domingo, 2 de junio de 2013

Residentes, reproductores y pasajeros en Sierra Morena




 Estos meses me encantan personalmente, tras los predecibles meses invernales la sierra recibe una mayor variedad con la llegada de las aves estivales y el paso migratorio de aquellas otras que continúan su viaje hacia tierras más septentrionales, utilizando Sierra Morena y el Valle del Guadalquivir como "autopista"  privilegiada en su  periplo.
Uno de estos viajeros es el abejero (Pernis apivorus), al que debemos esperar divisar durante mayo, cuando se concentran en unas enormes bandadas que me parecen las más espectaculares junto a las de los milanos negros. Después, durante el verano, ya no se les ve, aunque el año pasado he visto ejemplares sueltos en junio, siendo posible que se trate de los pocos individuos que críen en la zona.
Aquí por ejemplo os muestro uno (macho adulto, si atendemos a la guía de Svensson) que vi volando junto a un congénere el día 25 de mayo en Despeñaperros.




El abejero estaba en una zona muy querenciosa para las rapaces, con territorios muy próximos de culebreras, ratoneros y águilas calzadas. Precisamente os presento a la pareja de culebreras (Circaetus gallicus) que anida en los alcornoques de allí, primero la hembra y luego el macho, o eso pienso fijándome en las proporciones.





Las águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) serán las más pequeñas de nuestras águilas, sin la talla poderosa de sus primas real e imperial, pero no les falta la mala uva propia de las águilas y una de las parejas reproductoras de ese barranco arremetió contra una de las culebreras (la otra fue lista y se escaqueó discretamente). Estas imágenes con cierto nivel de cutrez valen para comprobar que no se limitan a dar pasadas, sino que asestan buenos golpes, y en la cuarta foto podéis ver los plumones de la culebrera por el aire.
La pobre acosada tuvo que buscar refugio en un alcornoque, pero cada vez que intentaba salir a volar de nuevo... le volvía a hacer un picado la calzada.









Los ratoneros reclamaban mucho y también hacían picados tras los pinos, aunque no pude ver si contra otras aves. Más tarde apareció otro solitario abejero... y precisamente hablando de esa especie, al atardecer ya sí vi un bando de los buenos. No pude captar muchos ejemplares en un mismo encuadre, pero estaban por todas partes, mirase donde mirase, y uno de ellos tuvo el detalle de pasar menos alejado que el resto para retratarlo.
También esa zona tenía varias parejas de águila calzada, demostrando que Despeñaperros tiene una muy buena densidad de ellas. De hecho, es en este parque natural (junto con la Sierra de Segura) donde más avistamientos he tenido, llegando a estar garantizado verlas.









Después ya no he vuelto a ver bandos de abejeros, sólo ejemplares aislados, como el que vi al día siguiente, el domingo 26 de mayo. Curiosamente, volvía a ser un individuo de pálida coloración...
El azor (Accipiter gentilis), como especie residente, es ajeno a todas estas citas fenológicas, pero resulta que el pirata de la espesura sólo se deja ver cuando a él le parece bien... como por ejemplo esta mismísima mañana, cuando un macho (de mediana edad, por sus ojos naranjas que pude ver por un momento) salió de un pinar a hacer unos cuantos cicleos, aunque fuera a contraluz como si quisiera vacilarme.









No sólo las aves migradoras son un aliciente en estos meses, la ebullición de invertebrados y reptiles se hace muy patente en las laderas soleadas y floridas, haciendo disfrutar al paseante que dedique unos momentos a la observación de fauna en miniatura. 
El domingo 26 estuve viendo a este macho de lagartija colilarga (Psammodromus algirus) luciendo sus colores de galanteo en un alcornoque descorchado, y muchos insectos como la mariposa que creo haber identificado como medioluto inés (Melanargia ines), un díptero con aspecto de tábano (si alguien sabe lo que es, bienvenido sea) y un abejorro común (Bombus terrestris).
Incluso un pequeño charco contenía criaturas como los nadadores de espalda (Notonecta glauca) junto a numerosos y diminutos sapos corredores.
Estos días cruzo los dedos por si me encuentro al insecto conocido como duende (el Nemoptera bipennis) como el año pasado...













Antes de acabar, os adelanto que la próxima entrada tratará sobre humedales manchegos... ¡esa nota de variedad que siempre me encanta y agradezco!


18 comentarios:

  1. Jaja…menuda leche tienen las calzadas para llamarlas aguilillas, quién sería el iluminado que trató de devaluarlas. Son bravas, yo veo a una pareja desde la casa del pueblo que anida en un pino carrasco y mete de vez en cuando buenos viajes a los buitres leonados que pasan por casualidad cerca del nido. A veces, cuando son atacadas al haber invadido un territorio se van, pero, con la misma chulería con la que entraron, esquivando los ataques y sin prisas. Me gustan estas criaturas, claro que si.

    Saludos Carlos.

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    1. ¡Ya te digo! En esos momentos se les nota mucho la parentela con el águila perdicera (Miss Mala Hostia). Yo incluso vi una calzada tirarse en un picado asombroso contra un águila real joven, se me quedó una cara de pasmado del quince.
      Observarlas es un gustazo, y ya veo que no sólo lo pienso yo.
      ¡Saludos!

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  2. Joe con la calzada, hay que ver como se abre de piernas en la última foto del ataque, vaya fiera! Los abejeros una gozada verlos en en esos bandos tan grandes, jamás los he visto así.
    Salu2

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    1. Pero no olvidemos que el gran y poderoso cernícalo puede darle pasadas a la calzada, jajajaja, el broncas por excelencia.
      Los bandos de grandes aves planeadoras son un espectáculo natural tremendo, me encanta...
      ¡Saludos!

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  3. No se te escapa una linse, esas peleas en vuelo son la leche y esos macros también me han molao mucho. Un fuerte abrazo y a seguir así sentinela de la naturalesa.

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    1. Grasias, grasias. Justo hoy he estado esmerándome un poco más con los macros, espero poder enseñar algo chulo un día, algo propio de sentinelas de la naturalesa.
      ¡Saludos!

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  4. Buen momento el que as logrado capturar con tu camara,menuda disputa.Un abrazo

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    1. En un gustazo ser espectador de momentos así.
      ¡Saludos!

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  5. ¡Cómo vives joío! Menudos espectáculos ves en directo en el teatro de la naturaleza. Impresionantes las fotos de las rapaces: las del azor, las culebreras, abejeros y esa de la calzada con las plumas por el aire.
    Los "Super macros 500 mm" están de lujo.
    P.D: En la foto de mi entrada no estás sinegetico, te falta la gorra del perdigón. Va a ver que hacer otra quedada para que te la pilles ; ))
    Un fuerte abraso!!

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    1. Exacto, estoy muy de acuerdo en que es como el teatro de la naturaleza, que a veces nos permite ser espectadores de sus impresionantes obras.
      Ahora me arrepiento de no haberme llevado la gorra del perdigón, con la etiqueta del linse... ¡¡era demasiado sinegética!!
      ¡Un abrazo!

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  6. Ese abejero juvenil se quería hacer pasar por una culebrera, eh.

    Y como siempre, los pequeños dando fuerte a los grandes...

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    1. No se conformó con hacerse pasar por un ratonero, como hacen los demás abejeros, quiso ser especial.

      Como siempre, y el mejor de todos es el cernícalo, nuestro guerrero favorito.

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  7. Hola Carlos,

    vaya fotones que nos traes eh... Madre mía. Me gustan especialmente las últimas tomas de los más pequeños, que no por ello no son igual de hermosos que los grandes.

    Las escenas de riesgo por los aires impresionantes.

    Saludos al Linse de Bailén jejej.

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    1. Estos últimos tres días me lo he pasado pipa con la pequeña fauna, la verdad, y se aprende muchísimo intentando identificar los insectos en casa.
      Hombreeee, el linse tiene que estar a pie del cañón cuando ocurren esos lances territoriales, jejeje.
      ¡Saludos!

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  8. Buenas observaciones Carlos, gracias por compartirlas.
    Abrazos.
    Lolo

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    1. Gracias a ti por pasarte por aquí, Lolete, yo encantado de compartir las cosillas de Sierra Morena.
      ¡Un abrazo!

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  9. Maravilloso! el lance de la calzada con la culebrera. Veo que son aguerridas las calzadas.
    Un saludo Carlos!

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  10. Así es, estos días estamos comprobando su bravura, llegando incluso a lanzarse contra el águila imperial.
    ¡Saludos!

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