miércoles, 11 de abril de 2012

Símbolos

Ya iba siendo hora de empezar una entrada con la ardilla, ese pequeño roedor que representa la Sierra de Segura, pues pertenece a la subespecie denominada como Sciurus vulgaris segurae (con un rostro de tonos pálidos que le caracteriza).
Dejo una foto de ayer, un ejemplar que se quedaba muy quieto y como escondido mientras otra ardilla chillaba subiendo por el tronco.




Como muestra de lo representativa que es la ardilla en la zona, ahí va un par de ejemplos.




Decía a veces que me parece curioso que prospere un buen número de grandes rapaces en un lugar donde no hay conejos, y es la ardilla quien sustituye ese rol de presa.

Hablando de rapaces, para mí está siendo muy simbólica de estos bosques y montañas el águila calzada (Hiraetus pennatus), por su abundancia y facilidad de avistamiento.
Ayer tuve un encuentro muy cercano con el macho de la pareja que cría en el monte de atrás de mi casa, el cerro del Castillo. Lástima de tarde nublada, porque pasó casi a mi altura. Lo bueno es que ahora sé qué zona usa para posarse a escudriñar sus dominios y comer (había plumas de rabilargo bajo los peñascos).





Y os presento a la hembra, un ejemplar de fase oscura que parece un milano y contrasta con el blanco de su pareja de fase clara.










 En la foto de encima se nota la diferencia de envergadura con el pequeño macho, y abajo dejo una cutre-serie de picados y piruetas, pues me encontré a esta señorita varias veces a lo largo de la tarde y la vi así con frecuencia (al igual que al macho, no paran de piar y lanzarse).









Y una foto de parejita.



Los ejemplares de fase clara me parecen más bonitos, pero tener una hembra de fase oscura ayuda mucho a distinguirlos de otra pareja con ambos sexos de fase clara que vuela por la misma zona.
Precisamente el ejemplar que pongo abajo es uno de ellos (aún no sé cuál es su territorio exactamente, pero se ven a menudo por aquí), al que puedo distinguir del otro macho por faltarle una pluma en su ala derecha.




Otro ejemplar que puedo distinguir por faltarle una pluma es éste que vi en el collado un poco más tarde.




Ya van cinco ejemplares hoy... de momento, porque esta mañana pasaron tres sobre mi colegio de Villarrodrigo y eso aumentaría un poco la cifra, no sé cuánto... es que no tengo ni idea de si alguno sería "repetido" porque sólo pude ver bien a este de abajo (que me vaciló volando entre el cielo despejado y los nubarrones).






Termino con una fotobicho, costumbre que no quiero perder. Lo intenté con una bonita macaón y ese bichejo que parece un colibrí, pero al final volví a los abejorros como siempre y dejaré esta vanesa de los cardos (Vanessa cardui).





4 comentarios:

  1. Ese lugar para calzadas.......pillarle a una la espalda no es facil!! lo que puedes conseguir!
    Saludos camperos.

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    1. ¡Sí, es genial tenerlas a mano y en abundancia! Con suerte y paciencia imagino que podré conseguir alguna imagen cercana mejor :)

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  2. Una serie muy chula a las calzadas. Coincido contigo, me gusta más la fase clara. Saludos desde mi terruño.

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    1. Gracias, me encanta la fase clara frente al habitual marrón de tantas otras rapaces (que también son bonitas), no puede ser casualidad que la más pequeña de nuestras águilas sea tan preciosa.

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