domingo, 3 de junio de 2012

Rapaces de Despeñaperros



Casi como me ocurrió la semana pasada, he estado casi todo el sábado en la Sierra Morena jiennense, concretamente en Despeñaperros.
Por la mañana me di una vuelta en solitario, aunque el día se presentó molesto para la fotografía con la incómoda luz de un sol brillando a través de un cielo blanquecino, con sólo unos retazos de azul.
Estuve disfrutando de las culebreras (Circaetus gallicus) y águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) que tienen territorios solapados.
Aunque estas fotos son pésimas, las dejo para ilustrar los piques entre especies, y vemos a una hembra de calzada de fase oscura volando junto a una culebrera para después hacerle un tremendo picado.





El mejor momento me lo brindó esta culebrera que de pronto llegó y se posó en un pino un rato, hasta que decidió echar a volar y me pasó por delante hasta desaparecer en el bosque.







Antes de irme pude ver a un joven azor (Accipiter gentilis) planeando. Lo hizo justo donde pegaba el sol en los ojos, pero siempre hay que agradecer poder ver al pirata de la espesura.




Tranquilos, que hay mejores fotos luego, porque por la tarde fui a zonas cercanas con mi mejor amigo y su padre, cetreros y amantes de las rapaces como nadie.
Podéis ver que el cielo seguía mostrando partes incoloras y otras algo más azules, en fin.






Una agradable sorpresa fue encontrar este macho de gavilán (Accipiter nisus) llevando una presa en sus garras, hizo varios círculos hasta asegurarse de poder entrar en su pinar.




Por la mañana ya había visto algún buitre leonado (Gyps fulvus), pero por la tarde llegó un nutrido grupo en dirección a las dehesas de ganadería brava.






No faltaron las águilas calzadas, de ambas fases de coloración. Dejo foto de una que volaba junto a un abejero (Pernis apivorus) de color muy marrón que casi parecía una calzada de fase oscura. Como el abejero me salió fatal, dejaré mejor una foto de otro ejemplar muy moteado que cicleaba con un congénere a última hora de la tarde;  también vi un abejero de los que son muy pálidos con la mancha de las muñecas muy marcada.





Me despido con una zona especialmente bonita del bosque, una mancha de abetos que dan un toque muy nórdico entre el calor del incipiente verano.






6 comentarios:

  1. Carlos, teneis allí un tesoro. ¡Qué cantidad de rapaces! sólo por el azor, gavilán y abejero daría yo.. ¡Qué suerte! gracias por compartir las joyas de tu terruño.
    Saludos!!

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    1. Un tesoro que tenemos que cuidar porque aún hay muchos inconscientes sueltos.
      Los abejeros son especialistas en pasar desapercibidos, pero aún se ven grupitos migradores y a lo mejor se dejan ver cuando menos lo esperes.
      Gracias a ti por pasarte por aquí y me alegro de que te guste mi tierra, ¡saludos!

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  2. Siempre es bueno encontrar paisanos serranos, de esta sierra morena que nos une. Felicidades por el blog, pondre un enlace en el mio.
    http://homoserranus.blogspot.com.es/

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    1. Encantado de que podamos intercambiar impresiones serranas.
      ¡Saludos!

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  3. Que suerte amigo carlos con la culebrera, si que te paso cerquita. esas situaciones son mágicas y te lo dice uno que sabe bien de lo que habla.Saludos desde mi Terruño.

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  4. Así es, tú has tenido encuentros cercanos con las culebreras y encima con fotos buenísimas.
    Lo bueno es que sé de una zona donde hay cuatro y es cuestión de tiempo verlas bien.
    ¡Saludos!

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