
Iban pasando de cuando en cuando los buitres leonados, y un alimoche que voló ante la fuerte luz solar con algo en el pico. Tuvieron más ganas de dejarse fotografiar un cuervo (Corvus corax) con aspecto de haber carroñeado (tiene el pico manchado de rojo), y un juvenil de águila imperial (Aquila adalberti) que recibió un intenso acoso y una tremenda "bofetada" que le lanzó un águila calzada (Hieraeetus pennatus) en picado.







Pasado el espectáculo aéreo, presté nuevamente atención al mundo en miniatura, que me regaló la observación de dos temibles predadores: la escolopendra (Scolopendra cingulata) y una araña parecida a las arañas lobo, aunque no estoy seguro de la identificación de la especie concreta.
Como curiosidad, la araña lobo es la "tarántula original", la que dio nombre a las enormes arañas peludas de la América tropical. Con el tiempo se hicieron más populares bajo el nombre de tarántula que todo el mundo asocia, por lo que nuestra tarántula europea pasó a ser conocida con el nuevo nombre de araña lobo.





Estando absorto en estos predadores pequeños y grandes al mismo tiempo, llamó mi atención una especie de silbido a mis espaldas. Me giré buscando algún tipo de ave posada en los matorrales... ¡¡¡pero era una cabra!!!
Es la primera cabra montés (Capra pyrenaica) que veo aquí, si bien ya tenía referencias de habitan en esta zona. Como podéis ver, se trata de un joven macho, con cornamenta algo más grande que los ejemplares que he ido viendo anteriormente en otros sitios... poco a poco espero que se cumpla mi ilusión de ver un soberbio y poderoso macho montés...







Una vez más me llamó la atención un sonido a mis espaldas, pero tratándose en esta ocasión de unos reclamos bien conocidos y muy apreciados por mí, pues pertenecían a mi muy querida culebrera (Circaetus gallicus). Lo que no esperaba era encontrarme con cuatro ejemplares al mismo tiempo, supongo que dos parejas discutiendo sobre los límites de sus territorios, con esos sonidos suyos que se me antojan parecidos a los gañidos lastimeros de las gaviotas.
Iban muy altas y a contraluz, pero una de ellas bajó más tarde en vuelo de caza, prospectando las cálidas laderas en busca de ofidios.








Cuando decidí que era hora ya de retornar al hogar, un par de ciervas se me cruzaron por el sendero, causando gran estrépito de ramas rotas al pasar entre los madroños, y me pareció oír gruñidos de jabalíes.
En el aire también me daban la despedida al atardecer otros habitantes serranos, un gran buitre negro (Aegypius monachus) y otro ejemplar de culebrera cuando ya estaba llegando a la parte más baja.






Llegué a casa con la satisfacción de haber estado disfrutando esa fecha de la riqueza ambiental que atesora Sierra Morena, algo que cada día que pasa palpita con más fuerza en mi ser...

PD: no siempre se tiene tiempo para este tipo de salidas, así que en breves iré enseñando una serie de entradas con mis pequeñas salidas alternativas a modo de "Plan B", espero que os guste la idea.



8 comentarios:

  1. Buenas capturas,sin duda alguna la mejor forma de celebrar este dia.Un abrazo

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    1. Gracias, fue un día del Medio Ambiente espectacular.
      ¡Saludos!

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  2. Impresionante Linse. No puede haber mejor manera de celebrar el día del medio ambiente que pajareando y pateando por esos lugares que nos muestras en tus entradas.
    Hoy me ha gustado en especial el micromundo, las especies y las fotos con las que premias a nuestras retinas. También me ha encantado la foto de la cabra montés.
    Un abraso de sentinela!!!

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    1. El micromundo da muchísimo juego y es lo bastante interesante como para dedicar tardes sólo a ello, es algo muy agradecido y tengo mi particular lista de especies objetivo como hago con las aves.
      Muchas gracias, sentinela del espasio, ¡un abrazo!

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  3. Y que mejor manera para pasarlo que recopilando estos fotones para el disfrute del personal, eres un máquina de mucho cuidao. me encanta esa cabra con las ganas que yo les tengo. Algun día las pillaré Linse.

    Abrazos sentinela de la naturalesa.

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    1. Gracias por considerarlas como fotones :)
      Si vienes a mi tierra te aseguro que vas a ver cabras, te traes el telescopio y barremos una ladera donde suelen estar, las verás sí o sí.
      ¡Un abrazo de linse!

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  4. Entrada completísima: bicherío con flores, pollos, paisajes espectacules. :D
    Haciendo repaso de las entradas que has estado haciendo de Sierra Morena me entran unas ganas de patearla...
    Espero que el calor aún te permita salir al campo durante una temporadilla.

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    1. Por eso es la época que más me gusta, ¡se puede encontrar de todo! Ahora hay zonas más secas y amarillas, claro, pero también hay más bicherío y dan mucha vida a los rodales de flores.
      Dentro de poco tendré que cambiar al "horario de verano" con las rutillas, que seguirán haciéndose :D
      Te encantaría patear esto, sin duda.

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