viernes, 1 de junio de 2012

Salida campera con el toque de la casa




Ayer por la tarde, tras un par de agotadores días de exploración por el collado, decidí algo más tranquilo y sencillamente me di un agradable paseo por unos caminos entre olivares con pinar y matorral mediterráneo al lado. En la foto podéis ver el pico del Yelmo al fondo, el más alto de la zona.

Algunas rapaces aprovechaban las últimas horas de luz para sobrevolar sus territorios de caza. Empezando por esta culebrera (Circaetus gallicus) que planeaba bastante alto y se reunió a lo lejos con un congénere, tal vez su pareja.





También un ratonero (Buteo buteo) salió a darse una vuelta. Aparecía de cuando en cuando de un pinar y se quedaba frente al viento mientras oteaba el suelo en busca de apetecibles presas. Y el puñetero se colocaba justo donde el sol se iba poniendo, donde más molesta.





El apunte botánico mediterráneo del día será la boca de dragón (Antirrhinun majus), que crecía en los bordes de un camino junto a los arbustos.




Y ahora viene lo que he llamado "el toque de la casa", que no puede ser otra cosa que la omnipresente águila calzada (Hiraeetus pennatus).  Vi varios ejemplares a lo largo de todo el paseo, buscando algo con que llenar el buche. Entre todos los individuos voy a destacar este macho:






¿Y por qué la he destacado entre las otras calzadas que vi? Pues porque dejó de planear a lo lejos y decidió dirigirse a los pinos que yo tenía a mi espalda, sobrevolándome a una distancia más agradecida.
Pinchad para ver su mirada rapaz, la curvatura de sus garras y la manera en que se transparentan algunas de sus plumas cuando tiene el sol detrás. Un ave preciosa.





Al irme al coche una lagartija se quedó quieta bastante rato sobre un cacho de cemento. Como no tengo mucha idea de herpetología lo voy a dejar abierto... ¿Es una lagartija ibérica (Podarcis hispanicus)?




Aquí me despido con una imagen del Cerro del Castillo, el lugar donde tantos buenos ratos he pasado. Y a la derecha se ve un poco de Torres de Albánchez, el pueblo que ha sido mi hogar desde septiembre. No os podéis imaginar cuánto lamento que sólo me quede un mes viviendo aquí...



4 comentarios:

  1. Como siempre esas calzadas de lujo. Saludos desde mi terruño.

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    1. ¡Gracias! Fueron el broche inesperado a un sencillo paseo por los olivares.
      ¡Saludos!

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  2. ¡Como te gustan las calzadas Carlos!. Me encanta el paisaje de tu tierra, debe ser una maravilla pasear por el y salir a pajarear por allí.
    De las fotos pajariles destacar las dos últimas de la calzada y los ojazos que las has sacado.
    Saludos!!

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    1. Sí, jejeje, esta especie es una de mis debilidades y quise hacer la entrada sólo por ella.
      Hace no mucho tiempo un amigo me pidió que pusiera fotos del paisaje, y me alegro de haberle hecho caso y de que a ti también te guste.
      ¡Saludos!

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