viernes, 28 de junio de 2013

Nuevas generaciones




Durante mi estancia en el pueblo de Cardeña (Córdoba), he estado bastante entretenido con las numerosas parejas de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) que anidan allí, tanto en torretas de las afueras como en la iglesia del pueblo, y es precisamente una de las parejas de la iglesia la que más juego me ha dado, al poder ver su nido desde mi balcón.
Todo empezó en diciembre, cuando una cigüeña fue la primera en llegar en medio del invierno, y el día 21 se le unió su pareja para darme una sorpresita. Justamente ese día empezaban mis vacaciones de navidad y me marché a mi casa, pero al volver me encontré que alguna otra aislada iba llegando y esperando a su parejita.






El 24 de enero, nuestra pareja protagonista se mostraba más cariñosa, y vi las primeras cópulas un día que bajaba por una cuesta al lado de la iglesia.






 Los meses siguientes supusieron la llegada del resto de ejemplares al pueblo, los mismos cortejos, crotoreos y cópulas; y la larga y monótona temporada con las hembras incubando sus puestas, por lo que apenas si se podía ver una cabecita blanca en el nido y no supuso interés fotográfico como para poner imágenes. Lo que sí merece enseñar fue el día que vi por primera vez a los pollitos en pie, el día 7 de mayo, con tres hermosos hijos a los que sus padres daban sombra y alimentaban con dedicación.





El 21 de mayo ya presentaban una mayor extensión de negro, indicando que sus primarias se estaban desarrollando a bien ritmo.




En junio, el día 6 concretamente, ya sí que se iba notando el cambiazo, estando muy crecidos, y manteniéndose más altos y erguidos sobre el nido.
El día 11 ya se parecían más a los adultos, crecían a ojos vista. En la segunda foto que ilustra ese día, podemos ver a uno de los progenitores dándoles de comer.






En cambio, hay otros nidos con más retraso. Una pareja que cría en las afueras tenía los pollos aún así de pequeños el mismo día de la foto de arriba, el 11 de junio.





La gran mayoría de fotos están tomadas a distancia como podéis ver, desde mi balcón, pero llegó el gran día en que tuve que acercarme a la iglesia al ver que los jóvenes estaban ya así de grandes y guapos.
Las fotos son de dos nidos distintos, pues al estar más cerca tenía mejor visibilidad.





 Pero ahora viene lo mejor, porque el motivo de mi interés fue que empezaban ya a practicar con sus magníficas y ya bien emplumadas alas, para fortalecer sus músculos y prepararse para los primeros ensayos de vuelo. Pronto serían unas voladoras tan excelentes como sus padres, pero primero había que prepararse a fondo.









Todo ello bajo la atenta mirada de los padres, siempre tan cuidadosos y solícitos de sus jovenzuelos.












Temía que pudiera acabar el curso sin llegar a ver sus primeros vuelos, pero llegó el gran día tras esas torpes pruebas. El día 25, justamente esta última semana mía, pude disfrutar de sus recién adquiridas habilidades. Se notaba que disfrutaban de ello, haciendo piruetas que no parecen propias de aves tan grandes y pesadas que normalmente planean con un tranquilo vuelo velero.
Si os fijáis, ya tienen el pico tomando un tono más rojo, desapareciendo el color negro propio de los pollitos.









Algunos adultos parecían querer darles el tostón en sus primeros vuelos, volando por encima de ellos con actitud de buscar bronca.
Es otra cosa interesante que he ido observando estos meses, el carácter tan pendenciero de esta especie. Se las tiene como todo un símbolo, algo normal con lo bonitas y emblemáticas que son, pero la verdad es que las cigüeñas son bastante macarras, y parece que les encanta pasar volando muy cerca de nidos ajenos para que sus ocupantes manifiesten con prontitud actitudes territoriales, e incluso se posan cerca con talante desafiante o directamente se molestan en pleno vuelo. ¡Les gusta la bronca!
También se ponen macarras cuando ven alguna otra ave planeadora, como buitres o águilas calzadas.





 Para acabar la entrada, voy a mostrar algunos de los otros jovenzuelos que se pueden encontrar en nuestros campos estos días. Pollos volantones de urraca (Pica pica), unos bulliciosos rabilargos (Cyanopica cyanus), un alcaudón común (Lanius senator) y un zorzal charlo (Turdus viscivorus).
Todavía queda por llegar la entrada final con las fotos de mis últimos días en estas tierras... ¡Hasta pronto!







10 comentarios:

  1. Bonita serie de las Cigueñas.Un abrazo

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  2. Que picado más alucinante el de la cigüeña, es una pasada, nunca había visto nada igual jaja. Con lo comunes que son y lo agradables que resultan de ver. No me canso nunca de ellas. Es una bonita dedicatoria a estas aves por tu parte. Muy guapas y guapitos todos.

    Saludos.

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    1. Yo tampoco había visto antes esas acrobacias en las cigüeñas, incluso girando y todo.
      ¡Así es! Serán muy muy comunes, pero gusta muchísimo verlas y son un regalo para nuestros pueblos y campos.
      Muchas gracias.
      ¡Saludos!

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  3. Hola Carlos,

    una entrada completísima. Yo ando preparando una parecida pero mucho más corta y con muchas menos fotos. Tú has sido más persistente y tienes una buena diversidad de tomas. Por lo que veo están algo más avanzados por ahí abajo que por aquí. Vaya cómo han puesto el tejado... blanco blanco jeje. Las de aquí directamente a la calle así que la gente pasa mirando hacia arriba jeje.

    Buena serie, un saludo!

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    1. Éstas ya mismo dejan el nido, se iban posando en tejados cercanos y llegará el momento en que no vuelvan.
      Ya vi que también estáis disfrutando mucho de las cigus de Quintanilla. Conociéndote, seguro que no tardas fotones de sus primeros vuelos.
      Me dijeron que las beatas protestaban el año pasado por el "blanco" que disparaban ante la iglesia, jajaja.
      ¡Saludos!

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  4. Vaya entrada entrañable me ha encantado. Todo un seguimiento a estas aves que son el alma de nuestros pueblos. Grande Carlitos
    Saludos linse y a disfrutar de las vacaciones

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  5. Muchas gracias, Jeroncho. Son muy entrañables como dices, daban mucha vida al pueblo en primavera y me gustaron muchísimo esos primeros vuelos, las seguí con mucho entusiasmo.
    ¡Las vacaciones del linse empiezan bien!

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  6. buen trabajo de seguimiento,muy bien documentado,por aqui hay tantas que empiezan ha ser un problema,un saludo

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    1. Muchas gracias. Imagino que estarán los vertederos llenos de ellas junto a las gaviotas, con el problema sanitario que conlleva...
      ¡Saludos!

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