jueves, 8 de marzo de 2012

Bastantes culebreras, cuervos, halcón y el pequeño herrerillo

Después de haber disfrutado mi primera culebrera (Circaetus gallicus) el martes, hoy me encontré con un buen puñado de ejemplares que pasaron planeando sobre el collado. Todas planeando muy alto, las muy puñeteras.
Empiezo con las tres que me sobrevolaron justo por encima, fotografiándolas en una "comodísima" posición vertical. Y eran las que pasaron más "cerca", así que... al menos pude comprobar cómo algunas tienen el pecho más moteado de marrón que otras.






Otras volaban más a lo lejos en parejas, o en solitario hasta jugar con otra.






Todas volando con las alas arqueadas como veis, al "águila pescadora style", sólo un par de ellas se dignaron a hacer algunos círculos con las alas y la cola extendidas, y ahí es cuando vi la pedazo envergadura que gastan estos bichos. Aunque la lejanía me ha procurado una calidad de fotos "ahórcate de un chaparro".






Entre medias, pasó volando una cosa más pequeña, mucho más rápida y con silueta como de ancla... sí, un halcón peregrino (Falco peregrinus). Si combinamos la distancia con la velocidad a la que pasó el bicho, obtenemos fotos testimoniales de calidad "mojón con pelos".
Pero me ha gustado mucho verlo, pues durante todo este curso es sólo el segundo halcón que veo.




También los cuervos (Corvus corax) salieron a hacer el gamberro en grupo. La última foto es una patata, pero me ha gustado la manera en que se puso a girar sobre sí mismo graznando.






Ayer tuve una tarde más floja, pero conseguí empezar a sacar fotos decentes de herrerillo común (Parus caeruleus). Las primeras dos fotos, pese a la ramita por medio, son todo un logro si tenemos en cuenta que hasta ahora no conseguía atinar fotografiando a esta bola emplumada que no para de moverse como un demonio.








Comento también que en Génave vi montones de golondrinas comunes y aviones comunes, así que no tardarán en llegar a las mayores alturas donde yo vivo. Y me despido con el estornino y su curioso posadero.


4 comentarios:

  1. Es curioso, a mi me pasa lo mismo: pasas mucho tiempo buscando una especie y cuando por fin la encuentras empiezas a verla por todas partes, jeje.
    Salu2

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  2. -Y a mí me pasa exactamente lo mismo:

    Con los palustres, con las culebreras, con los torcecuellos, con los papamoscas...


    Qué suerte poder fotografiar al peregrino

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  3. Eres un buen mensajero de lo que se nos avecina a los del norte!
    Saludos camperos!

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  4. Así son las aves... te quejas de no ver nunca una especie, y... ¡chas! Aparecen en gran número de pronto.

    Próximamente informando de la llegada de las águilas calzadas, jejeje.

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