martes, 22 de enero de 2013

Estampas del invierno




En un día frío y lluvioso como hoy, no está de más recordar que el domingo fue un día invernal con mucho encanto.
Quise probar dando una vuelta por la Sierra de Andújar, un lugar que no suele fallar para para hacer una salida bonita y con muchas posibilidades de avistar fauna interesante. La mañana presentaba sol y trozos de cielo despejados como en la primera foto de arriba, pero no tardó en cubrirse el cielo con un denso manto gris de puro plomo mientras el aire gélido casi cortaba la cara.

En el entorno del Jándula encontré numerosos pajarillos que se congregan en estas fechas en bandos mixtos de distintas especies para buscar comida y procurar superar el duro invierno. Entre ellos también había algún pito real y esta abubilla (Upupa epops) que no quiso hacer bien de modelo.




Ahora sí pasamos a los pajarillos. Os muestro un herrerillo común (Parus caeruleus), un par de los muy abundantes mitos (Aegithalos caudatus) y una novedad que fotografío por primera vez aunque no sea para tirar cohetes: el minúsculo reyezuelo listado (Regulus ignicapilla).
Destaco la animación de los bandos de mitos, que llenan repentinamente de vida los árboles con apariencia muerta del invierno. También he de citar entre los pequeñajos de estos bandos a los carboneros comunes, herrerillos capuchinos y mosquiteros, y en los campos la presencia casi continua de pinzones y tarabillas (una de ellas con la cabeza parcialmente blanca).








Los cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) son, junto a las garzas reales, los invernantes más comunes en el Jándula. Fijaos en que el ejemplar adulto en vuelo ya tiene casi del todo la característica mancha blanca de la época reproductora.





Y atención al ejemplar de la izquierda, anillado con un código que creo que es SCCS.






Ya llegan las protagonistas de la entrada, las emblemáticas águilas imperiales (Aquila adalberti), que tienen representada en este parque una buena cantidad de parejas reproductoras, tal y como he comprobado en persona.
Las grandes rapaces de este tipo comienzan el celo en invierno, y el mal tiempo no fue obstáculo para que mostraran su majestad en los cielos serranos.
Como suele pasarme, primero oí sus reclamos y luego las encontré volando a lo lejos, llegando incluso a trabar garras en vuelo.




Una segunda pareja se unió a los juegos del cortejo, aquí podéis ver llegar al macho llamando a su pareja contra el plomizo cielo de enero.





Así fue como cuatro enormes siluetas negras batían alas vigorosamente y planeaban en el grisáceo horizonte de Andújar, llenando la escena con sus potentes y característicos reclamos de dominio sobre sus señoríos, y sorprendentemente tolerándose a pesar de estar cerca las dos parejas.






Fue una lástima tener tan mala luz, porque mientras me marchaba di con una tercera pareja que se dejó ver mucho mejor.
Volando sobre los solitarios valles invernales y aguantando el helador viento, estas dos bellezas me regalaron un bonito espectáculo mientras se enseñoreaban en su feudo; volando juntas, llamándose, incluso haciendo algunos picados impresionantes.










No fueron las únicas en mostrar sus amoríos a la sierra, porque en el mismo lugar (pero a mayor distancia) también salía a volar la pareja de águilas reales (Aquila chrysaetos) que cría en los peñascos cercanos. Una pareja de águilas que me gusta mucho, porque la hembra es especialmente grande incluso para ser un águila real e impresiona siempre verla.
Me despido con sus lejanas siluetas... mientras tanto allí estaba yo, con el frío en los huesos y una sonrisa de oreja a oreja, cruzando los dedos para que se sigan recuperando.




10 comentarios:

  1. Carlos Rossi= reales + imperiales... este tío es una máquina con las rapaces ¿qué las das? comparte el secreto.
    El año pasado en la FIO disfrutamos como enanos con 1 águila imperial ¿qué se siente al ver tantas juntas?
    De los pequeños me quedo con el reyezuelo listado. Enhorabuena!!!!
    Imagino que después lo celebrarías bien ¿no? ;)
    Un abrazo!!

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    1. El secreto es soltar unas cuantas aves de cetrería, ¡et voilà! Jajaja, nada, sólo voy a sitios donde sé que crían y hay bastantes.
      Pues imagina la cara que puse al ver un tercer ejemplar, y lo que vino después. Y sin desmerecer el reyezuelo, tan gracioso y enano.
      Por la tarde eché un cubatazo con mi mejor amigo, así que cuenta como celebración ;)
      ¡Un abrazo!

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    2. A ver si en la FIO caen unos cuantos cubatazos, será señal de que hemos tenido buenas observaciones ;)

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    3. Por supuesto que tendremos cubatazos, porque seguro que tendremos cosas chulas para celebrar :D

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  2. Parajes de ensueño. Estoy alucinado con tu terruño, mientras mas entradas veo mas son las ganas que tengo de ir por esos lares que maravilla de naturaleza tienes por hay. grandisima entrada como siempre

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    1. La naturaleza salvaje de Sierra Morena es así, amigo Jero, esperándote para cuando quieras conocerla en persona y que te enseñe todos estos bichos (el lince puede ir en el pack, jejeje).
      ¡Un abrazo!

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  3. buena salida, envidia.......el ultimo dia sali y vi en dos horas algunos pinzones, habia desaparecido todo txitxi fu del emtorno como por arte de magia......
    Ademas con las Imperiales, algun dfia ver alguna...
    Saludos camperos.!!

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    1. A veces nos tocan esas "maravillosas" salidas en las que no vemos nada y nos volvemos a casa habiendo tan sólo escuchado el grito de algún arrendajo, cosas del pajareo...
      El día menos pensado y donde menos lo esperas te encontrarás con un juvenil.
      ¡Saludos!

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  4. Nadal, solo fuese por las águilas. Me has recordado que yo quería ver el celo de las reales que hay cerca de mi pueblo (de las cuales.tu viste una cuando viniste). Si el sabado no llueve a lo mejor me acerco!
    Salu2

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  5. Huy, es verdad, ese día vimos la hembra a una distancia bastante buena.
    Suerte con ello, ojalá veas el celo y luego nos lo cuentes.
    ¡Saludos!

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