miércoles, 30 de mayo de 2012

Águila calzada, rapaz protagonista


Así es, el águila calzada (Hiraaetus pennatus) parece que siempre está allí donde yo vaya, aunque sea planeando a lo lejos con su característica figura blanquinegra.
Ayer por la tarde me las encontré nada más salir en coche para ir al collado, la pareja de fase clara que cría al lado del pueblo estaba volando junta y reclamando. Ojalá hubieran presentado garras más veces para intentar una foto mejor que la primera que dejo puesta, pero no estuvieron por la labor.


 



Como veis, estaban en la parte donde más cascaba el sol. Luego se metieron en el pinar, donde aún se les escuchaba y una de ellas asomaba de cuando en cuando sobre las copas. Es entonces cuando pasó volando a toda pastilla este cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) a lo lejos sobre el bosque.




Llego al collado tras este entretenido retraso, y antes de empezar la subida, con el cuco como banda sonora, me reciben un gavilán (Accipiter nisus) cicleando bastante alto y un solitario buitre leonado (Gyps fulvus) que se perdió en la lejanía.
La distancia es una puñeta, pero siempre es de agradecer encontrarse con una rapaz de hábitos tan furtivos como el gavilán.




Ya arriba, no tuve el placer de ver alguna de las grandes rapaces de la zona, pero las calzadas aparecían con frecuencia, a lo lejos la mayoría, aunque me pasaron un poco más cerca dos ejemplares.
El primero fue éste, que se despidió de mí con una elegante y sutil caca aérea. Indirecta captada, su señoría...




O este otro individuo, que miraba hacia abajo incansablemente en busca de presas, poniéndose contra el viento como una blanca cometa.





La nota botánica serrana la pondrán el rosal silvestre (Rosa canina) y la peonía (Paeonia officinalis).







Y en la categoría de fotobicho repite la carraleja (Berberomeloe majalis).





¿A que ya parecía que iba a ser una entrada de fotos lejanas?
Pues me guardé lo mejor, porque más tarde vi otro par de águilas calzadas en el horizonte, que empezaron a acercarse con sus círculos y me llegaron a sobrevolar por unos momentos.
Me dio tiempo a esto mientras cuidaba de poner bien los pies en el irregular terreno pedregoso.
Observad cómo va pasando este ejemplar de tener el sol a sus espaldas hasta volarme por encima con su panza iluminada por el atardecer.









Sin duda esta especie me regaló una buena tarde, porque incluso al irme seguía viendo ejemplares al bajar la  ladera, compartiendo espacio aéreo hasta tres ejemplares al mismo tiempo.




8 comentarios:

  1. Que maravilla Carlos, desde luego esas calzadas te dieron un momento único y tu lo has sabido reflejar perfectamente. Buena serie amigo mio. Saludos desde mi Terruño.

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  2. ¡Gracias! Me encantan estos momentos inesperados, cuando ves un ave a lo lejos y de pronto se te acerca.
    ¡Saludos!

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  3. ¡Hola Carlos! te lo debiste pasar como los indios. Lo normal es que se alejen y tu tuviste la suerte de que se acercaran. Te has marcado una entrada supercompleta, no le falta nada, has sacado hasta la luna.
    Saludos!!

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    1. ¡Buenas! Suelo pasarlo en grande con esta especie, pero el martes es que se portaron como campeonas. Ojalá saque algún día una foto de la luna con un ave como la del buitre que llevabas antes de cabecera del blog.
      ¡Saludos!

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  4. Hola Carlos, menuda jornada de rapaces, con lo que a mi me gustan especialmente la Calzada, tengo debilidad por ella.
    SALUDOS, Lolo

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    1. Hola, Lolo. Pues no es de extrañar que te atraiga, es una rapaz preciosa y muy agradecida (se deja ver con tanta frecuencia que es que hay que quererla).
      ¡Saludos!

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  5. No se si me aventuro mucho, pero parece que por tu zona la calzada es una de las rapaces más abundantes, si no la que más! Y aunque no sea así lo que si es mas abundante que por aquí. En mi zona el ratonero se lleva la palma, casi no hay un poste de luz sin su ratonero.
    Salu2

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  6. ¡Pues has dado en el clavo! La calzada es la rapaz que veo con más frecuencia, y además muchos ejemplares distintos. También hay gavilanes en muchos territorios distintos, pero ésos se dejan ver cuando les apetece.

    En Cantabria veo todos los veranos muchísimos ratoneros como dices, y milanos negros. En cambio aquí sólo he visto dos milanos negros en toda la primavera, y ratoneros no todas las semanas (hoy uno, por ejemplo).
    ¡Saludos!

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