domingo, 9 de junio de 2013

La extensión de las buitreras de Fuencaliente




En una entrada anterior, aquí si pincháis para verla o recordarla, fui a conocer las pinturas rupestres de Peña Escrita en el término de Fuencaliente (Ciudad Real), y vi una pista cerrada al paso de vehículos que me resultó muy interesante, por lo que me propuse ir a conocerla algún día.
Así ha sido. Tras una primera toma de contacto un día al volver del Monte Abulagoso, acabé yendo dos días más al ver el potencial tan maravilloso de la zona... Es por ello que algunas fotos son distintas al pertenecer a una tarde de cielos grises y nublados.

Antes de nada, quiero recordar que se llega hasta aquí subiendo desde Cardeña en dirección a Puertollano, y en poco tiempo estaremos pasando al lado de Fuencaliente y viendo la señalización de las pinturas rupestres a nuestra derecha. Una vez allí, sale una pista forestal a nuestra derecha, que es la que he seguido, yendo nuevamente por la derecha al encontrar una bifurcación.

Vamos bajando allí por donde un arroyo se encajona, viendo ya desde lejos a los buitres leonados (Gyps fulvus) posados en los riscos o volando en formación como aviones de combate.










Aquel día que sólo me asomé a conocer el terreno pensé que sería un dormidero, porque no vi más de 10 ejemplares, pero los otros días ya he visto que es una buitrera con todas las de la ley y dos lugareños me han comentado que se trata con seguridad de una expansión de la gran colonia de cría que hay en Fuencaliente.
Desde luego tiene todos sus elementos, incluyendo los típicos vecinos como chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) y alimoches (Neophron percnopterus).
Si ampliáis la foto de abajo, veréis algunos buitres sobrevolando los peñascos. 





El camino empieza a ascender al lado de la buitrera mientras tenemos atrás unas vistas tan maravillosas como las de la foto de arriba. Al subir, nuestro sendero rodea los peñones y podemos seguir disfrutando de sus habitantes. Una de las chovas apareció de pronto hostigando a un pobre alimoche, impresionándome con una pasmosa agilidad que raramente muestran estos tranquilos carroñeros. He visto algún alimoche las tres veces que he ido, y uno de ellos era un juvenil para alegría mía (última foto), comprobando que la población de este buitre sabio en la zona goza de buena salud.







También hay golondrinas dáuricas, en lugar de los típicos aviones roqueros que hay en toda buitrera, y apostaría a que el halcón peregrino anda por aquí... desde luego me han confirmado que crían en la buitrera principal, y no les faltan presas apetecibles como estas dos palomas torcaces (Columba palumbus) de vigoroso vuelo, para cuya persecución han evolucionado con tanta maestría:




Las amplias vistas al valle dan mucho juego para avistar otras aves planeadoras, como por ejemplo un abejero (Pernis apivorus) que apareció en solitario el día 9 de mayo, ejemplares juveniles de águila imperial (Aquila adalberti) a los que he visto tres veces, o las culebreras (Circaetus gallicus).
Otras rapaces que he avistado fueron: milano negro, águila real, buitre negro y águila calzada.







Aprovecho para reiterarme en las preciosas vistas serranas, cuando las alturas se despejan en vegetación y podemos disfrutar de la inmensidad y soledad de Sierra Morena.





Estos senderos rocosos y arenosos son muy propicios para observar invertebrados. Las mariposas como la sofía (Issoria lathonia) y la saltacercas (Lassiomata megera) tienen la agradecida costumbre de posarse sobre el suelo, incluso con las alas abiertas, y también es fácil encontrar licénidos como la manto bicolor (Lycaena phaleas).






En este mundo en miniatura no faltan los peligrosos predadores, podemos dar gracias de que algunos de ellos no sean de nuestro tamaño. Uno de ellos es la cicindela (Cicindela campestris), con su vertiginosa velocidad que la hace difícil de fotografiar hasta que para; dicen que su velocidad es tan exagerada que debe parar de vez en cuando para poder asimilar dónde va.
También son terribles las llamadas moscas asesinas (Laphria marginata), el terror en la supervivencia a pequeña escala.
Con el saltamontes de la última foto no sé decir la especie, pero merece salir también.







Seguro que este collado sigue dándome alguna sorpresa... ¡ojalá que sean los halcones peregrinos!
Para acabar, una curiosidad. Ni más ni menos que una caja nido puesta por el ya desaparecido ICONA, las cosas que uno se encuentra en el monte.





10 comentarios:

  1. Buen reportaje de estas Buitreras.Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Desde luego es que no hay territorio que se te resista. Como campeas macho piernas de acero. Increible la de lugares que te pates y conoces asi como increible es también la riqueza mediambiental que atesora tu región. un placer poder conocerla gracias a tus magníficas entradas amigo mio. Saludos linse

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las patas al menos sí parecen de acero, porque la panza es otro cantar, jajajajaja.
      Es un gustazo ver que os guste mi tierra, y aún tengo muchos amigos serranos que ir enseñándoos.
      ¡Un abrazo de linse!

      Eliminar
  3. Hola Carlos,

    una salida muy interesante. Esa buitrera no está nada mal para los leonados y las vistas impresionantes. Las fotos de los pequeñines muy chulas. Ahora que he visto la caja-nido del ICONA me ha venido a la mente un buitre anillado que vimos Lolo y yo aquí que llevaba una anilla metálica del ICONA, y eso que ya dejó de trabajar hace años...

    Salu2.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ah, sí! Recuerdo la anilla, hay que ver los recuerdos de infancia que traen esas cosas, como cuando alguna vez me he encontrado fuentes en la sierra con la inscripción del ICONA.
      Seguiremos enseñado en mundo de los pequeños y el de grandullones del aire.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  4. Desde luego los sitios que patean son la releche. Debe ser una pasada hacer una de esas salidas y disfrutar de esas espectaculares vistas, de sus olores, sonidos y de todo el bicherío que albergan.
    Esa buitrera promete, me gustan mucho las fotos del micromundo.
    Un abraso linse!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así mismo, Ramón, es como lo dices. El olor a romero y lavanda, los reclamos de los páridos y de las chovas, el calor mediterráneo, los colores del monte y la inmensidad del horizonte...
      Pues tengo muchas fotos de micromundo acumuladas, ya verás.
      ¡Un abrazo de linse!

      Eliminar
  5. Bonito paisaje el de tu tierra y que paseos te das mas buenos .
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Ángel, me alegra que te guste mi tierra.
      ¡Saludos!

      Eliminar