sábado, 9 de junio de 2012

Pajareando por Bailén




Ya que estoy en mi pueblo de origen, Bailén, y sin mi coche (ya sabréis dónde quiero ir cuando lo tenga el fin de semana siguiente), he aprovechado para darme una vuelta esta mañana por las afueras, en una zona donde las excavaciones de arcilla han formado charcas que casi son lagunas y atraen a muchas aves acuáticas como ánades, fochas, gallinetas, garzas o limícolas.
De entre ellas, aquí tenemos un pollo de gallineta (Gallinula chloropus), unas cigüeñuelas (Himantopus himantopus) y un chorlitejo chico (Charadrius dubius) que no paraba de volar y alertar de mi presencia.









Por los campos, unas garcillas bueyeras (Bubulcus ibis) siguiendo a los caballos.




Este sitio está rodeado por campos, olivares y un poco de dehesa, atrayendo a visitantes rapaces típicos o inesperados.
Por ejemplo no me esperaba encontrarme con un milano negro (Milvus migrans), hecho por el que pongo la foto pese a ser lejana, así no tanto como con el aguilucho lagunero (Circus aeroginosus) que ya he visto otras veces o los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus),  primillas (Falco naumanni) y ratoneros (Buteo buteo).











Pasaron algunos buitres leonados (Gyps fulvus) también, sin ningún "infiltrado sorpresa" entre ellos.





Y ahora es cuando aparece el toque inesperado, cuando veo algunas rapaces a las que estoy más acostumbrado a encontrarme por la sierra.
Una culebrera (Circaetus gallicus) muy blanca daba algunas vueltas, se posó en un poste lejano durante mucho tiempo mientras yo hacía fotos a los limícolas, y luego dio otros pocos planeos y se marchó.








También aparecieron dos águilas calzadas (Hiraaetus pennatus), una de cada de fase de color como vemos en esta lejana foto.



Sólo el ejemplar de fase clara se dejó ver algo más cerca, reflejando el color rojizo del terreno arcilloso que sobrevolaba.





Y más tarde, cuando me marchaba ya para casa, vi que un macho de aguilucho cenizo (Circus pygargus) hostigaba a esa calzada en las alturas.






No todo fueron aves, a lo largo del paseo vi muchísimos conejos (Oryctolagus cuniculus). Este sitio está realmente lleno de ellos y por todas partes se te cruzan corriendo o ves sus madrigueras. Me despido con unas imágenes de ellos, lo que parece ser la causa de la presencia de águilas en una zona olivarera.







9 comentarios:

  1. Carlos, ¿es la dehesa de burguillos?

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  2. Soy Antonio, pero firmo como anónimo.

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  3. No, Antonio, esto es cerca de la zona de la carretera de Linares.

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  4. Qué simpáticos me parecen los conejos! Por aquí abundan más las liebres...
    Salu2

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    1. Da gusto encontrar una población tan buena de conejos, porque en la sierra donde vivo es que ni los veo nunca.
      ¡Saludos!

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  5. De todo esto........me quedo con que poco se puede conseguir un pequeño gran habitat, una excavadora en una zona abandonada et voila...un humedal!!
    Que cunda el ejemplo!
    Saludos camperos.

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    1. ¡Así es! Que vea la gente con qué poco se puede ayudar a las aves, y mucho.
      ¡Saludos!

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  6. Hola Carlos, quien lo ha visto y quien lo ve, Bailen, cuna de empresas ceramistas, al menos han dejado habitats nuevos.
    Saludos, Lolo

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    1. Yo descubrí esto el año pasado, tiene guasa.
      Lo mejor es que va atrayendo a aves muy interesantes, como un elanio que a veces se ve por el encinar, o las visitas aisladas de aves como buitre negro, espátula o el águila perdicera que vio un amigo mío.
      ¡Saludos!

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