miércoles, 9 de mayo de 2012

En las alturas del collado






Cuando voy al collado que hay entre Torres de Albánchez y Villarrodrigo normalmente me quedo en un sitio despejado de la ladera, y así veo lo que se mueve sobre los riscos aunque la distancia no sea la mejor.
Pues bien, hoy me he decidido a hacer el nada desdeñable esfuerzo de subir todo el bosque (por momentos la espesura es realmente incómoda) ladera arriba en busca de las vistas más altas y esperar algún encuentro cercano con sus rapaces. Os recuerdo que aquí se puede ver, con paciencia y suerte, águilas reales, águilas imperiales, halcones peregrinos, gavilanes, águilas calzadas, culebreras, azores (aunque no se dejan ver apenas), buitres leonados y ratoneros.

Mientras subía, y al llegar arriba y por fin parar a descansar a la sombra, estuve alucinando con lo cerca que me llegaban a pasar los vencejos reales (Apus melba), al cortar el aire con su vuelo a pocos metros de ti suena como un "FUSSSSSSSS" que te extraña por primera vez.
No me es fácil fotografiar a estos misiles con alas, pero lo intenté.












Y ahí estaba yo embobado mirando hacia atrás con los vencejos y algún buitre leonado que pasaba aislado, cuando me vuelvo a girar y... ¡¡¡Aggghhh, que un pajarraco enorme viene de frente!!




¡Sí, se cumplió el principal objetivo, que era encontrarme con alguna de las grandes águilas! En este caso ha sido un águila real (Aquila chrysaetos) como veis, que se giró y ya pensaba yo que se iba a largar como me  hizo el águila imperial la semana pasada... pero este ejemplar juvenil ya se ha encontrado más veces conmigo, somos ya casi como viejos amigos y simplemente fue tomando altura en círculos hasta irse a lo lejos. También vi un segundo ejemplar en línea recta en las alturas.









Siguieron apareciendo buitres leonados (Gyps fulvus) solitarios de cuando en cuando. Y no faltaron las águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) que nunca me fallan, la de las dos últimas fotos es una de las dos que volaban juntas mientras yo bajaba la ladera.














También vi una hembra de cabra montés huyéndome, ahora sé que viven allí también, y lo que creo que era un abejero porque lo vi muy raro en dibujos, movimientos y forma de alas como para ser un ratonero.

Esta mañana los niños encontraron en el patio del colegio un ejemplar macho de gran pavón nocturno (Saturnia pyri) que me llevé a casa en una caja. Al empezar a anochecer se agitó mucho y es entonces cuando lo liberé, se posó en un tejado como veis, y al oscurecer ya no estaba cuando me asomé a mirar por la ventana.





Y me despido con el sitio donde eché una maravillosa siestaza antes de subir al collado, ¡porque yo lo valgo!



4 comentarios:

  1. No te puedes quejar de la última foto del vencejo real...ni de todas las sacadas por el águila real, ju.
    Ahora te falta sacar así de bien a la imperial y tendrás un año redondo.

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    1. ¡Ojalá! Eso sería un puntazo, porque el adulto de imperial que a veces veo es un asqueroso que se escabulle cuando me ve.

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  2. Lo de los vencejos tiene su mérito! La real está fantástica, enhorabuena por los resultados!
    Salu2

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    1. ¡Muchas gracias! Me tiré tanto rato haciendo intentos que menos mal que pude conseguir algo.
      Saludos.

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