lunes, 24 de junio de 2013

Última entrada de la temporada con el Guadalquivir en Córdoba





Como bien sabéis, durante el invierno iba poniendo alguna que otra entrada sobre las aves acuáticas que se pueden ver desde la capital cordobesa cuando abraza al gran río andaluz, el formidable Guadalquivir. Luego llegaron las interminables lluvias en primavera, con las consecuentes crecidas del río que trastocaron todos mis esquemas, haciendo que las aves ya no estuvieran en sus posaderos, ni tampoco a la búsqueda de alimento en zonas que quedaron cubiertas bajo aguas profundas y lodosas.

Llegó mayo con algún cambio, y por fin el río recuperó su bonito tono verdoso con aguas tranquilas y llenas de vida emplumada. Se marcharon ya las garzas reales, los cormoranes y las gaviotas sombrías que pasaron aquí el rigor invernal, y los calamones dejaron de verse con facilidad, pero llegaron en masa unas garzas bastante especiales que aquí son bastante agradecidas para fotografiar: los martinetes (Nycticorax nycticorax).
Como es sabido ya, el martinete es una garza nocturna con sus grandes ojos rojos al estilo del también crepuscular elanio, y es normal oír sus graznidos (los que le han valido su nombre científico que significa "cuervo nocturno") en la ribera de las noches cordobesas, pero vivir en una gran ciudad parece haber hecho que estas aves se dejen ver con mucha frecuencia durante el día, ya sea posadas en ramas cercanas al agua o volando entre las garcillas bueyeras.

















Esta pequeña serie de fotos refleja los buenos ratos que pasé con estas ardeidas durante el mes de mayo, recordándome a aquel mágico momento del año pasado cuando pude retratar un martinete junto a una nutria en el mismo encuadre. Este año me he tenido que conformar con hacer lo propio junto a un galápago leproso (Mauremys leprosa), curiosamente en el mismo lugar.





En las isletas que se forman hay una gran pajarera (colonia de cría de garzas) con muchas garcillas bueyeras (Bubulcus ibis). También se dejan hacer alguna foto bonita en vuelo, por supuesto, al igual que la siempre elegante garceta común (Egretta garzetta) con su sigiloso caminar cuando acecha sus presas.
Quise dar con alguna de las garcillas cangrejeras que se llegan a ver por estos lares, pero esa suerte no cayó. Por lo menos tuve momentos graciosos como el del ánade real (Anas platyrhynchos) aterrizando con cara de estar pasándolo genial.










No todo son acuáticas en este entorno, y hay otras cosas interesantes aparte de las aves, como vais a poder ver en esta serie que resume lo que más me gustó.




Cernícalo primilla (Falco naumanni), vencejo común (Apus apus)
y avión común (Delichon urbica).

Zarcero común (Hippolais polyglotta).

Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos).

Mariposa de los muros (Pararge aegeria).

Barbo gitano (Luciobarbus sclateri).

Grajilla (Corvus monedula).

Jilguero (Carduelis carduelis).

Jilgueros (Carduelis carduelis).


Haber visto los calamones, las garcillas cangrejeras o las nutrias habría sido el remate, pero sólo con esto y los martinetes ya es como para pensar que no será la última visita a Córdoba como pajarero, tarde o temprano habrá que volver al mismo tiempo que disfruto de su impresionante presencia monumental.




14 comentarios:

  1. Ufff carlitos que ganas tenía ya de ver esos martinetes, los has fundido. Peazo calidad en las tomas, eres el rey de los vuelos. pena que dejes el Guadalquivir, me han gustado mucho estas entradas que has hecho sobre este mítico rio. Aunque seguro que el próximo curso algíun lugar remoto e inaccesible sera destripado por ti y por tu cámara y yo estaré esperando impaciente para verlo.

    Saludos Linse y felices vacaciones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He tardado en ponerlos, pero tenía que esperar al final del curso por si acaso, jeje.
      Ya verás que tarde o temprano vuelvo al río, es cuestión de tiempo, porque ganas no faltan, ¡y los sitios remotos siempre estarán en mi camino!
      Muchas gracias, sentinela del terruño, ¡un abrazo!

      Eliminar
  2. Menudo paseo Carlos, bien aprovechado.
    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, Javi, en realidad son fotos de varios paseos, pero el último que hice es el que lleva la mayoría de imágenes y fue un pasote.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  3. Buah!!!! Ese Martinete... ¡Se sale del encuadre! O sea que los tienes bien localizados... Pues espero disfrutar de más entradas acuáticas, aunque ya no sea esta temporada. Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya ves, estos bichos te pasan volando cerca cuando menos lo esperas. Tengo bien vigiladas cuáles son sus ramas preferidas para posarse, jejeje.
      Hay que volver, porque el catálogo de aves es demasiado atractivo. Mi hermano menor dice muchas veces que quiere ir a Córdoba, yo no digo nada... huy...
      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  4. Una entrada completísima Carlos. Las fotos del martinete espectaculares, el aterrizaje del azulón es la leche y la foto del cerni con el vencejo y el avión es una pasada. Se que a tí te gusta mostrar varias especies en un encuadre y ya lo haces hasta con los vuelos.
    Un abraso sinegético!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, ¡sinegético!
      Qué bien sabes lo que me mola, pillastre. Estos martinetes es que son muy buenos modelos, colaboran para la causa (no como los odiosos pajarillos que nos vacilan).
      ¡Un abrazo de linse!

      Eliminar
  5. Bonitos paseos por el rio y gran variedad de especies que viste , buenas fotos y paseos como siempre .
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, los entornos acuáticos son muy agradecidos en variedad de especies, es la ventaja que siempre les encuentro.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  6. Buenas especies y bien retratadas Carlos, estas que te sales.
    Lolo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Lolete, lo intento, jejeje.
      ¡Saludotes!

      Eliminar
  7. Hace unos años existió una colonia de cría de martinetes en el Ebro a doce km. de Zaragoza pero, por causas que desconozco, desapareció. El entorno era un espacio natural protegido y las visitas muy controladas. A veces, cosas de los animales, cuando pensamos que todo es mejor precintado, nos llevamos desagradables sorpresas. Nunca se sabe qué es realmente lo que hace que una especie abandone un biotopo que a primera vista parecía el adecuado.

    Saludos; los martinetes son mis garzas favoritas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sólo los animales parecen conocer sus motivos, ésos que les llevan a rechazar un ambiente (que nosotros consideramos) idóneo mientras que prosperan en otro con más suciedad y bullicio.
      Con razón, es una ardeida interesantísima.
      ¡Saludos!

      Eliminar