jueves, 21 de febrero de 2013

Otra de acuáticas en el Guadalquivir




Vuelvo a mostrar unas cuantas imágenes de las aves ribereñas en la zona de los Sotos de la Albolafia en Córdoba capital, que se me pueden ir acumulando mucho a este paso.
Voy a empezar por mi ejemplar preferido de garza real (Ardea cinerea) de entre los muchos que allí hay, posando de maravilla para la cámara mientras aguarda pacientemente como una escultura de mármol a intentar atrapar a algún pez desprevenido, o incluso sacudiéndose el plumaje con coquetería como si supiera que está siendo retratada.










También hoy, por supuesto, le voy a dedicar espacio a la otra estrella del lugar. O las estrellas, mejor dicho, porque son una pareja: los calamones (Porphyrio porphyrio) que suelen comer cerca del puente de San Rafael.



Esta primera foto es de una tarde en la que llevaba ya un poco de tiempo sin verlos, debido a que la crecida del río por las abundantes lluvias dejaron bajo el agua esas isletas de carrizos donde ellos suelen buscar brotes tiernos. Pero el cauce volvió a dejar asomarlos de nuevo y así poder disfrutar de nuevo de los intensos colores de esta ave emparentada con aves negras como la gallineta o la focha.




Estas otras imágenes pertenecen a otra tarde diferente, con la hora más avanzada y menos luz, pero con la satisfacción de tener a la pareja junta al alcance.







Otro día se encontraban desde el lado opuesto del puente, donde más pega el contraluz, pero dando imágenes curiosas junto a una gallineta (mirad la diferencia de tamaños) y nadando como patos.






Un cormorán grande (Phalacrocorax carbo) y una lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) tuvieron la misma idea y se dieron un buen baño, cada uno a su estilo particular.










De entre el repertorio de imágenes cordobesas que he reunido, elijo hoy la Plaza del Potro para poner punto y final a esta entrada, hasta que vuelva a contar algo de Córdoba entre otras entradas más serranas.



10 comentarios:

  1. Aunque tú odies a los pajarillos y en esta ocasión lo has dejado para lo último...las fotos del baño de la lavandera me parecen geniales, je, je.

    Curioso lo grande que llega a ser el calamón en comparación a sus "primos", cualquiera lo diría.
    Y dentro de un par de semanas seguro que ya empiezas a ver mayor cantidad de martinetes y alguna más en paso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los odio porque me vacilan y no se quedan quietos para las fotos. Ya viste al trastear mi cámara que me entretuve mucho con la lavandera, ehhhhh.
      Los calamones son en verdad grandotes, por algo los llaman "gallina de pantano" en inglés. Ojalá que haya alguna sorpresota como las garcillas cangrejeras, uffffff.

      Eliminar
  2. Quien pudiera pillar esos calamones carlos. Madre con las ganas que les tengo. Me parece que no solo rapaces es lo tuyo....que jodio. Un abrazo, nos vemos pronto

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que en realidad tienes por ahí algunas de esas fotos "normalitas" tuyas, ¡que nos conocemos!
      Que nos queda ya una semana... mamma mía. ¡Un abrazo!

      Eliminar
  3. Hola Carlos,

    buenas fotos, me gustan especialmente las de la garza. Últimamente acuáticas por doquier, o en su defecto, momentos de baño como la lavandera. Esos calamones qué chulos son...

    Por aquí heladas y nevadas así que estamos de toque de queda hasta nueva orden :(

    Salu2

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Las acuáticas me están dando muy buenos momentos estos días. Tengo suerte de que haya calamones en distintos puntos de mi tierra, son unas aves chulísimas.
      Espero que al menos tengas oportunidad de captar imágenes invernales guapas, mientras esperas a poder salir.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  4. Veo que tu ejemplar preferido no es sólo la garza real, si no, ésa garza real…Entiendo, faltaría más, que pongas los ojos y la cámara al servicio de tanta belleza ornítica. Se puede uno pasar horas y horas viendo el paseo altanero de esta zancuda cuando busca el beneficio de las aguas del Guadalquivir en este caso. Los paseos por ríos de poblaciones incrementan mucho el juego de observación al tener a las aves más acostumbradas a la presencia de los transeúntes.
    No desdeño ningún ave de tu paseo, todas son dignas de la cámara fotográfica y, lo bien que salen por cierto.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy cierto, es un gustazo cuando las aves acostumbradas a los paseantes están tranquilas y a lo suyo, como si tú no estuvieras; las garzas del río Jándula es que salen volando antes de que tú llegues a verlas posadas.
      Me han llegado a enseñar casos como el de un mirlo acuático que vive en medio del municipio de Aguilar de Campoo y se deja ver de cerca, cosa impensable en mi tierra.
      ¡Saludos!


      Eliminar
  5. Carlos, va a ver que ir a Cordoba a visitarte...
    Menudo acercamiento a la garza con lo desconfiadas que son. Las fotos muy guapas y esos calamones... Ufffffffff!!!
    Ya no queda nada para la FIO!!!!
    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y Córdoba te esperará si te decides, jejeje. Ya ves, con lo poco que tardan en echar a volar en otros sitios, y aquí las garzas reales van a su aire... sobre todo la de las fotos, que se ha acostumbrado a la gente que se asoma a mirar a los patos.
      No vemos dentro de poco, ¡un abrazo!

      Eliminar