martes, 21 de mayo de 2013

Viaje al terruño. 2ª parte: de las lagunas al castillo




Estos días se me acumula bestialmente la cantidad de fotos de salidas serranas, de visitas al Guadalquivir... y las del terruño, a las que estoy dando prioridad para poder seguir poniéndoos al día con ese pedazo fin de semana que pasé gracias a Jero.

Ya sí puedo pasar a relataros el sábado 11 de este mes, único día que pasé allí íntegramente, y por tanto lleno de observaciones y vivencias. Por la mañana no pudo acompañarme mi anfitrión, muy a su pesar porque el trabajo no se lo permitió, pero fui junto con su hijo Jorge (un gran guía de su tierra) a conocer ese complejo lagunar que tantísimas ganas tenía de ver.
Primero hicimos una parada junto a la iglesia del pueblo por si los cernícalos primilla volvían a dar espectáculo como la tarde anterior, pero los pillamos bastante tarde y estaban ya volando más bien hacia los campos, y a quienes sí pillé mejor fue a la pareja de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) junto a los vertiginosos vencejos comunes (Apus apus).
En las fotos veréis a la hembra primero, seguida del macho.







Antes de llegar a las cercanías de las lagunas ya tuve una gratísima sorpresa, cuando vi por primera vez una especie nueva para mí: la canastera común (Glareola pranticola). Estas aves semejantes a grandes golondrinas volaban muy bajo y reclamando sin parar, bajé del coche a hacerles unas fotos y apareció el motivo de su alboroto, porque estaban atosigando a un precioso macho de aguilucho cenizo (Circus pygargus).
El aspecto de las canasteras, semejantes a golondrinas o charranes con su airosa constitución y grácil vuelo, no debe hacernos olvidar que hablamos de un ave limícola, que luce comportamientos como el de las avefrías cuando expulsan a las rapaces; así como ese método defensivo tan usado por los chorlitejos, consistente en fingirse con un ala herida sobre suelo para alejar el peligro de su nido (nidifican en el suelo).









Mucho más habituales para mí son las cogujadas comunes (Galerida cristata), que sin embargo merecen salir en esta entrada por la cantidad de veces que se dejaron afotar desde bastante cerca.






Llegamos al humedal, las lagunas de La Albuera, donde Jero consiguió que construyeran dos observatorios a raíz de las interesantes especies que allí se pueden disfrutar (las del cartel son sólo un ejemplillo, como ahora después vais a ver).





 Fue allí justamente donde tuve la segunda novedad del día, ya que hasta el momento yo no había visto nunca un fumarel cariblanco (Chlidonias hybridus). Bueno, en realidad nunca he visto ninguna especie de fumarel, pero al cariblanco le tenía especiales ganas y fue una gozada ver sus vuelos de charrán y sus lances de pesca, lanzándose al agua repetidas veces, y llevando uno de ellos una presa tremendamente grande (ése tenía ya comida y cena).













Desde el observatorio se veía mucho a las fochas, algunas de ellas con pollitos ya, pero lo que más me gustó fue la presencia de bastantes somormujos lavancos (Podiceps cristatus), que incluso hacían danzas nupciales, y una pareja de ánades frisos (Anas strepera) que llegó de pronto.  También pasó volando una pareja de patos cuchara, pero muy lejanos y de manera casi fugaz.





Este enclave me permitió alguna que otra foto de pequeña fauna, que ya sabéis que es algo que me gusta mucho en estos meses. Como por ejemplo las carralejas, este desconocido (para mí) escarabajo y una pareja de libélulas en plena faena.






En esto también incluiré a los numerosísimos sapos corredores (Bufo calamita) que estaban por todas partes, con un tamaño minúsculo tras haber superado recientemente el estado larvario.





Hablando de los sapos, hubo alguien que se entretuvo especialmente con ellos, y allí estaba tratanto de fotografiarlos con su macro muy sufridamente, sin parar quietos. Ese alguien era ni más ni menos que Ramón Suárez, que vino con Silvia a pasar el día con nosotros.




 Juntos disfrutamos de más especies; como las garzas reales (Ardea cinerea) de vuelo pausado, un bando de espátulas (Platalea leucorodia) junto a garcetas comunes (Egretta garzetta), las avefrías con sus reclamos como de juguete de feria, las cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) y las alborotadoras cigüeñuelas (Himantopus himantopus).
También había un archibebe común y se escuchaban reclamos de avetorillo.















Después de una buena comida con muchas risas, probamos otra vez un poquito con la colonia de primillas aunque no fuese la mejor hora (Ramón les tenía ganas). Nuevamente tuve mi ración de vencejos junto a las dos especies de cernícalos, porque esta vez sí me llevé una foto de cernícalo primilla (Falco naumanni) más aceptable que las de la mañana.
Así de paso podéis hacer la comparativa entre machos de ambas especies.






Dimos un buen paseo por el campo viendo a las cogujadas, trigueros, alcaudones, abubillas, etc... para llegar al pie de la Sierra de Monsalud, donde anida el poderoso búho real y del que encontramos las evidencias de su depredación (huesos y una gran egagrópila) mientras nos sobrevolaba el águila calzada (Hieraaetus pennatus).






Tras despedirnos de Ramón y Silvia, nos dirigimos a ver el castillo de Nogales, con las espectaculares panorámicas que ofrece su situación de atalaya.







Antes de regresar por la noche, estuve viendo el lugar donde Jero le hace sesiones a su amigo el ratonero, y me enseñó esta letrina donde una gineta acude todas las noches a hacer sus necesidades.




Hubo otras interesantísimas observaciones que no tienen foto: el gavilán en el pantano, los chotacabras atrapando insectos a la luz de los faros y la lechuza que salió volando en completo silencio de su guarida en el agujero de una casa (momentazo increíble).
Muchas veces me despido con una imagen de la luna, pero esta vez harán los honores el castillo en el ocaso y el cielo nocturno del terruño (tras unas clases sobre cómo hacer fotos nocturnas).

La próxima vez os presentaré a más habitantes extremeños, porque el domingo dio muchísimo juego, ya lo veréis...





14 comentarios:

  1. Hola Carlos,

    grandes observaciones, grandes fotos y sobre todo gran compañía. Pajarear por el Terruño tiene que ser lo más, y si encima tienes a los mejores guías pues ya es lo más. Debió ser increíble salir junto a Jorge a campear...

    Muy chulas las fotos, la canastera y el cenizo me gustan mucho.

    Salu2.

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    1. Faltó Javi para que todo sea grande, jajajaja.
      Chorradillas aparte, fue un campeo chulísimo, y el momento con las canasteras ahuyentando al cenizo fue muy chulo al margen de que me proporcionó fotos a muy buena distancia.
      ¡Saludos!

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  2. Buaaah Carlos!!
    Se ha hecho larga la espera pero ha merecido la pena, ahora toca esperar a ver lo que me perdí el domingo.
    La verdad es que se hizo muy cortito pero fue super intenso y lo pasamos de lujo (como siempre que nos hemos juntado ;) ).
    Menuda colección de fotos y momentos, hasta salgo yo tipo militar (menos mal, creí que iba a salir metido en la poza jejeje).
    Al fin comprendes esos dos dichos: el terruño nunca defrauda y lo mejor está por llegar.
    Da gusto ver el terruño en tu blog con tus fotos y comentarios.
    En la nocturna has fotografiado (imagino que sin querer) la constelación de Lira con la estrella Vega (la segunda estrella más brillante del hemisferio norte y la quinta del cielo nocturno) está bastante cerca, a 25 años luz y fue la estrella que marcaba el norte sobre el año 12.000 antes de Cristo y lo volverá a marcar sobre el 13.727. Ya no te aburro mas!!!
    Un fuerte abraso Linse!!

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    1. Normal que te guste la entrada, saliendo tú de fotógrafo del National Geographic cuerpo a tierra, jajaja. Aunque a mí sí que me gustó mucho la que tú pusiste de los sentinelas de la naturalesa, quedó muy natural.
      La foto nocturna fue totalmente al azar, para que Jero me empezara a enseñar cómo se hacen, pero el dato es un pasote, joer cómo controlas...
      Ya tendremos más quedadas "emosionantes".
      ¡Un abrazo, sentinela del espasio!

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  3. Joder carlitos cada entrada tuya sobre el terruño no hace más que emocionarme. Que momentos pasamos ese día. La sorpresa de Ramón y Silvia a pesar de la bronca. El momento baño en la poza y que decir de esos minutos bajo las estrellas......ufff sin duda recuerdos que me hacen muy feliz. ya estoy deseando ver el desenlace. Como te dije pelos como escarpias.

    Un fuerte abrazo amigo mio.

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    1. Esa pozaaaaaaa, que ya tenía Ramón temor de que saliera su foto metida en ella, jajajaja, y yo al menos me remojé bien las greñas.
      ¿Sabes? Ahora veo tu blog como a un viejo amigo desde que he visto en persona tus escenarios.
      Por la noche es que no podía ser más de escena de película o serie, viendo incluso a la dama blanca antes de irnos al campo y hacer las fotos nocturnas.
      No tardará en salir la entrada del último día, que fue otro pasote y un auténtico broche de oro.
      ¡Un abrazo!

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  4. Grandes capturas al cual mejor.Un abrazo

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    1. En el terruño de Jero es difícil no conseguir alguna buena imagen, es un filón.
      ¡Saludos!

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    1. La verdad es que los tres días fueron un pasote, pocos findes así he pasado en mi vida.
      ¡Saludos!

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  6. Buen fin de semana que pasaste ,y como siempre en el terruño gran cantidad de especies .Despues de ver la de el vencejo lo intente y me resulto muy dificil sacar una foto decente .
    Un saludo

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    1. Sacar fotos de vencejos es tan frustrante como entretenido, y encima es un entrenamiento estupendo. Espero no tardar en enseñaros algo con los vencejos reales.
      ¡Saludos!

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  7. El lance pescador tuvo que ser...bufff. A esos podríamos tener la suerte de verlos en un par de semanas, o a alguno de sus primos.
    Imagino que te haría muchísima gracia el ruidito de las avefrías, je, je.

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  8. Es un pasote verlos tirarse a pescar tras haber estado volando como si flotaran.
    El ruidito ridículo de las avefrías vaya si me hizo gracia, tanto que me empezaba a partir de risa cada vez que lo oía (fijo que me crees).

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