viernes, 30 de marzo de 2012

Mis encantadoras vecinas: cabras montesas y águilas calzadas


Habiendo visto que ya está de vuelta la pareja nidificante de águilas calzadas (Hiraetus pennatus) que encontré en septiembre, pues ya veo por aquí un macho de fase clara y una hembra de fase oscura que deben ser ellos (el macho es segurísimo, porque vuela cerca de donde anidan), decidí darme otra vuelta ayer.
Divisé en la altura al bonito macho, así que decidí subir más por la ladera y buscar una buena zona despejada con amplias vistas por si lo podría fotografiar más cerca. 

No lo encontré, pero en la sombra de unos pinos estaba lo que parecía una cabra doméstica... pero acercándome más tuve la sorpresa de ver que era una cabra montés (Capra pyrenaica). 
Y no estaba sola, había otras con ella, un total de cuatro hembras en la zona donde acaba el pinar y la ladera se aclara mucho en torno a los incipientes riscos.













Viendo algún abultado vientre, veo que tendrán recentales y estoy encantado, aunque me gustaría encontrar también los impresionantes machos.
Bueno, ya que mencioné al principio el águila calzada, aquí una imagen de esta bellísima rapaz a la que volví a ver cuando bajé para irme a casa.




Otros que he visto que nidifican allí son los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus), que de vulgares no tienen nada porque son muy estilosos y bonitos.
Reclamaban mucho, hacían elegantes vuelos encarando el viento, y la hembra se posaba en las peñas mientras llamaba al macho. Aquí tenemos a los dos juntos, macho arriba y hembra abajo.





También vi un gran buitre leonado dando un par de vueltas sobre la cima, y con esto acabo. Ya iré contando si logro encontrar un grupo de machos monteses, ¡y ojalá que os pueda enseñar las crías dentro de un tiempo!

Una vez más, mi amigo Ismael Romero me ha echado una mano dando lustre a las fotos de cabras, si pincháis en su nombre podréis ver su blog.



miércoles, 28 de marzo de 2012

Tarde de águilas calzadas, con halcón de regalo

No se ha dado hoy tampoco mal la tarde, ¡vaya! Nada más salir en coche de Torres de Albánchez, una lejana silueta me hizo pararme donde pude, y lo que allí había era una pareja de águilas calzadas (Hieraetus pennatus) que tomaba altura en círculos desde el bosque de una cercana loma. Tendré que ir allí en un futuro cercano a echar un ojo, porque veo que no es la pareja nidificante que encontré en septiembre... esa pareja tenía un miembro de fase oscura, mientras que estas dos son ambas de fase clara como podéis ver.
Las fotos son patata por la lejanía, pero me gusta ver la comparación de tamaños entre el ligero macho y la poderosa hembra.








Más tarde, ya en el collado, tuve la suerte de encontrarme otra calzada distinta, una de fase oscura. Apareció de pronto sobre los árboles cuando yo estaba sentado en un claro del bosque, y un halcón peregrino (Falco peregrinus) voló encima del águila y no le quitaba ojo de encima. Pensé que le daría alguna pasada, pero se marcharon pronto los dos.
También pasaron un par de buitres leonados a lo lejos.









Antes de marchar a casa quise acercarme donde encontré la pareja de águilas calzadas que vi en septiembre, les tengo especial apego por haber escogido para anidar el bosque que está detrás de mi casa y vigilo que de momento los paseantes pasan por senderos más bajos que el pinar donde ellas están, incluso les dejo los huesos, pellejos y restos del pollo de mi comida (aunque me temo que se lo come todo el zorro que tiene su cubil allí a pocos metros).
Para mi alegría, me encontré que allí están de vuelta, vi pasar a una de ellas haciendo picados mientras piaba  para después seguir volando tras los riscos, y yo me marché acto seguido para no molestar.
Se nota que ha comido bien la pillina, mirad qué buche tiene.









Cuando ya me iba y estaba llegando al coche, pasó un gavilán muy alto y en línea recta, y un par de buitres leonados haciendo círculos en las alturas.
Y, como me ha gustado incluir fotobichos al final de las entradas, hoy saldrá de nuevo el abejorro común (Bombus terrestris) acompañado por la abeja melífera (Apis mellifica).






martes, 27 de marzo de 2012

Gavilán y algunos bichos

Ayer no tuve apenas tiempo para salir, pero hoy sí he pasado unas buenas horas por el collado. De entre las rapaces que vi (culebrera, ratonero, águila calzada y dos buitres) sólo tuve de cerca a este gavilán (Accipiter nisus). Lo llegué a encontrar dos veces distintas en la misma zona, aunque dudo un poco de que fuese el mismo ejemplar porque en mis primeras fotos parece más grande y corpulento.

Aquí van unas imágenes de la segunda vez que lo vi, llegó a pasarme volando por encima y se perdió entre los pinos.







Pasando a las fotobichos, me encontré con la pequeña y bonita mariposa cejialba (Callophrys rubi).




Una especie que se estrena en el blog (aunque con una foto de enfoque peculiar) es la mariposa de los olmos (Nymphalis polychloros).



Y aquí tenemos uno de los muchos libadores de flores que hay, el abejorro común (Bombus terrestris).




También tuve un encuentro curioso con un gran mamífero, aunque tan fugaz como inesperado. Yo estaba de pie mirando al collado cuando, de pronto, oigo un crujido fuerte en los matorrales a mi lado, me giré y me encontré a menos de tres metros la cabezota cornuda de un ciervo macho. Por supuesto que salió huyendo nada más verme, pero nunca me había topado con uno tan de cerca.

Y no puedo acabar sin señalar que mi amigo Ismael Romero me echó una mano retocando un poco al gavilán para que mi archienemigo el contraluz no hiciera demasiados estragos, y con la mariposa de los olmos para hacerla más aceptable.

domingo, 25 de marzo de 2012

Cetrería, 3ª parte

Esta mañana hemos salido un grupo de cinco personas a disfrutar de los vuelos de cetrería de un azor y un águila de Harris por las afueras de Bailén.
Nada más llegar se oían los reclamos de un mochuelo y de un cuco, además de los habituales chirridos de los rabilargos.
Aquí unas cuantas fotos del azor que llevaba mi mejor amigo (ahora sí que puedo decir que he visto de cerca un azor):








Y de la hembra de Harris de otro compañero:






En cuanto a las aves silvestres que por allí había, nos llamó la atención la presencia de una gran rapaz sin identificar a lo lejos. Ni con cutre-fotos quedaba muy clara la cosa, pero acabó cerniéndose con las patas colgando y eso la reveló como una culebrera (Circaetus gallicus) de tonos muy pálidos.





Otro gran pajarraco fue esta garza real (Ardea cinerea), que nos sobrevoló llamando la atención del águila de Harris, y luego estaba posada en la orilla de una de las charcas.





Más pequeño y modesto, pero precioso, es este cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) que acabó cogiendo algo que se iba comiendo mientras volaba.







Desde hace unos días ya veo vencejos (Apus apus) de regreso de su viaje de invernada en África. Siempre los ponen como ejemplo de ave muy difícil de fotografiar, y acepté el reto con sus consecuentes resultados cutres.



También lo intenté ayer con los aviones comunes (Delichon urbica), aunque el cielo nublado me fastidió bastante el asunto.





Acabemos con la fotobicho del día, la mariposa arlequín (Zerynthia rumina).




Hemos echado una buena mañana, sí señor, y me ha encantado saber que tengo una culebrera tan cerca de mi pueblo.