domingo, 11 de noviembre de 2012

Tiempo de setas en Sierra Morena




 Con este tiempo tan desapacible no ha dado mucho de sí la cosa en cuanto a fotografías de animales (aunque haberlas, las hay), y nuestras salidas han acabado más orientadas a buscar setas.
Primero fueron ayer los champiñones silvestres en las dehesas próximas a Linares, que ahora están cubiertas de verde y frescor, y luego los níscalos en Despeñaperros esta mañana.
De hoy no tengo ni una foto porque llovía a ratos, pero sí tengo algunas cosas para poner de ayer, empezando por una de las setas de mayor tamaño que se veían (la especie no la sé, pero me gustó su aspecto para afotarla).




Esto sí sé que son pedos de lobo (Lycoperdon perlatum), abuntantísimos y muy conocidos por su manera de expulsar esporas en una nube verdosa.




Así como también eran frecuentes los pequeños hongos creciendo en esas "islas de fertilizante" que van dejando las vacas.




El toque de color lo daba el azafrán silvestre, alfombrando de tonos violáceos la dehesa.




No tan bonito era encontrarse con conejos (Oryctolagus cuniculus) enfermos que corren a ciegas, y alguno muerto...




Igual que hace unas semanas puse una evidencia de depredación de rapaz sobre una ardilla, ahora el conejo muestra lo propio.




Para quitar la nota negativa, enseño uno de los muchos ejemplares vivos y sanos que se veían.




Como dije antes, el día era malo para fotografiar aves, pese a la cantidad de reclamos y avistamientos de abubillas, petirrojos, pitos reales, mosquiteros, perdices, rabilargos, urracas, garza real, grajillas, zorzales común y charlo, cogujadas, ratoneros o incluso un lejano macho joven de águila real...
 Dejaré fotos de un bando de palomas torcaces (Columba palumbus), una hembra de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) y un joven buitre leonado (Gyps fulvus) que apareció cuando salió finalmente el sol.






Entre las encinas aparecieron unos pocos ejemplares de una especie sin identificar de murciélago, que llamaban la atención por su buen tamaño.
Por si os sirve para ayudarme con la especie: eran de tamaño como de zorzal común, de color pardo claro y volaban bajo y en trayectorias rectas (no tan erráticas como otros murciélagos).
EDITO: gracias a Alberto Benito ahora sabemos que se trata del murciélago de herradura grande (Rhinolophus ferrumequinum).






Las "mejores" fotos me las brindó esta hembra de roquero solitario (Monticola solitarius) que, curiosamente, estaba en el entorno de un polígono.





Otra imagen de las dehesas otoñales será el toque final de esta entrada, junto con un galápago leproso (Maureymis leprosa) que estaba en una cuneta inundada la noche del viernes.






6 comentarios:

  1. Que guapo está ahora el paisaje, Carlos,qué verdor. Que siga así por mucho tiempo :)
    El roquero salió muy favorecido!

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    1. Espero que siga así de verde a principios de primavera, ¡que es cuando tengo muchas ganas de encontrar cosas interesantes!

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  2. Carlos tienes razón tiempo de setas y de buenas fotos como las que nos muestras. También es tiempo de grullas y de reunirse con los colegas, ya sabes por donde voy,jajaja. ya queda menos. Saludos desde mi Terruño

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    1. Vaya que si sé por dónde vas, ehhh, jaja. Antes de que llegue ese finde te voy a ir llamando para que todo quede concretado.
      ¡Tiempo de grullas! :D

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  3. Veo que mejoras fotografiando a los murciélagos, muy buena! Están muy bien, éstos son murciélagos grandes de herradura.
    Salu2

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  4. Esta vez tuve suerte de que salieron antes de oscurecer mucho. Muchas gracias por la ayuda con la especie, yo ni siquiera sabía que fueran de este tamaño, ¡para que veas!
    ¡Saludos!

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