lunes, 30 de enero de 2012

Las imperiales dando nuevas sorpresas








Ha sido un día peculiar, porque hoy por las ocupaciones propias de mis lunes no iba a salir a ver aves y por tanto no esperaba nada. Por la mañana ya vi un buitre leonado sobrevolando el mismo patio de mi colegio, con los niños viniendo corriendo a ver qué miraba yo, diciendo "halaaaaa".

Saliendo de trabajar a eso de las 5 y media, veo por la carretera lo que parecía un azor o un gavilán (al final sería lo segundo), no puede afotarlo decentemente, pero gracias a detener el coche por él pude ver que allí estaba una de las águilas imperiales juveniles de la zona, ésa a la que le faltaban plumas en las alas.
Y no estaba sola, porque al posarse en un pino, había una segunda águila... mirando con el zoom veo que es más oscura, que mantiene la cabeza clara y tiene blanco en los hombros... ¿¿una adulta?? ¿¿En la Sierra de Segura??





Luego, el ejemplar juvenil echó unos vuelos, y el macho de gavilán de la zona empezó a hostigarla un rato, con muchos hígados el bellaco.




Después, estuvo volando a solas, y pude ya retratarla mejor tras este momento rápido e inesperado. La verdad es que es un placer ver los planeos de un ave tan imponente y elegante al mismo tiempo, una preciosidad.











En esa última foto se ve la manera en que planea con las alas planas, a diferencia del águila real con su ligera forma de V.
La intenté seguir en sus juegos aéreos de alegre ave joven, antes de que volviera a posarse con su congénere.





Ojalá que la especie empiece a asentarse en la Sierra de Segura, porque es todo un privilegio.
A este paso va a parecer que tengo contratado a un cetrero para hacer pasar sus aves por animales salvajes en fotos...

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