lunes, 4 de marzo de 2013

Buitrerío en Sierra Madrona




Aquí estoy de vuelta de mi visita a Monfragüe durante la FIO de este año (la primera a la que asisto), un viaje impresionante a pesar de que el tiempo no acompañara, porque los avistamientos fueron de categoría y la compañía sobresaliente.
Tengo cosas por enseñar, por supuesto, pero antes tengo pendiente esta entrada del pasado viernes en la sierra, y es que la vivencia de aquel día bien merece ya su entrada porque fue un auténtico espectáculo natural.
En la foto de arriba veis un trozo de ese vasto escenario que es Sierra Madrona, esa porción de Sierra Morena dentro de territorios manchegos que pertenecen a Ciudad Real. Intuyo que se convertirá en mi zona de campeo durante la primavera, a tenor de las especies avistadas, sin olvidar que el medio serrano es donde yo me siento como pez en el agua.

En breves escribiré una entrada presentando bien la zona, pero hoy os haré un anticipo con las importantes colonias de buitres que alberga. Lo común sería observar muchos buitres leonados (Gyps fulvus) acompañados por unos pocos buitres negros (Aegypius monachus), pero estos últimos tienen aquí unos efectivos realmente numerosos como he podido comprobar. De hecho, me centraré en ellos en la entrada, por lo poco habitual que resulta.
Cuando llegué el viernes a una zona determinada, vi muchos de estos necrófagos volando bajo sobre un cerro, y me sorprendió comprobar que los doce primeros ejemplares que vi eran todos negros. Conforme iba caminando por el bosque me llegaban a sobrevolar por encima de las copas de los pinos, y en trozos despejados de la foresta era un placer ver aparecer de pronto a estos gigantes de los cielos a pocos metros de altura.












Llegando a un cortafuegos gocé de vistas más amplias y fue cuando divisé al alimoche de la anterior entrada. Sus parientes grandullones seguían cicleando y descendiendo por la ladera, pareciéndome sospechosa la baja altura a la que volaban, ya me empecé a oler lo que podía ocurrir... y fue entonces cuando oí un jaleo de alas a mis espaldas y me encontré con esto bajando desde lo alto del cerro.









 Si antes los había estado viendo de cerca... esto ya fue el colmo, una experiencia maravillosa el tener a poquísimos  metros esos casi tres metros de envergadura pasándome a escasísimos metros de distancia, por encima y por los lados, remontándose en torno a donde yo estaba mientras me volvía loco sin saber ya a dónde mirar. Con estas aproximaciones se distinguen perfectamente los grupos de edad (los jóvenes son más oscuros y tienen la cabeza más emplumada).









Conforme estos prospectores del monte seguían tomando las térmicas para seguir a sus congéneres, subí a la cima y encontré lo que había congregado a tantísimo pajarraco. Ni más ni menos que uno de esos lugares donde los cazadores dejan los despojos y partes no aprovechables de las monterías, ya os podéis imaginar el olor (aunque los que hacéis carroñadas lo conocéis mejor).









Viendo rincones tan tranquilos y bonitos como el de esta foto, nadie diría que el olor de la muerte volara tan cerca...
Tampoco podía yo imaginar que me iba a poner las botas de ver buitres negros justo un día antes de ir a Monfragüe, cosas curiosas de la vida.






21 comentarios:

  1. Hola Carlos,

    esta entrada me es más familiar. Ver tantos buitres juntos es algo a lo que ya me he acostumbrado, pero los buitres negros por aquí son algo más especial, son muy escasos y, aunque cada vez se ven más, siempre es especial poder ver uno y mucho más poder afotarle.

    No paras quieto ni a escasas horas para ir a la FIO eh... jejeje.

    Salu2!

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    1. ¡Esto es lo vuestro! Yo he visto el final, pero en Quintanilla habéis disfrutado el proceso enterito y no puedo ni imaginármelo.
      Tenía que aprovechar el viernes libre con buen tiempo que pillé, jaja.
      ¡Saludos!

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  2. Joder Carlitos, hazme caso hombre ese lugar es un filón. Aprovechalo. peazo entrada el acercamiento a esos negros, negrísimos es brutal. Un placer haber compartido el finde y el pajareo contigo. Bueno el chorizo de ciervo. Sin duda tu capacidad de amuleto humano nos sirvió para poder disfrutar más del finde. Saludos amigo mio. ojalá nos veamos pronto

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    1. Ya voy pensando en buscarme un colaborador para llevar comida allí arriba, lo que puede dar de sí eso...
      Lo mismo digo, ha sido un auténtico gustazo compartir salidas pajareras y charlas, y espero que nos veamos dentro de poco por el terruño o mis serranías, haciendo avistamientos chulos y sacando fotos normalitas.
      ¡Saludos!

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  3. Madre mía Carlos que buitrada en esta entrada!! jajajaja
    Eres el explorador de las sierras andaluzas!!! madre mía menudas rutas que estás descubriendo. Ya mismo veo tu nombre en las guías de ecoturismo de la Junta de Andalucía!!!
    Oye, fotones de buitres negrooos!! Qué ganas tengo de pajarear contigo por esos lares amigo!!

    Un abrazote!!

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    1. Igual un año aparezco yo en los stands de la FIO representando mi tierra, jajajaja.
      Ya sabes, aquí estás invitado a pajarear cuando quieras, vamos a disfrutar igual o más que el día de las perdiceras.
      ¡Saludos!

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  4. Ver llegar a los buitres a tan baja altura debe de dar un poco de miedo...rezarías y todos, je, je.
    Seguro que tienes más oportunidades de fotografiarlos, conociendo eso...Ojalá que también posados.

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    1. Estaba completamente flipando cuando los vi, más bien, ufffffffff.
      Ojalá pille un buitre negro posado, me quedaría a cuadros (como si no me conocieras ya).

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  5. Madre que de buitres, y que de ellos son negros!! Ya sabes, a volver y si se puede a hacer una espera en el sitio ese que huele "tan bien".
    Salu2

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    1. Increíble, es la primera vez que veo tantos buitres negros juntos (lo que hacen las ganas de comer).
      Estaría interesante encontrar la manera de hacer aguardo en la zona olorosa y perfumada.
      ¡Saludos!

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  6. BJoder, entre jero, lolo, y tú, vais a hacer que me cambie a nikon y tanrom. Pedazo de entrada. Un placer conocerte en persona en la fió, y compartir tarde pajarera en el salto,
    Un abrazo,
    Javi

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    1. El tamron lo tengo, pero yo soy de Canon, no soy del lado oscuro, jejejeje.
      Igualmente digo, encantado de conocerte, charlar y pajarear, la primera de muchas más.
      ¡Saludos!

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  7. Teacher muy buena entrada,lo que me has dicho...valla fotos de los buitres negros.jejeje.........Ya puedes mirar mi última entrada en el blog.

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    1. ¿Lo ves? Había una barbaridad de buitres negros, nunca vi tantos juntos.
      Voy para allá.

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    2. Yo tampoco, alomejor lo maximo que he visto han sido 6 o 7 pero no tantos como ahí.

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  8. un sitio que promete sin duda! ademas de precioso para meter algun paisaje que otro....
    Entre tu y yo......jamas he visto un Buitre Negro,,,,,,,
    Saludos camperos!

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    1. Y tanto, ¡promete mucho! Justamente me llevé también bastantes fotos de paisajes ese día, jejeje.
      Pero al que sí has visto es al quebrantahuesos, con las ganas que le tengo a ese bicho...
      ¡Saludos!

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  9. Menuda buitrada Carlos y menudo acercamiento.
    Verlos así de cerca y escuchar sus aleteos acojona ¿verdad?.
    Yo he comprobado ese olor del que hablas un día de calor... al final se te olvida con el espectáculo visual y sonoro que nos regalan los buitres.
    ¿Porqué no te animas a poner las fotos más grandes?
    Un abrazo!!

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    1. Pues si te digo la verdad, lo que sí me ha dado respeto a veces ha sido con los encuentros cercanos con las grandes águilas, jajaja, que con la mala leche que tienen...
      Ya conoces ese olorcito tan rico y aromático, mmmmmm. Ya he probado a aumentar fotos, a ver qué tal.
      ¡Un abrazo!

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  10. Carlos menudo susto te llevarias cuando los buitres levantaron vuelo jajajaja, como le alegro de que hayas encontrado ese sitio y ademas con tanto buitre negro, todo un tesoro, cuidalo y afotalo.
    Abrazos,
    Lolo

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    1. ¡Bastante! Cuando "de la nada" salió todo eso, pfffffffffff. Ese sitio es un filón como dice Jero, y ver tantos buitres negros es un tesoro como muy bien dices, un lujazo.
      ¡Un abrazo!

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