jueves, 4 de abril de 2013

Primavera en los valles de los ríos Yeguas y Arenoso




Tremendos días de lluvia los que estamos teniendo, aunque los elementos nos conceden alguna tregua. Como por ejemplo el lunes pasado, día que lució espléndido si pasamos por alto algunos breves chubascos aislados.
Así fue como me decidí a visitar un par de sitios que me estaba reservando para la llegada de la primavera y poder disfrutarlos con más fundamento. El primero de ellos es el valle del río Yeguas, al que se accede desde Cardeña por el llamado sendero de Madereros, donde vi una cigüeña blanca (Ciconia ciconia) que me dejó muy claro lo que piensa de mis fotos (en la segunda imagen).






En este camino, que discurre entre dehesas ganaderas, encontré unas estivales muy esperadas por todos los que gustamos de salir al campo: los hermosísimos abejarucos (Merops apiaster). Son en verdad un toque muy alegre, con sus llamativos reclamos, sus vuelos tan ágiles y (sobre todo) esos colores tan bonitos que parecen más propios de latitudes tropicales.







Llega un momento en el que los encinares dan paso al más puro monte bajo mediterráneo, mientras el terreno va descendiendo hacia el río que hace de frontera natural entre las provincias de Córdoba y Jaén.





No es nada raro avistar buitres leonados, pero uno de los bandos resultó de ser de milanos negros (Milvus migrans) en su viaje migratorio. Y no sólo eso, también pululaba por allí su primo el milano real (Milvus milvus), un ejemplar solitario que desapareció de mi vista tan pronto como lo vi.






Curioso contraste ver un invernante como el milano real junto a una estival típica como la culebrera (Circaetus gallicus), aunque no es la primera vez (mirad esta entrada).
Las culebreras de esta zona estuvieron todo el rato muy alejadas, como por ejemplo este ejemplar haciendo sus típicos cernidos de caza sobre un cerro.






Antes dije que es fácil ver buitres leonados, y tampoco son precisamente difíciles de encontrar los buitres negros (Aegypius monachus) con su inmensa y oscura silueta escudriñando las serranías.







En las dos visitas previas que hice este invierno pude ver individuos juveniles de águila imperial, y no me extraña nada viendo la abundancia de su presa por excelencia: el conejo de monte (Oryctolagus cuniculus).





En las fotos de paisaje ya habréis comprobado que el arbolado es disperso y de poco porte, siendo mucho más abundante el matorral mediterráneo que ahora mismo está en plena floración. Sirvan de ejemplo el romero y el cantueso.







El segundo valle a visitar fue el del río Arenoso, del cual se tienen unas buenísimas vistas desde la carretera vieja que va a Montoro. Este sitio lo descubrí yendo a ver ciervos en una zona donde suelen estar al atardecer, por lo que siempre tuve poca luz al llegar donde se tienen las vistas del valle. Esta asignatura pendiente ha sido colmada al fin, mirad vosotros mismos la espectacular panorámica.





Estando allí, absolutamente relajado con el calorcito del sol y el trino de las avecillas, era sobrevolado de cuando en cuando por un águila calzada (Hieraaetus pennatus) que mostraba su evidente falta de vértigo al tomar tantísima altura sobre el enorme valle.






Vuelvo a las culebreras, porque un ejemplar estuvo volando por las laderas a menos distancia que las que vi en el río Yeguas. Durante el invierno he echado muchísimo de menos a estas dos rapaces estivales, y verlas volando al mismo tiempo ha sido un gran placer.
Por fin vuelvo a disfrutar del típico vuelo de caza de la culebrera, suspendida frente al viento como una cometa de robusta cabeza, mirando hacia abajo con las patas colgando.






Hubo un momento en el que se precipitó en picado al ver algún reptil, y tuve un subidón al creer que la vería luchar contra alguna serpiente y luego observarla marcharse con el ofidio en el pico... pero lamentablemente falló el lance.









En el camino de vuelta vi un lejano puntito volando de una forma inconfundible, tenía que ser un accipiter...
Y así era: una hembra de gavilán (Accipiter nisus).




Compensaré una foto tan nefasta con las mejores imágenes que he conseguido hasta ahora de cigüeña blanca. Fue al llegar a las proximidades de Cardeña.








Nunca llueve a gusto de todos, y no pocos decimos que es un poco excesivo ya, pero tanta lluvia estará encantando a los anfibios. Por desgracia algunos acaban mal, como esta salamandra y este sapo.





Otras especies interesantes observadas fueron:

- Buitre leonado.
- Mochuelo.
- Pito real.
- Collalba gris (macho con plumaje nupcial).
- Abubilla.

Y sin olvidar un dato fenológico que no incluí en la anterior entrada: la semana pasada ya empecé a oír el reclamo de los autillos en los encinares.

La nota final la daré con el tono primaveral que están tomando unas plantas características de la zona. 
La floración de la jara blanca y la jara pringosa, y los robles melojos empezando a vestirse con nuevas hojas verdes. Ya está aquí el período estival lleno de vida.











14 comentarios:

  1. Pues por aquí oootra vez que vuelve a nevar, asi que esos autillos que ya andan por ahí van a tardar un tiempo en atrevese a subir p'acá, igual que el año pasado (qué asco de tiempo!!) y supongo que con los pocos abejarucos que crían cerca de mi pueblo pasará lo mismo.
    Como siempre atento en tu blog a las últimas noticias fenológicas, jeje, ya dirás cuando vayan llegando los colirrojos reales y los cerrojillos ;)
    Salu2

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    1. ¿Más nieve ahora? Joer...
      Ya se animarán a subir en cuanto el tiempo les dé tregua, a llenar las noches con sus notas.
      Ahí van unos datos fenológicos más: collalba rubia, lavandera boyera, chorlitejo chico y cigüeñuela.
      ¡Saludos!

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  2. Vaya cantidad de especies y paisajes mas bonitos , por alli si que ha llegado la primavera , aqui seguiremos esperando a que mejore el tiempo y empiecen a subir , tengo ganas ya de ver a los abejarucos.
    Un saludo

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    1. Ahora sí que se nota, se ha resistido pero llegó al fin. Pronto tendréis a los abejarucos burgaleses.
      ¡Saludos!

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  3. Muy guapas Carlos!!! Esa culebrera.... mándanos para arriba a los abejarucos!!!! jaja. Un abrazo!!!

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    1. ¡¡Gracias!! Te mando un puñado de abejarucos y unas pocas culebreras para Invernalia, venga.
      ¡Un abrazo!

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  4. Que vistazas tuvimos aquel día del valle del río Arenoso al atarceder, una pasada. Ojalá llegue pronto el buen tiempo, ya va siendo hora. Mientras algunas plantas ya están preciosas, como las jaras que pones.. aquí ya están floreciendo los tomillos y las genistas.

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    1. Ese día vimos el valle bien guapo, vaya. Ya sabes que tenía pendiente verlo a la luz del día y en primavera, jejeje. Lo próximo será la vista de Montoro.
      Y también me recuerda sacar alguno de los campos son sus alfombras floridas. Ya mismo tienes también el tapiz florido por allí, aunque tarde un pelín más.

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  5. Impresionante carlitos como siempre, es un placer leer tus aventuras e imaginarse cada una de tus salidas. tengo ganas de ver ya al terruño por tu blog. ya prontito. Un saludo y muy chula genio. Un abrazo

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    1. ¡Gracias! Y yo aún más ganas de ver el terruño con mis ojos, y olerlo, oírlo y sentirlo; viendo los vuelos de primillas y abejarucos, mirando a los ojos al duque de la noche y disfrutando del trasiego de las acuáticas.
      ¡Un abrazo!

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  6. Para la próxima nos llevas al río Yeguas, menudo lugar, ¿eh?. Por no hablar del Arenoso, es increible.

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    1. Seguro que os gustaría mucho, pese a que el camino de vuelta tiene mucha parte cuesta arriba. Merece la pena asomarse a esas vistazas y dejarse sobrevolar por sus habitantes.

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  7. ¡Menudas escapadas te pegas pájaro! que pasada de lugares, imagino que el silencio roto por los sonidos de la naturaleza debe ser todo un espectáculo.
    Has sido el primer "pajarero" tanto en ver como en subir fotos de los abejarucos.
    Una pena que fallase la culebrera al cazar, fijo que pronto pillas uno de esos lances.
    Las fotos muy guapas, tanto como la entrada.
    Un abrazo!!

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    1. ¡Ahí le has dado! Disfruto muchísimo cuando lo único que se oye es el sonido del río, el viento y los cantos de los paseriformes.
      No estoy muy seguro de si los vio otro de los pajareros antes que yo, no me acuerdo ahora, ups. Lo de la culebrera es algo que estoy deseando desde el año pasado... no es posible que aún no haya pillado a ninguna llevando la presa en el pico, joer.
      ¡Un abrazo!

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