lunes, 9 de julio de 2012

Sangre nueva.


Hoy va a tocar una entrada muy breve, porque quiero compartir con vosotros un momento muy especial que nos regaló ayer la naturaleza a mi mejor amigo y a mí.
Íbamos dando una de nuestras vueltas cuando una rapaz estilizada se introdujo rápidamente en un bosquete de pinos, en el que se oían unos "quiquiquiquiqui" propios de las aves Accipiter...

Ya sabéis que suelo ver de cuando en cuando gavilanes (Accipiter nisus) porque abundan mucho en la zona, ¡y eso mismo era! Tres hermosos pollos emplumados y en esa fase en la que se posan en ramas cercanas al nido para empezar a buscarse la vida por sí solos en breves.

Uno de ellos, el primero que vimos, por suerte estaba posado en una rama baja y bien iluminado, una oportunidad maravillosa.





Sus dos hermanos estaban más altos y tapados por las agujas de pino, pero se ve que también lucen un buen estado y pronto se emanciparán.




Unas pocas fotos y nos fuimos de allí, dejándolos con su lucha diaria por la vida. 
Pocas fotografías, pero muy especiales. Si ya de por sí es difícil muchas veces dar con estos piratas del bosque, más fortuito ha sido ver un momento que dura muy pocos días al año, la independencia de sus pollos.
Ya sabemos que no todos los pollos de rapaces sobreviven, pero me fui muy satisfecho de ver que volarán más gavilanes por el bosque.

10 comentarios:

  1. Qué maravila!!! Son pre-cio-sos!! Menuda suerte haberlos encontrado, y qué fotos, gracias por compartirlo, este tipo de entradas es que me encantan!
    Salu2

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ya se nota que te gustan estas cosas! Jejeje, y me alegra que cause esta sensación ver las nuevas generaciones de rapaces, ya nos enseñarás tú a las lechuzas.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  2. ¡Qué suerte Carlos! poder verlos y además fotografiarlos.
    Precioso ese juvenil y su plumaje. Ahora sólo falta que lo fotografíes cuando sea mayor ;-)
    Enhorabuena!!
    Saludos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabes cómo me encanta pensar que alguno de los gavilanes adultos que vea dentro de un tiempo sea uno de estos jovenzuelos.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  3. Hola Carlos, como dice ramón que suerte, y yo añado el tenerlos cerca y ademas que sean relativamente abundantes,
    Saludos, Lolo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ahí estamos! Es como dices, no sólo la suerte de pillarlo de cerca y sin ramas estorbando, encima que haya muchos por aquí y aumenten las probabilidades de verlos.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  4. Una pasada Carlos, sin palabras. Saludos desde mi Terruño.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, amigo, me alegra que os gusten mis vivencias.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  5. que maravilla de juveniles
    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, todo el mérito es de ellos por ser tan bonitos.
      ¡Saludos!

      Eliminar