domingo, 23 de septiembre de 2012

Volviendo a escena


Al fin se acabaron los problemas técnicos, y para celebrarlo me fui el viernes con mi mejor amigo a una de nuestras zonas habituales de la Sierra Morena jiennense, la que está en las cercanías del pueblo de Baños de la Encina (donde vimos el lince).

El primer amiguete en ser fotografiado fue este mochuelo (Athene noctua) que se hizo el disimulado.






Va camino de volverse un habitual del blog porque ya ha salido más veces, y además el sábado lo he vuelto a ver en otras ocasiones. Mirad cómo se nota la diferencia de luz en las distintas veces que lo he visto en sus rocas de granito favoritas.






Aparte de algún ejemplar diferente a lo lejos.





Estos enanos fueron el preludio de la noche, que era lo que buscábamos, por si algún animal interesante aparecía durante el crepúsculo. Lo único que vimos fueron ciervos (Cervus elaphus) y algún gamo (Dama dama).







Y entonces cayó del todo la noche...





Es entonces cuando pensamos en buscar aves nocturnas. No hubo suerte con un cárabo que supuestamente se veía todas las noches en un sitio, según nos contaron, así que fuimos a por unas nocturnas que no fallan: los chotacabras cuellirrojos (Caprimulgus ruficollis). De los tres que aparecieron hubo uno que se dejó fotografiar un rato, y es muy posible que sea el último que vea hasta el verano que viene.





Aquí acabó la salida del viernes. Como me quedé con ganas de fotografiar a los ciervos, que en esta época están más formidables que nunca, me di una vuelta en solitario el sábado por la tarde. Me topé con unos pocos machos de buenas cuernas y hasta escuché a lo lejos un bramido que anuncia que pronto tendré la berrea encima.






También algún que otro macho jovenzuelo (a éste de abajo le queda aún tiempo para unirse a los bramidos) y grupos familiares rodeados de rabilargos (Cyanopica cyanus).






Me habéis visto decir alguna vez que quería fotografiar un buen ejemplar macho de gamo, y aquí tenemos uno muy hermoso, si es que me encantan estos bichos.





Terminaré la entrada con un par de apuntes migratorios: una de las muchas collalbas grises (Oenanthe oenanthe) que se ven por los campos, y unas avefrías (Vanellus vanellus) que sinceramente yo no sé qué hacen aquí y ahora.






Me voy a despedir con la luna tal como se veía desde Bailén el viernes, y la próxima entrada ya será seguramente con lo que empiece a fotografiar en mi nuevo destino de Cardeña.



8 comentarios:

  1. Carlos como aprovechas, que variedad. A ver en tu nuevo destino que nos ofreces. Saludos desde mi Terruño.

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    1. Ya he empezado hoy a recoger un poco de material, a ver qué tal esta semana, que encima POR FIN ha llovido.
      ¡Saludos!

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  2. Que majos los mochus y que envidia al tener asegurados esos chotacabras, eso es un lujo!
    Saludos camperos.

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    1. Muchas gracias, tienes razón en que es de lujo poder decir que un ave así sea una de mis habituales, cosa que no conseguí con los chotacabras grises en el norte.
      ¡Saludos!

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  3. Hola Carlos, esas primeras fotos a los mochuelos estan clavadas, muy buenas, que capacidad para mimetizarse con lo que le rodea, que suerte poder disfrutar de ciervos y gamos, que bonita la berrea, alguna vez la he vivido en Cazorla.
    Saludos, Lolo

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  4. Gracias, Lolo. Ahora oigo bramar a los ciervos toda la tarde, pero no los pillo en faena ni a la de tres, uffffffff.
    ¡Saludos!

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  5. Qué suerte lo de ver mochuelos por todas partes y a plena luz del día. He vuelto más veces a los de Elechas y los cabritos sólo salen cuando ya ha oscurecido. A ver que pasa al final con la berrea; por lo que pude aprender el año pasado, el mejor momento para disfrutarla es a la madrugada.
    Salu2

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    1. Qué raro lo de Elechas, el ejemplar con la tripa blanquecina solía estar casi todas las tardes en la ventana, menudos puñeteros.
      Para la berrea supongo que acabaré por probar en mi tierra, que allí sí consigo pillarlos de cerca.
      ¡Saludos!

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